En la isla de Gran Canaria, donde la política a veces cambia más rápido que el parte del tiempo, vuelve a repetirse una escena ya conocida, el asombro selectivo ante los pactos ajenos y la memoria corta cuando conviene.
Esta vez, varios partidos nacionalistas de la isla han puesto el grito en el cielo, con micrófono incluido, por los movimientos de la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, tras conocerse su disposición a concurrir en coalición con el Partido Popular en distintos niveles institucionales, incluido el Cabildo de Gran Canaria y algunos ayuntamientos.
La crítica, en versión resumida, viene a ser algo así como: “no entendemos este cambio”. Y lo dicen con la misma naturalidad con la que uno se queja de la lluvia en Canarias.
El argumento central es que Bueno en su momento contó con apoyos del bloque nacionalista, lo que ahora convierte su giro en una especie de sorpresa política de alto voltaje. Sin embargo, en los corrillos más atentos, y en la memoria reciente, hay quien recuerda un detalle menor, casi anecdótico, los primeros en marcar distancias públicas con ella, con altavoz y rueda de prensa incluida, fueron precisamente algunos de esos mismos actores políticos que ahora expresan desconcierto.
A partir de ahí, la alcaldesa dio por cerrada la etapa de alianzas tradicionales y optó por construir su propio proyecto político, con la filosofía de quien decide que, si la mesa está llena de sillas incómodas, quizá lo mejor es traer la propia.
En este nuevo escenario, donde los antiguos compañeros se reencuentran ahora en clave de unidad nacionalista, coaliciones cruzadas y estrategias de supervivencia electoral, cada actor parece haber optado por su propia fórmula, ya sea la confluencia o la autonomía, dentro de un tablero cada vez más fragmentado.
Y es en ese contexto donde la política vuelve a demostrar su especial talento para la interpretación libre de la memoria, lo que ayer era ruptura hoy se recuerda como sorpresa, y lo que fue distancia se convierte en argumento. Todo, eso sí, según el momento y el micrófono.

Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.39