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Fanatismo y terrorismo

Miércoles, 07 de Enero de 2009
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No hay Shalom, ni Salam Aleikum entre esos dos pueblo semitas y hermanos como son los árabes y los hebreos. Viven en un mundo de odio, que la muerte y la destrucción agranda aún más. Dos eminentes israelíes como el director de orquesta  Daniel Barenboim, o Shlomo Ben Ami, ex-embajador de Israel en España, ex-ministro del Gobierno israelí y presidente actual de una asociación dedicada al entendimiento y a la paz internacional, con sede en Toledo, la añorada ciudad de los sefardíes, se han pronunciado sobre la barbarie genocida que está sucediendo en estos momentos en el territorio de Gaza, acorralado por las vallas y asesinado por los tanques, los disparos  y los bombardeos del ejército israelí. Barenboim ha intentado buscar la paz y el entendimiento entre estos pueblos. Ellos si que no olvidan el holocausto ni el sufrimiento de los judíos durante siglos. Por eso desean que nadie sufra como ellos. Barenboim ha creado una orquesta en la que conjuntamente han intervenido árabes y judíos, y reconoce que los palestinos están sometidos desde hace muchos años a una situación injusta. Se les impide tener su propio estado independiente. Se les impide que vivan en casas dignas, que tengan escuelas, que posean la misma atención médica y bienestar que los israelíes,  que puedan ir tranquilamente a las universidades sin ninguna limitación.. Se les ha echado de las mejores tierras y se les niega cualquier intento de  desarrollo. Ben Amí tampoco comulga con el fundamentalismo israelí actual. Retrocediendo un poco en la historia, recordemos como el  movimiento sionista fue el que propulsó la creación de un estado judío y ya en 1884 existían en Palestina comunidades agrícolas (kibutz) que agrupaban a 4.000 personas. La Organización Sionista Mundial eligió un comité ejecutivo en Viena y en el V Congreso Sionista se creó un fondo para comprar tierras en Palestina. El primer ministro británico, Arthur James Balfour, que simpatizaba con la causa sionista,  apoyó la creación de un "hogar nacional judío" en Palestina, pero a consta, claro está, de sacrificar a los árabes. La emigración judía que no cesaba, se detuvo  hasta que en 1925 se reorganizó el Partido Sionista, y en 1929 fue creada la Agencia Judía. A partir de ahí se reanudó la llegada de  judíos hacia Palestina, pero los conflictos entre éstos y los  árabes, forzaron a Inglaterra a  frenar de nuevo la emigración de los que procedían de la diáspora. Por su parte, Estados Unidos favoreció  la emigración hacia Palestina, después del holocausto y recibieron ayuda, tanto de los judíos americanos como del gobierno. Extremista del Irgun, del grupo Stern, realizaron numerosos atentados en 1946, por lo que fue establecida por los británicos la ley marcial. Ante tanta presión internacional, se creo el estado de Israel en mayo de 1948. A partir de ahí, las víctimas de esta decisión serían los árabes palestinos, e incluso los del entorno de Israel. Las sucesivas guerras entre árabes e israelíes, éstos mucho mejor organizados y pertrechados que los auténticos dueños de aquella tierra, condujeron a que se ampliaran los dominios del nuevo estado, dominaran más tierras árabes y se propiciara una emigración masiva, arrinconando cada vez más a los palestinos, en los territorios del Golán, (en Siria) de Cisjordania y de Gaza.  El ejército israelí entró también en Líbano y ocupo una franja de ese estado árabe. La mencionada Agencia Judía se encargó de llevar nuevos colonos a los territorios ocupados  y el propio estado de Israel prosiguió con su trato discriminatorio con los árabes. Ahora, llevados por el fundamentalismo ortodoxo hebreo, se pide la "solución final", como hicieron los nazis con los judíos, que no es otro que el de acabar con todos los árabes que hay en Israel o en los territorios subyugados. Así se acabó el problema. Es un macabro diseño en el que los países occidentales, Estados Unidos, China y casi todo el mundo, muestran, o su cobardía o su hipocresía. El fundamentalismo hebreo ha convertido el sionismo en un movimiento territorial expansionista, racista y religiosamente integrista, con las consecuencias que estamos viendo en estos momentos. No hay piedad, se asesina a inocentes, se destruye lo poco que queda de estos territorios cercados por las vallas israelíes. Los norteamericanos parece que le deben mucho a los judíos y justifican las barbaridades que se están cometiendo  con los palestinos, de la misma forma que justificaron y justifican, los crímenes de lesa humanidad que se realizan en Irak o donde quiera que utilizan su potente y destructiva maquinaria bélica.. Han destruido el Derecho Internacional, han puesto en ridículo todas las veces que han podido a una debilitada Organización de las Naciones Unidas (¿o desunidas?)  y siguen haciendo lo que quieren. Hay quienes  justifican que el letal ejercito israelí campee por las tierras de Gaza realizando una espantosa masacre, Alegando que  persiguen a "terroristas" y que tratan de defenderse. Pero no deja de ser también terrorismo de Estado (del Estado de Israel) bombardear escuelas,  mezquitas con sus orantes dentro, hospitales con enfermos, impedidos, heridos de otros ataques, que están intentando curarse y salir cuanto antes de allí, o dejar a la gente sin agua, sin comida, sin combustibles. Nada justifica este crimen. ¿No existe otra fórmula para detectar auténticos terroristas, sin que tengan que morir inocentes? ¿O hay alguien que considere  "culpables" a esas pobres criaturas"?. Que conste que no defiendo los métodos de Hamas, ni su fanatismo, ni su entretenimiento en lanzar misiles se llamen Kassam, o se llamen V-2. A Israel le sucede que se encuentra respaldada por los Estados Unidos de Norteamérica, dominada por el poder judío (finanzas, industrias, bolsa, medios informativos, etc. etc.) y es además, un adalid para defender sus intereses estratégicos, petroleros, etc. del Imperio americano. A Israel le sucede lo mismo que a Marruecos y a su rey medieval Mohamed VI, que se encuentra arropado por Estados Unidos, y por diversas naciones  europeas. Por eso se les permite someter a los saharauis, invadir su territorio o impedirles ser libres. El respaldo americano, sin embargo,  no sirve para desarraigar la miseria y la represión del estado alauí. Paradojas de la vida.
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