Las fuentes primarias, esenciales para el trabajo de un historiador, nos aporta gran cantidad de datos sobre los topónimos que existían y existen en nuestras islas. En el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas, “Joaquín Blanco”, en el archivo privado de Tomás García Guerra, existe un sumario de un pleito que se entabló entre la Heredad de Risco Blanco y el Ingenio de Santa Lucía, entre los años 1890 y 1893.
Sin duda alguna, las denuncias presentadas en la última década del siglo XVIII entre la Heredad de Riscos Blancos (aparece en plural en las diligencias) y la Heredad de la Acequia Real del Ingenio de Santa Lucía, fue la más sonada. La resolución tomada por el alcalde de agua de la última heredad, el 8 de enero de 1790, a petición de Sebastián Rodríguez, esposo de Catalina Espino, relativas a las aguas de “El Juncal de Barroso”, bajo el Heredamiento de Riscos Blancos, es el detonante del litigio.
La sentencia de 5 de marzo de 1793 es favorable a la Heredad de la Acequia Real del Ingenio de Santa Lucía, dándole la propiedad de todas las aguas de la disputa, que nacen en los terrenos de Riscos Blancos y pueden alcanzar al Barranco del Pino (Risco Blanco) desde la hora de ponerse el sol hasta el alba, dejando correr el agua por las tornas y tomaderos. Desde la hora de salir el sol hasta la de ponerse, tocan y pertenecen igualmente a los dueños y poseedores de la Heredad de Riscos Blancos.
La decisión tomada por las dos heredades de levantar un mapa del Barranco de Tirajana, levantado por Cristóbal Francisco Afonso, en 5 de abril de 1792, como prueba para el juicio, nos permite contar con un bello documento histórico. El artista reflejó el Barranco de los Pinos o Riscos Blancos, el Barranco Pegado y el conocido con el nombre del Ingenio o de Tirajana; igualmente, las acequias, fuentes y manantiales que componen ambos heredamientos. Por el Barranco de Tunte, ramal del Barranco de Tirajana, discurre las aguas sobrantes de la Heredad de Tunte.
Al Barranco de los Pinos o de Riscos Blancos, según la leyenda de la ilustración de finales del siglo XVIII, vierten sus aguas los siguientes manantiales:
Los Pinos, aguas que nacen en la Cumbre, toponimia que hace alusión a la presencia del pinus canarienses, que se diferencia de los foráneos por su color y el disponer de tres acículas la “pajapino” o pinocha.
Tierras de la Cebada, cereal que se daba en tierras de sequero o secano, por encima de las acequias.
Barranquillo de la Yedra, flora que le da nombre.
Barranquillo de los Sauces y casa de Matías Pérez: junto con la arboleda de la zona, las tierras y casas de los colonizadores contribuyeron a los distintos topónimos de la zona. El apellido Pérez tiene un gran arraigo en la zona de Risco Blanco, de actualidad por la enfermedad de la muerte súbita.
Barranquillo de la Sabina y casa de José de Vega.
Los manantiales enfrente del Juncalote, topónimo derivado de la presencia de juncos.
Los manantiales del Barranquillo de la Sabinilla, por la presencia floral.
Fuente de Pavón o de la Torna, compuesta de muchos manantiales, el apellido aporta el topónimo, igualmente la tapa o torna de la boca de la acequia.
Manantial del Juncalote, antes mencionado.
Manantial de la Higuera, a ella se une otra fuente denominada la Laderilla Blanca: los frutales existentes y el color de la tierra aportan la toponimia del lugar.
Lomito Colorado, La Joyeta (Hoyeta) y la Acequia de los Sánchez: al igual que en los casos anteriores, el color de la roca o suelo, la forma de los accidentes geográficos o los apellidos de los pobladores dan lugar a la toponimia.
Remanentes de las Cañadas, puede tener su origen en un paso de los animales o en la presencia de cañas.
Manantiales de Canastro: puede venir de canasto, boca estrecha.
Juncal de Barroso con tres remanentes: juncos que pertenecían a la familia Barroso, apellido de origen portugués asentado en la isla.
