No sé si ustedes se han dado cuenta, pero desde hace unas semanas el sur de la isla está plagado de ciclistas. Las carreteras están abarrotadas de deportistas que vienen de diferentes partes del mundo para disfrutar de nuestro buen tiempo, de la belleza de la isla y de nuestras carreteras. También son muchísimos los aficionados canarios que durante estos meses comparten asfalto con los foráneos.
Raul Esclarín.- Y a cuenta de todo esto estaba pensando precisamente en el estado actual de nuestras carreteras en el sur de la Isla. Pensaba yo, en cómo me sentiría si me fuera de vacaciones a Andorra, por ejemplo, en pleno invierno, con ganas de esquiar y me encontrara que las pistas de esquí están cerradas por falta de mantenimiento. O en obras.
No cerradas, porque no haya nieve, no; cerradas por obras. Porque lo primero, puede pasar, no somos dueños del clima. Pero lo segundo sería para pedirle al patronato de turismo de Andorra, que me devolviera el dinero del pasaje, digo yo. Tanto anunciar que son el país de la nieve, llegas y no puedes esquiar. Pero bueno, esto es solo un hipotético ejemplo, que seguramente nunca le ocurrirá a ninguno de ustedes si viajan en invierno a ese bello principado. Los andorranos tienen muy claro de que viven y lo cuidan lo mejor que pueden.
Y ahora, si no les importa, volvamos a nuestra isla. Esos hoteles atestados de ciclistas en estas fechas, grupos organizados por todas las carreteras del sur de la isla, equipos profesionales que nos visitan año tras año, para celebrar sus concentraciones de pretemporada y se encuentran con esta orgía de municipio bananero. Las dos arterias principales de salida de nuestro municipio, que se pueden utilizar con la bici (ya que está prohibido su uso en la autovía) están cerradas. Díganme que no es de risa. Osea, usted se viene con su equipo ciclista desde Noruega, pongamos, para poder entrenar 2 semanas a una media de 150 kms diarios y resulta que no puedes tomar la carretera para conectar nuestro municipio con Mogán, ni hacer la ruta de Ayagaures, ambas cerradas. Qué bonito panorama. Pero bueno, no se preocupen, les puedo asegurar que estas cosas, aparte de aquí, no pasan en muchos más lugares.
Nuestros políticos han debido darse cuenta de esto, y después de meses de trabajos forzados en la GC-500 (por lo menos había dos parejas de trabajadores entre semana; se lo juro a ustedes, que yo lo he visto), han abierto uno de los carriles, mal y tarde. Y claro las chapuzas se notan demasiado, como la subida al tablero, por poner otro ejemplo.
Lo de la carretera a Ayagaures, mejor no lo tocamos, porque ahí sí que es verdad que me tienen desconcertado. Hace unos meses, parecía que estaban terminando y ahora otra vez está todo patas arriba. En fin, que los vecinos tienen que estar súper alegres, como para que les vayan a pedir votos ahora.
Supongo que algunos dirán, y con razón, que poco les importan los turistas y sus bicis, que ustedes quieren las carreteras en perfectas condiciones, para su buen uso. Pues es verdad, pero claro en un municipio como el nuestro, en el que año tras año se nos llena la boca diciendo que somos el municipio de vacaciones por excelencia de Europa, este trato al cliente me parece grotesco. Me cuenta un amigo guardia civil (ciclista también), que él está harto de parar ciclo turistas en la autopista y decirles: que eso está prohibido, que se están jugando la vida y que a la próxima los denuncia. Pero claro, si no tienen otro sitio por donde rodar_ Y entre tanto él sigue con su dualidad: ¿Hago la vista gorda por los compañeros en cuya posición me pongo o me tomo mi trabajo el pie de la letra y los fundo uno por uno?
Pues lo que yo pienso es que nos da igual, que si los mismos hoteles que los reciben año tras año, no hubieran presionado, la carretera a Arguineguín seguiría cerrada y el resto qué más da. No hay casi señalización para que puedan ir cómodos, el arcén es casi siempre insuficiente y suele estar sucio y no se les ocurra a ustedes pedir permiso para hacer una caravana ciclista por alguna carretera, porque todo va a ser un problema. Algunas cosas tienen remedio, pero es muy desagradable, cuando alguno más caiga medio muerto en el asfalto o en vez de uno sea un grupo igual empezamos a pensar más en ello y se toman medidas. En los últimos años no sé cuantos van ya.
De verdad señores, cuanto más pienso, más asco me dan algunas cosas.










Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.179