Nuestro presidente del Gobierno de Canarias, Sr. Rivero, en su visita del pasado noviembre a la Feria de Turismo de Londres, instó a la unidad de los canarios para afianzar el futuro del turismo y que se "huya de pleitos". Se refería a la unidad de todos, en todas las islas, para afianzar nuestro trabajo de promoción para mejorar nuestro turismo. Sus palabras siguen de plena actualidad, ante las tensiones que se están creando.
Lejos del sentimiento de concordia, el consejero de política Territorial del Cabildo de Gran Canaria, D. Emilio Mayoral, en la presentación del balance de su consejería, acaba de recordar: "vivimos en una isla y a pesar del precio político que supone la construcción de la cárcel, se hace, porque hace falta". Para más contundencia añade: "Se ha tomado una decisión y se va a hacer en San Bartolomé".
Para la construcción de la nueva cárcel se buscaron alternativas ante la dificultad de ampliar la actual. Los diversos terrenos disponibles de la ciudad de Las palmas fueron los primeros en ser analizados, pero obviamente produjo el rechazo de los ciudadanos. Las alternativas se negociaron lejos de Las Palmas, y la oferta de construirla rebotó como pelota de goma, camino del sur y en cada sitio que se vislumbraba, los alcaldes de los Ayuntamientos iban rechazándola, hasta que la pelota tocó en nuestro municipio, y se quedó quieta.
El Sr. Mayoral aclara a continuación la necesidad de mantener y ampliar el vertedero: "Se debe de hacer algo con la basura que se genera". Alguien, malintencionado -cualquier ciudadano que habite en el sur de la isla, claro- diría para sus adentros: Es la ciudad de Las Palmas que produce la mayor cantidad de basura debido al número de habitantes de nuestra capital, pero el sentido común de los políticos piensa, que el basurero debe de colocarse donde moleste a menos votantes. Juan Grande es el lugar ideal, para los que viven en Las Palmas.
Se dice que, el sentido común, es el sentido menos común en bastantes personas. Es la respuesta a la cantidad de equivocaciones de los humanos, a la falta de respeto con los demás, a la creación de tensiones y disputas que con el buen sentido común, se podrían evitar.
El político en general, parece que no tiene necesidad de tener en cuenta los deseos del electorado, hasta que llega el período electoral, que es cuando será necesario cambiar el idioma y utilizará promesas, promesas, promesas. Juega a la falta de memoria del electorado y al fanatismo del pueblo. Al final, ganarán los que habían previsto que ganarían. Saben que el fanático vota con el corazón, no con la inteligencia.
La historia sigue. El Cabildo mantiene la futura planta de Gas en una isla artificial, como es natural, se ha definido que será en la costa de Juan Grande.
Convendría recordar que la construcción de islas artificiales se está realizando en Dubai, paraíso del Turismo de Calidad. Si quisiéramos emular a Dubai, creando una isla artificial, nos serviría para un futurista centro de negocio turístico, no para una planta de gas. Nuestra experiencia en turismo, no nos sirve de nada, y preferimos la degradación de la zona de Juan Grande, que podría haber sido el brillante arranque de la zona turística del Sur. El Gas se situará en una isla artificial, y entre otras consecuencias, estará más visible desde toda la costa, total, para el tipo de turismo que nos llega, no vale la pena esmerarse demasiado.
Dice un refrán gitano: tengas pleitos y que los ganes, dando por entendido que pese a ganarlo, iniciar un pleito o disputa, nunca es conveniente, ni positivo, ni inteligente. Los pleitos que empiezan a andar contra la cárcel y basurero, sabemos cómo empiezan, pero ignoramos cómo terminarán. Mientras tanto, la economía paralizada y sin desarrollo de calidad.
Como hoy vamos de refranes, añadiríamos que se asume de antemano, que no es fácil contentar a todos y que, sólo es criticado el que en algo ha trabajado. Pero igual convendría reflexionar, que cuando parte de la opinión pública esté poniendo en tela de juicio lo que se pretende, sería prudente, ante la posible tormenta que se avecine, analizar lo que nos aleja de aquellos que critican, y procurar deshacer el camino andado, si se está a tiempo.
En esta época de crisis -perdón por utilizar otra vez esta palabra, que según los gurús, empiezan a decir que ya existe- la sociedad está tensa por sus propios problemas, por ello, muy necesitada de ilusión y confianza en los que nos dirigen, los gobernantes, que nos permitan tener esperanza en un futuro mejor. En turismo, flaco favor hacemos a la sociedad, cuando demostramos las diferencias de opinión que puedan existir entre políticos con otros políticos, y lo que es peor, contra el pueblo que les ha votado.
La posible prepotencia del que ostente cualquier poder, es mal consejero de cama, y marca para siempre a la persona que, en el gran poder que se ha ganado, se aisla de los demás, y en su propia soledad en el mando, puede apartarse sin darse cuenta, de la realidad de su entorno. La soledad es mal acompañante del caminante. Seguiríamos aconsejando recordar que el poder no es eterno, sobre todo en política, y que una vez terminado el juego de ajedrez, tanto el rey como el peón retornan a la misma caja.
Definiría la inteligencia como el arte de saber escuchar. La realidad no debería ser inamovible, dado que hasta el sol, ningún día sale por el mismo sitio. La tolerancia, el análisis, y la evolución, ayudarían para poder aceptar que las verdades no siempre son eternas, y estas verdades pueden enriquecerse con la experiencia de su entorno y desde cada momento que la vida nos proporciona.
Por último, apreciado lector, reflexionemos sobre una frase de Victor Hugo: Nada tan estúpido como vencer, la verdadera gloria está en convencer.
[email protected]








Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.186