Dicen que Blas Ramón estuvo algo preocupado por la actuación de sus compatriotas en el pleno del lunes, que aún resuena en las cafeterías. Es más, se mostró molesto porque la disciplina de partido le impidió pronunciarse en la sesión, algo menos cómico, eso si, que aquel "no a la cárcel" individual de protagonizó cada edil nacionalista. Fue un día diferente, singular, de esos para olvidar donde tras su regreso a casa algunos no quisieron quedaron en la puerta del pueblo para darle la bienvenida, excepto la presencia de algunas parejas de la Policía Local que ese día, casualmente se encontraban por la zona.








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