La cotidianidad en el uso de las energías renovables sigue siendo una asignatura pendiente para el denominado primer mundo. Si echamos un vistazo a los tejados de nuestra ciudad, pocos son los edificios, que cuentan con placas fotovoltaicas que aprovechen la fuerza del sol que ha hecho de Canarias destino turístico por excelencia.

Sin embargo, a tan sólo unos kilómetros de nuestra costa el continente africano se convierte en referente científico para aquéllos que intentan saber cómo aprovechar las fuerzas naturales que nos rodean.
“África está por delante de Europa ya que es allí donde, a pequeña escala, se ponen en práctica todos los avances y las investigaciones en materia de energías renovables”, afirma Baltasar Peñate, Jefe del Departamento de Agua de la División de Investigación y Desarrollo Tecnológico, mientras recorremos las instalaciones de Pozo Izquierdo donde se pone a prueba muchos de los proyectos que luego son exportados al continente vecino.
Ksar Ghilène, es una pequeña aldea situada al sur de Túnez, en las proximidades del desierto del Sáhara. Un paisaje de casas de adobe, levantadas sobre la arena, conforman un núcleo poblacional alejado de cualquier vestigio de urbanidad. Una tierra donde las cifras marcan el ritmo de vida, 300 habitantes a 150 kilómetros de la red eléctrica más cercana y a 60 kilómetros del pozo de agua potable más próximo.
El Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), institución dependiente del Gobierno de Canarias, viene realizando desde 2003 un importante proyecto humanitario gracias a la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y la Dirección General de Relaciones con África del Gobierno de Canarias. Consistente en la instalación de un sistema compuesto por una planta desaladora por ósmosis inversa de agua salobre - de 50 m3 de capacidad - alimentada por una central fotovoltaica de 10,5 Kw.
El sistema se controla de forma automática y es capaz de producir 15 m³/d de agua, procedente de un oasis de agua salobre que se encuentra a unos 2 km del edificio que alberga la instalación. El agua potable, resultante tras la aplicación de componentes químicos, se distribuye posteriormente al pueblo a través de fuentes públicas repartidas en diferentes puntos. Cantidad suficiente, según asegura Peñate, para abastecer a toda la aldea. “Se trata de un proyecto que ha integrado a la sociedad oriunda ya que desde el primer momento hemos querido que revierta en el desarrollo social y económico de Ksar Ghilène”, añade.
Marruecos y Mauritania, se convierten también en campo de trabajo de los investigadores canarios, siendo el país alauí objeto actualmente de la instalación de cuatro plantas desaladoras de agua salobre, donde además se está llevando a cabo la supervisión de otras dos. Proyecto a través del cual se proporciona agua potable a más de 2.000 personas. Destaca también la iniciativa desarrollada en el Parque Nacional Banc d’Arguin (Mauritania), cuya población, de 1500 habitantes, se está beneficiando del agua desalada, procedente del mar, gracias a la instalación de 4 plantas.
Ante la necesidad apremiante de disponer de agua potable, que facilite además los quehaceres diarios, contrasta el “rechazo” que despierta en una población acostumbrada a vivir de espaldas a la practicidad de abrir un grifo. “Dentro de nuestras tareas entra también la educación, hay que acostumbrarlos a beber esta agua, a usarla, a que en definitiva forme parte de sus vidas. Pero al mismo tiempo, también consideramos vital el que comprendan que se trata de un bien escaso que deben aprender a valorar, por eso tras pasar un período prudencial se establecen cuotas mínimas que sirven además para conseguir fondos para la propia instalación”, argumenta Peñate.
El Instituto Tecnológico de Canarias (ITC)
El ITC, dispone de sede en Gran Canaria (Pozo Izquierdo), y en Tenerife (Santa Cruz de Tenerife), además cuenta con el apoyo de otras instituciones como son los Centros de Innovación y Actualización Tecnológica (CIATEC), ubicados en Tegueste (Tenerife) y Agüimes (Gran Canaria), donde se lleva a cabo toda la actividad formativa presencial del ITC. Destacan también las Unidades de Promoción de Empresas (UPE), situadas en las islas de Tenerife (en la propia sede del ITC en esta isla), Gran Canaria (Campus de Tafira), y en La Palma.
Se caracteriza por desarrollar sus actividades a través de la experimentación en tres campos:
- Energías Renovables y Tratamiento de Aguas Bioingeniería. - Ingeniería Médica Emprendedores, Formación, Calidad, Sistemas de Información - Promoción de Programas Tecnológicos y ayudas a las Pymes.








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