La quinta ola de la Covid-19 comienza a remitir en Canarias después de varias semanas registrando cifras históricas, convirtiéndola en la más dura de todas desde que la pandemia estallara en el Archipiélago en febrero de 2020. La caída de la edad media de los afectados, que aún no habían comenzado a vacunarse, sumado a aquellos que, por un motivo u otro, decidieron no inocularse cualquiera de las vacunas disponibles, han favorecido que la presión hospitalaria se dispare en las Islas, con la tasa más elevada del país.
Este jueves, 19 de agosto, el Archipiélago suma 340 nuevos contagios de Covid-19 que elevan el total acumulado desde el inicio de la pandemia hasta los 89.433. Con estas cifras, la Incidencia Acumulada (IA) en el Archipiélago sigue cayendo hasta situarse en 272,2 casos por cada 100.000 habitantes.
En lo que respecta a las personas que han perdido la vida a causa de la enfermedad, el total asciende a 896, tres más que este miércoles. Pese a que la cifra de contagios es elevada, la evolución decreciente de esta quinta ola se ve reflejada en la comparación con el dato registrado hace tan solo una semana, cuando se contabilizaron 189 positivos más.
No obstante, cabe destacar que los fallecimientos diarios son también elevados. En la última semana, en Canarias se han registrado un total de 40 decesos, registrando, en dos ocasiones, siete muertes por Covid-19. Asimismo, se reducen las hospitalizaciones en las Islas. En las últimas 24 horas, en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), también se registra una ligera caída, por lo que en estas unidades hay , actualmente, 98 personas.
Si algo ha caracterizado a esta quinta ola, no es solo la caída de la edad media de los contagiados, sino que su ingreso en los hospitales es más prolongado, lo que provoca una mayor presión hospitalaria. Pero, pese a la evolución decreciente de los contagios, ¿era suficiente para producirse un cambio de nivel? Ante esta cuestión, la respuesta rápida sería un no pero, analizando las diferentes variables a tener en cuenta, en Tenerife, la isla con mayor número de casos acumulados, cuenta con una incidencia acumulada a 14 días de 299,7 casos por cada 100.000 habitantes y la tasa de ocupación de las UCI por pacientes Covid se mantiene en riesgo muy alto, muy cerca del 30 %, según los últimos datos publicados por el Gobierno de Canarias en su informe de situación Covid en Canraias.
Asimismo, la incidencia en la población mayor de 65 años también se encuentra en riesgo muy alto con 170,06 casos por cada 100.000 habitantes.
En el caso de Gran Canaria, su IA a dos semanas, pese a ser algo inferior a la de Tenerife, también es demasiado elevada como para permitir una reducción de su nivel de alerta, al contar con 295,49 casos por cada 100.000 habitantes. En este caso, su índice de ocupación de camas UCI se encuentra en riesgo alto con un 17,78 %, pero la IA de su población mayor también se encuentra en riesgo muy alto con 147,39 casos por cada 100.000 habitantes.
En el caso de Fuerteventura, isla que se encuentra en nivel de alerta 3, su índice de ocupación de camas UCI está en riesgo medio con un 18,18 %, pero su incidencia acumulada a 14 días está muy por encima del nivel que le hubiese permitido bajar de nivel, al contar con 258,08 casos por cada 100.000 habitantes. A ello se suma que su IA en la población de más de 65 años también está en riesgo muy alto con 95,37 casos por cada 100.000 habitantes. Con todos estos datos, aún falta algún tiempo para que alguna de estas tres islas pueda ver reducido su nivel de alerta sanitaria.








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