Miércoles, 28 de junio de 2017
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Nuestra FP dual, ¿se acerca al modelo alemán?

El segundo Informe CATPE sobre la competitividad turística de Canarias identifica algunas ventajas de esta modalidad, pero también importantes debilidades.

ANTONIO GARZÓN
Miércoles, 20 de abril de 2016
Guardar en Mis Noticias Enviar por email

Canarias, como potencia mundial del Turismo con 50 años de experiencia, debería ser un modelo a seguir en formación profesional turística, de manera que la región no sólo sea una exportadora de experiencias vacacionales sino también de profesionales preparados a todos los niveles (investigadores, trabajadores de hostelería, etc.). Sin embargo, esto no es así: en el ámbito de formación no sólo es que Canarias no exporte profesionales, sino que sigue teniendo necesidad de importar de fuera perfiles con una determinada preparación (p.ej. en idiomas).

Si nos centramos en la formación profesional (FP), durante los últimos años la cuestión clave es la "dualidad". Con un sistema de aprendizaje "dual" se denomina una formación que combina la teoría con la práctica, entendiendo que ésta última se desarrolla en el entorno de la empresa real, es decir, el concepto "aprender trabajando" según el modelo alemán, que es visto como referente de la FP dual y cuya entrada se está potenciando desde el 2012 en España (decreto 1529/2012). La nueva normativa habla de una dualidad en la formación a partir de un 33% de horas prácticas en empresas del total de las horas formativas.

En Canarias hemos visto a partir del 2013 la implantación paralela de dos proyectos piloto de FP dual: el primero, en Centros de Formación Profesional convirtiendo algunos ciclos de grado medio y grado superior en duales; el segundo, directamente en las empresas a través del contrato de formación y aprendizaje. Veamos la cercanía (o alejamiento) al modelo dual alemán de estas dos modalidades duales canarias que actualmente están en fase experimental:

(1)  FP dual en centros de formación

El sistema educativo público canario puso en marcha para el curso 2013-2014 varios proyectos experimentales de formación profesional dual en algunos centros, figurando entre ellos también algún ciclo de la familia profesional de Hostelería y Turismo (p.ej. ciclo superior de Alojamiento). A día de hoy nos encontramos en el tercer curso (2015-2016) de implantación de estos proyectos piloto de formación dual. La diferencia básica de la FP tradicional es que el alumno dual ya durante el primer año cursa un trimestre en el ámbito de una empresa hotelera, mientras que el alumno de FP tradicional no lo hace hasta el segundo año. Es decir, en estos ciclos duales el alumno duplica sus prácticas en empresas, pasando de unas 320 a 640 horas (de un total de 2000horas), lo que correspondería aprox. a un 33% de su formación total.  

El segundo Informe CATPE sobre la competitividad turística de Canarias identifica algunas ventajas de esta modalidad, pero también importantes debilidades. Como fortalezas destacan la formación teórica presencial (lo cual es ineludible para contenidos como los idiomas) y la obtención de un título de FP expedido por el Ministerio de Educación (reconocido a nivel internacional), ambas fortalezas que ya tenía la FP tradicional.  Por otro lado, como debilidades se señalan tres: en primer lugar, si bien el aumento de formación práctica es positivo (33%), sigue siendo poco en relación al sistema dual alemán (aprox. 66-75%); en segundo lugar, al seguir faltando una vinculación contractual del alumno con la empresa, no se consiguen niveles óptimos de implicación y, con ello, de aprendizaje; en tercer lugar, se observa un alto grado de dependencia de la impartición de los temarios teóricos de factores externos (p.ej. bajas médicas de profesores) y un bajo nivel de consenso de los contenidos con las necesidades empresariales. Veamos en comparación las fortalezas y debilidades de la otra modalidad dual:

(2) Contrato de formación y aprendizaje

Paralelamente a la formación dual experimental en centros, varias empresas hoteleras han introducido a partir del 2013 la figura del aprendiz con contrato de formación, según el Real Decreto 1529/2012, por el que se desarrolla el contrato para la formación y el aprendizaje. El aprendiz debe ser mayor de 16 y menor de 30 años y no tener cualificación profesional para el puesto de trabajo. La formación está estipulada en tres años (como en el sistema alemán).  El tiempo de trabajo efectivo no podrá ser más del 75% de la jornada ordinaria el primer año (6 horas) y del 85% (7 horas) los dos años siguientes, dedicando el resto de la jornada a la formación teórica adecuada para el puesto desempeñado. La retribución es la establecida en convenio colectivo y no puede ser inferior al salario mínimo en proporción al tiempo de trabajo efectivo. Por el lado empresarial, la formación teórica es bonificada íntegramente y durante los tres años del contrato se reduce el 100% de las cuotas a la Seguridad Social; además, la empresa tiene incentivos por la transformación a indefinido después de la formación.

