El presunto patrón detenido en Maspalomas acusado de la muerte de 10 inmigrantes que se ahogaron a su llegada a las costas de Gran Canaria negó hoy ante la Audiencia de Las Palmas haber viajado en la patera en la que llegaron los fallecidos en 2007 y sostuvo que llegó a la isla en otra quince días antes.
El acusado Said Farchas, de nacionalidad marroquí, para quien su abogado pide la libertad, se enfrenta a 28 años de prisión por los delitos de homicidio imprudente y contra el derecho de los extranjeros, pena que solicita el fiscal ante las declaraciones de dos testigos protegidos que aseguran que fue él quien guió la patera.
Según el fiscal, el lugar en donde obligó a que se bajaran los inmigrantes de la patera era bastante profundo y no se hacía pie, lo que provocó el ahogamiento de 10 de sus ocupantes de la embarcación en la que viajaban al menos 16 personas, según se expuso hoy en la sala.
Los testimonios de los testigos, dos de los inmigrantes que sobrevivieron, fueron leídos en la sala ante la ausencia de éstos, y recogen que el acusado guió la patera durante los tres días que duró la travesía, desde que partió de cabo Bojador (Sahara occidental), y que al llegar a la playa de Arinaga, en Gran Canaria, les ordenó que se bajaran para emprender su regreso.
El acusado negó ante el tribunal cualquier relación con los hechos delictivos que se le atribuyen y afirmó que está "injustamente en prisión".
Así mismo, dijo que no entiende el motivo por el que los dos testigos le señalan a él como el patrón de la patera que llegó el siete de septiembre de 2007 a Gran Canaria y de cuya tragedia se enteró por ellos en el centro de internamiento de inmigrantes de Barranco Seco.
El aboga de la defensa, Manuel Hernández, restó validez a la única prueba inculpatoria, la declaración de estos dos inmigrantes, pues sostuvo que sus testimonios favorecían sus intereses por estar en situación irregular en España y subrayó que ninguno de los supervivientes declaró a su llegada la huida del patrón por tierra.
Además, apuntó que el acusado fue detenido en Maspalomas dos días después de la llegada de la patera a Gran Canaria y recordó que en el dispositivo de búsqueda que se organizó en Arinaga fueron localizados otros supervivientes pero no su defendido.
El fiscal solicitó la pena máxima de 8 años por el delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros por el grave peligro al que expuso a los ocupantes de la patera, cuya travesía tuvo un "fatal desenlace" y por aprovecharse de su vulnerabilidad.
Así mismo, sostuvo que los testigos aseguran que llevaba otras seis garrafas de gasolina para emprender su huida hacia las costas de Marruecos y que la embarcación no era apta para una travesía como la que se llevó a cabo, así como que carecía de chalecos salvavidas y de los elementos de seguridad necesarios para sus ocupantes.
Los guardia civiles que auxiliaron a los supervivientes y rescataron varios de los cadáveres de los fallecidos aseguraron que la patera estaba "deteriorada" y que cuando llegaron a la zona de Risco Verde, en Arinaga, tuvieron que nadar unos 25 metros para llegar hasta la embarcación, que estaba volcada, y en cuya popa se encontraban dos inmigrantes pidiendo auxilio.
El acusado Said Farchas, de nacionalidad marroquí, para quien su abogado pide la libertad, se enfrenta a 28 años de prisión por los delitos de homicidio imprudente y contra el derecho de los extranjeros, pena que solicita el fiscal ante las declaraciones de dos testigos protegidos que aseguran que fue él quien guió la patera.
Según el fiscal, el lugar en donde obligó a que se bajaran los inmigrantes de la patera era bastante profundo y no se hacía pie, lo que provocó el ahogamiento de 10 de sus ocupantes de la embarcación en la que viajaban al menos 16 personas, según se expuso hoy en la sala.
Los testimonios de los testigos, dos de los inmigrantes que sobrevivieron, fueron leídos en la sala ante la ausencia de éstos, y recogen que el acusado guió la patera durante los tres días que duró la travesía, desde que partió de cabo Bojador (Sahara occidental), y que al llegar a la playa de Arinaga, en Gran Canaria, les ordenó que se bajaran para emprender su regreso.
El acusado negó ante el tribunal cualquier relación con los hechos delictivos que se le atribuyen y afirmó que está "injustamente en prisión".
Así mismo, dijo que no entiende el motivo por el que los dos testigos le señalan a él como el patrón de la patera que llegó el siete de septiembre de 2007 a Gran Canaria y de cuya tragedia se enteró por ellos en el centro de internamiento de inmigrantes de Barranco Seco.
El aboga de la defensa, Manuel Hernández, restó validez a la única prueba inculpatoria, la declaración de estos dos inmigrantes, pues sostuvo que sus testimonios favorecían sus intereses por estar en situación irregular en España y subrayó que ninguno de los supervivientes declaró a su llegada la huida del patrón por tierra.
Además, apuntó que el acusado fue detenido en Maspalomas dos días después de la llegada de la patera a Gran Canaria y recordó que en el dispositivo de búsqueda que se organizó en Arinaga fueron localizados otros supervivientes pero no su defendido.
El fiscal solicitó la pena máxima de 8 años por el delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros por el grave peligro al que expuso a los ocupantes de la patera, cuya travesía tuvo un "fatal desenlace" y por aprovecharse de su vulnerabilidad.
Así mismo, sostuvo que los testigos aseguran que llevaba otras seis garrafas de gasolina para emprender su huida hacia las costas de Marruecos y que la embarcación no era apta para una travesía como la que se llevó a cabo, así como que carecía de chalecos salvavidas y de los elementos de seguridad necesarios para sus ocupantes.
Los guardia civiles que auxiliaron a los supervivientes y rescataron varios de los cadáveres de los fallecidos aseguraron que la patera estaba "deteriorada" y que cuando llegaron a la zona de Risco Verde, en Arinaga, tuvieron que nadar unos 25 metros para llegar hasta la embarcación, que estaba volcada, y en cuya popa se encontraban dos inmigrantes pidiendo auxilio.







Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.35