Barranquillo del Agua: el que lleva agua, la toponimia Barranco Seco hace alusión al caso contrario.
Taydia (Taidia), cuyas aguas son para el riego de aquel paraje: nombre de origen tamazight o bereber.
Laderón: de ladera.
Riscos Colorados: color de los riscos.
Todos estos manantiales y fuentes nacen en terrenos situados en la jurisdicción de San Bartolomé de Tirajana. Las aguas discurren por el Barranco de Riscos Blancos, uniéndose a las aguas del Barranco de Tunte (palabra tamazight) en el llamado Barranco Pegado (apellido). Desde el punto de unión de ambos brazos, las aguas de la Heredad de la Acequia Real de Ingenio riegan las tierras de la margen izquierda del Barranco de Tirajana hasta la Cuesta de Cabritos.
La acequia de la Heredad de Ingenio arranca desde el Barranco Pegado, atravesando el Ingenio, que se divide en tres partes: en la cabezada se llama Roçiana (Rosiana, apellido de conquistador), un barranquillo la separa de la segunda parte, La Rueda; igualmente, otro barranquillo, la separa de la tercera parte. En la unión con el Barranco de Tirajana existe una fuente que llaman Acequia de los Vinos, que riega una pequeña parcela, reflejando la actividad vinícola en la comarca.
Sigue las Huertas de la Rueda hasta el Barranco de Santa Lucía que la divide del Ingenio, a la otra parte del barranco, hasta una fuente llamada de la Ciudad de Lima, la que no puede pasar al Ingenio por la mucha profundidad del barranco, y sus aguas se invierten en el riego de dicho paraje, y algunas sobras van a unirse con las demás de todas partes para moler el molino que está a la vuelta que da la corriente al mar.
La acequia del Heredamiento se divide en dos brazales, uno que riega Rosiana y otro que sigue por debajo de la Sierra y riega la Rueda y el Ingenio. Sigue pasando por la Hoya del Pastel (planta tintórea), los Tabucos (hondo en portugués), Roque Colorado, Hoya de la Cuesta de Cabritos, donde acaba el riego, lindando con el barranquillo llamado de la Huertecilla.
Sin duda alguna, las denuncias presentadas en la última década del siglo XVIII entre la Heredad de Riscos Blancos (aparece en plural en las diligencias) y la Heredad de la Acequia Real del Ingenio de Santa Lucía, fue la más sonada. La resolución tomada por el alcalde de agua de la última heredad, el 8 de enero de 1790, a petición de Sebastián Rodríguez, esposo de Catalina Espino, relativas a las aguas de “El Juncal de Barroso”, bajo el Heredamiento de Riscos Blancos, es el detonante del litigio.
La sentencia de 5 de marzo de 1793 es favorable a la Heredad de la Acequia Real del Ingenio de Santa Lucía, dándole la propiedad de todas las aguas de la disputa, que nacen en los terrenos de Riscos Blancos y pueden alcanzar al Barranco del Pino (Risco Blanco) desde la hora de ponerse el sol hasta el alba, dejando correr el agua por las tornas y tomaderos. Desde la hora de salir el sol hasta la de ponerse, tocan y pertenecen igualmente a los dueños y poseedores de la Heredad de Riscos Blancos.
La decisión tomada por las dos heredades de levantar un mapa del Barranco de Tirajana, levantado por Cristóbal Francisco Afonso, en 5 de abril de 1792, como prueba para el juicio, nos permite contar con un bello documento histórico. El artista reflejó el Barranco de los Pinos o Riscos Blancos, el Barranco Pegado y el conocido con el nombre del Ingenio o de Tirajana; igualmente, las acequias, fuentes y manantiales que componen ambos heredamientos. Por el Barranco de Tunte, ramal del Barranco de Tirajana, discurre las aguas sobrantes de la Heredad de Tunte.
