Cuando una crisis golpea, la ciudadanía espera de sus gobernantes dos cosas: rapidez y altura de miras. En Canarias, desgraciadamente, no hemos obtenido ni lo uno ni lo otro. El plan anticrisis que el Gobierno de CC y PP ha presentado para hacer frente a los efectos de la guerra en Oriente Próximo no es, como nos han querido vender, un escudo protector para las familias canarias. Es, sencillamente, un ejercicio de propaganda con cifras de trileros y un vacío social que avergüenza.
Una profunda decepción, máxime tras conocer, el pasado 20 de marzo, el Real Decreto-ley de medidas urgentes para paliar los efectos de la guerra en Oriente Próximo, aprobado por el Consejo de Ministros, comprobamos cómo el Gobierno de España, una vez más y gobierne quien gobierne, no singularizaba algunas de las medidas para Canarias. Sobre todo, aquellas que incidían en rebajas del IVA, el impuesto indirecto que en Canarias no opera al hacerlo el IGIC, o la inexplicable exclusión de las [...]







