Mear y no echar gota
Ha hecho falta que un juez impute a Zapatero (¡oh, sorpresa!) para que podamos confirmar lo que ya barruntábamos desde hace tiempo: que el PP tiene conexión directa con los bajos fondos de la Policía, la Guardia Civil, la Fiscalía y la Judicatura.
Hace ya tiempo que distintos representantes del Partido Popular avisaban con mucha antelación de que alguien del PSOE o cercano al gobierno iba a ser imputado incluso en las investigaciones judiciales con secreto sumarial. La oposición siempre se entera antes. Es tan inquietante como el propio auto de imputación.
La gente se preguntaba cómo diantres un tipo como Miguel Ángel Rodríguez, jefe de Gabinete de Ayuso, podía adelantar la imputación del Fiscal General del Estado y ahora más recientemente cómo los portavoces del PP, junto a Feijóo y Ayuso, predijeron hace días e incluso semanas que Zapatero estaba a punto de ser imputado. Y en medio las predichas imputaciones a Ábalos y Cerdán anunciadas a bombo y platillo. Menudos pitonisos.
Solo hay una explicación: que los informantes estén dentro de las cloacas de la Policía, la Guardia Civil, la Fiscalía o la Judicatura. O incluso en todas ellas. El corolario es evidente.
El auto de imputación de Zapatero huele mal y debe preocupar mucho al ex presidente y a todo su entorno personal, incluido su partido, pero aún es pronto para saber si es culpable o inocente, sobre todo cuando uno escucha las opiniones diversas de los juristas entendidos en la materia, que se dividen entre los que hablan de un posible delito de tráfico de influencias y los que lo llaman simplemente lobismo, en el que por cierto también han estado implicados otros expresidentes y altas magistraturas del Estado.
Lo que es evidente es que este aldabonazo ha impactado seriamente en las filas de su partido y no solo en ellas porque hay mucha gente para la que Zapatero es un referente no solo político sino moral.
Si al final se demuestra que es culpable, será una decepción descomunal para todos los que lo aprecian por su gestión gubernamental. De hecho es el único presidente de la actual democracia en cuyo mandato no hubo ningún caso de corrupción que implicara a miembros de su gobierno.
La oposición le tiene especial inquina (casi tanto como a Pedro Sánchez) y ya no es noticia que automáticamente se haya tirado a su yugular antes de conocerse el contenido del auto. Da igual que se decrete secreto el sumario porque las especulaciones se multiplican sin ninguna prudencia desde el minuto uno. La consigna es pegar antes de preguntar, dar leña al mono hasta que hable inglés.
En todo caso habrá que discernir entre el Zapatero presidente de Gobierno y el Zapatero de los negocios particulares. En el caso de que finalmente sea procesado, juzgado y condenado, sus logros políticos no podrán ser nunca ignorados.
Algunos de ellos son la retirada de las tropas de Irak, memoria histórica, creación de la UME, fin de ETA, matrimonio homosexual, medidas sociales como el acuerdo económico y social con las patronales y los sindicatos, inmigración, igualdad, dependencia, violencia de género... Se puede ser un buen futbolista y a la vez un delincuente. Se puede ser un gran artista y al mismo tiempo una mala persona.
No es la primera vez que un político imputado es posteriormente desimputado o incluso juzgado y más tarde absuelto. En el primer caso tenemos a Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes o Dolores de Cospedal y en el segundo a Paco Camps o Demetrio Madrid.
Demetrio Madrid era el presidente socialista de Castilla y León hasta que un día de 1986, hace cuarenta años, fue imputado y procesado por un caso de justicia laboral en una empresa de su propiedad pero tres años después fue absuelto. Ya sabemos lo lenta que es la justicia y lo rápida que es la política.
Presionado por las exigencias morales del PP regional de José María Aznar (ja), dimitió de su cargo de presidente de la comunidad castellano leonesa. Aznar aprovechó la renuncia para asaltar el cielo del Gobierno autonómico y de ahí dio luego el salto a la política nacional cuando su mentor Manuel Fraga lo nombró a dedo su sucesor. El resto es bien conocido.
Ahora Feijóo vuelve a pedir la dimisión de Pedro Sánchez por la imputación de Zapatero, aunque no es su amiguito del alma, como lo eran el Bigotes y Correa de Camps, el expresidente valenciano que tenía su armario lleno de trajes caros que le regalaban los miembros de la trama corrupta Gürtel, entre otras lindezas.
La derecha española está tan desesperada que sufre de ansiedad por desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa. Los populares llevan ocho años profetizando que Sánchez no aguantaría dos asaltos como presidente del Gobierno pero sigue ahí y recientemente se ha convertido en el segundo presidente más longevo de la democracia después de Felipe González.
El único punto en común que hay entre Sánchez, González y Aznar es su signo del zodiaco. Los populares quieren vincular a Zapatero con Sánchez para obligarlo a dimitir o a que convoque elecciones anticipadas. Las prisas son malas consejeras y más aún si padeces de ansiedad como el PP.
Parece que los populares padecen también de amnesia colectiva y no se acuerdan de que Zapatero no fue el padrino de Sánchez cuando se celebraron las primarias en el partido. El ex presidente apoyó a Susana Díaz como el resto de los barones, el aparato y Felipe González.
Ahora la oposición los quiere hacer pasar como amiguitos del alma a Sánchez y Zapatero para tratar de deteriorar aún más la imagen del presidente de España y secretario general del PSOE. La oposición debería poner más en valor la figura de Pedro Sánchez, sobre todo ahora que lo imita Donald Trump cuando visita China para reforzar sus relaciones.
El presidente de España no solo es el primero en enfrentarse al todopoderoso emperador americano sino que este, paradójicamente, le copia luego sus gestos y la forma de gobernar. Es para mear y no echar gota.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.











Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.109