Al Barranco de los Pinos o de Riscos Blancos, según la leyenda de la ilustración de finales del siglo XVIII, vierten sus aguas los siguientes manantiales:
Los Pinos, aguas que nacen en la Cumbre, toponimia que hace alusión a la presencia del pinus canarienses, que se diferencia de los foráneos por su color y el disponer de tres acículas la “pajapino” o pinocha.
Tierras de la Cebada, cereal que se daba en tierras de sequero o secano, por encima de las acequias.
Barranquillo de la Yedra, flora que le da nombre.
Barranquillo de los Sauces y casa de Matías Pérez: junto con la arboleda de la zona, las tierras y casas de los colonizadores contribuyeron a los distintos topónimos de la zona. El apellido Pérez tiene un gran arraigo en la zona de Risco Blanco, de actualidad por la enfermedad de la muerte súbita.
Barranquillo de la Sabina y casa de José de Vega.
Los manantiales enfrente del Juncalote, topónimo derivado de la presencia de juncos.
Los manantiales del Barranquillo de la Sabinilla, por la presencia floral.
Fuente de Pavón o de la Torna, compuesta de muchos manantiales, el apellido aporta el topónimo, igualmente la tapa o torna de la boca de la acequia.
Manantial del Juncalote, antes mencionado.
Manantial de la Higuera, a ella se une otra fuente denominada la Laderilla Blanca: los frutales existentes y el color de la tierra aportan la toponimia del lugar.
Lomito Colorado, La Joyeta (Hoyeta) y la Acequia de los Sánchez: al igual que en los casos anteriores, el color de la roca o suelo, la forma de los accidentes geográficos o los apellidos de los pobladores dan lugar a la toponimia.
Remanentes de las Cañadas, puede tener su origen en un paso de los animales o en la presencia de cañas.
Manantiales de Canastro: puede venir de canasto, boca estrecha.
Juncal de Barroso con tres remanentes: juncos que pertenecían a la familia Barroso, apellido de origen portugués asentado en la isla.
Barranquillo del Agua: el que lleva agua, la toponimia Barranco Seco hace alusión al caso contrario.
Taydia (Taidia), cuyas aguas son para el riego de aquel paraje: nombre de origen tamazight o bereber.
Laderón: de ladera.
Riscos Colorados: color de los riscos.
Todos estos manantiales y fuentes nacen en terrenos situados en la jurisdicción de San Bartolomé de Tirajana. Las aguas discurren por el Barranco de Riscos Blancos, uniéndose a las aguas del Barranco de Tunte (palabra tamazight) en el llamado Barranco Pegado (apellido). Desde el punto de unión de ambos brazos, las aguas de la Heredad de la Acequia Real de Ingenio riegan las tierras de la margen izquierda del Barranco de Tirajana hasta la Cuesta de Cabritos.
La acequia de la Heredad de Ingenio arranca desde el Barranco Pegado, atravesando el Ingenio, que se divide en tres partes: en la cabezada se llama Roçiana (Rosiana, apellido de conquistador), un barranquillo la separa de la segunda parte, La Rueda; igualmente, otro barranquillo, la separa de la tercera parte. En la unión con el Barranco de Tirajana existe una fuente que llaman Acequia de los Vinos, que riega una pequeña parcela, reflejando la actividad vinícola en la comarca.
Sigue las Huertas de la Rueda hasta el Barranco de Santa Lucía que la divide del Ingenio, a la otra parte del barranco, hasta una fuente llamada de la Ciudad de Lima, la que no puede pasar al Ingenio por la mucha profundidad del barranco, y sus aguas se invierten en el riego de dicho paraje, y algunas sobras van a unirse con las demás de todas partes para moler el molino que está a la vuelta que da la corriente al mar.
La acequia del Heredamiento se divide en dos brazales, uno que riega Rosiana y otro que sigue por debajo de la Sierra y riega la Rueda y el Ingenio. Sigue pasando por la Hoya del Pastel (planta tintórea), los Tabucos (hondo en portugués), Roque Colorado, Hoya de la Cuesta de Cabritos, donde acaba el riego, lindando con el barranquillo llamado de la Huertecilla.








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