A pesar del poco tiempo de implantación (este año terminarán los primeros aprendices su periodo de formación), la buena aceptación del contrato e implicación empresarial hace prever que esta modalidad va a ser muy productiva para la formación profesional en Canarias. La principal fortaleza de esta modalidad es que el aprendizaje se realiza casi exclusivamente en el entorno práctico de la empresa (75-85% del tiempo formativo, es decir, incluso mayor proporción que en el sistema alemán). Desde el primer día el aprendiz tiene unas condiciones laborales casi idénticas a las de la categoría para la que se forma (sueldo, horarios,..), lo cual redunda, normalmente, en una implicación mucho mayor que en el caso del alumno en prácticas de un centro formativo. Además, esta modalidad permite un acceso a la formación a quien no puede acceder a la FP tradicional (p.ej. por falta de titulación). Como debilidades se señalan principalmente dos: por un lado, si bien el Certificado de Profesionalidad (otorgado al final de la formación por los Servicios Públicos de Empleo) está reconocido a nivel nacional, internacionalmente está mucho menos reconocido que el de FP; por otro lado, algunos contenidos teóricos serán difíciles de impartir de forma no-presencial (p.ej. los idiomas).

¿Cercanía o alejamiento al modelo alemán? 

Si comparamos ambas modalidades duales con el sistema alemán, vemos que el contrato de formación estaría bastante más cerca del modelo alemán que los nuevos ciclos de FP dual, debido al mayor tiempo de formación en la misma empresa y por tener el aprendiz un salario. En el caso del contrato formación, si no fuese por la formación teórica, aún muy mejorable, esta modalidad podría acercarse ya mucho al sistema alemán. Por otro lado, si comparamos ambas modalidades duales canarias entre sí, vemos que las debilidades de una se corresponden con las fortalezas de la otra y vice versa. De ahí que el reciente Informe CATPE abogue por un traspaso de las fortalezas de un modelo a otro, de lo cual esquematizo cuestiones de las dos propuestas:

1) Mejoras en los ciclos de FP duales: Ampliación del periodo de formación a tres años y aplicación del contrato de formación con 8 horas de trabajo diario (con un salario tal como está establecido para el contrato de formación), pero con 3 meses al año de forma presencial exclusiva en centros de formación (equivale a un 75% de formación en práctica empresarial).

2) Mejoras en el contrato de formación aprendizaje: Manteniendo la duración de tres años y todas las condiciones establecidas, las mejoras estarían enfocadas a la formación teórica, por lo que sería necesario reducir la rigidez horaria con el fin de obtener una mayor flexibilidad que permita acoplar horarios a una formación presencial para las asignaturas que lo precisen (p.ej. idiomas). Ello quiere decir que, por ejemplo, en vez de trabajar cinco días a 6 horas se podrían obtener combinaciones como 4 días a 7,5 horas y dedicar un día a la formación presencial en aulas. Entre otras cuestiones, también se propone facilitar un acceso posterior a la titulación de FP oficial (a través de la superación de un examen teórico-práctico) a los aprendices que obtengan su Certificado de Profesionalidad al terminar este contrato de formación.

En definitiva, estas propuestas van encaminadas a acercar los dos modelos duales canarios más aún al sistema alemán. Esto es de vital importancia en Canarias en estos momentos: en primer lugar, porque del previsible desbloqueo económico (después de casi dos décadas de congelación económica intencionada) van a surgir nuevos puestos de trabajo, que deberían ser ocupados por la población residente, para lo cual hace falta cualificación profesional; en segundo lugar, porque aunque se produzca este desbloqueo económico en Canarias, no se podrán crear los suficientes puestos de trabajo como para emplear a todos los desempleados existentes (se podrían llegar a crear, como mucho, 100.000 empleos en una década, que es aprox. un 50% de lo que Canarias necesita para volver al equilibrio económico-social), por lo que resulta necesario disponer de un potencial de trabajadores bien formados y exportables a nivel internacional. La formación profesional se convierte, por tanto, en un pilar básico de la sostenibilidad económica y social de Canarias.

www.antoniogarzon.com
Acceda para comentar como usuario
Deje su comentario
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de Maspalomas Ahora
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Maspalomas Ahora • Aviso legalPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Google+