Franco sale del armario
El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria siempre le fue a la zaga al de Santa Cruz de Tenerife pero en los últimos años le ha ido acortando tanta distancia que incluso en muchos actos está por encima del chicharrero, por lo que se ha hecho más popular y conocido en el exterior.
La gala del drag queen es el acto estelar del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, incluso más visto y seguido que la Gala de la Reina. Ese es un caso evidente en el que el carnaval palmense ha adelantado al tinerfeño. La gala del drag queen tiene más seguimiento y también ha generado en los últimos años más polémica, que ha hecho ruido de altavoz al carnaval de la capital grancanaria en la península y parte del extranjero.
Hace dos años se armó la de dios porque un drag queen se mofó de la crucifixión, de la Virgen y del sursum corda, montando un cristo que acabó en los tribunales. Un colectivo poco cristiano denominado Abogados Cristianos presentó una querella contra el drag queen, que lógicamente fue sobreseída en el juzgado de guardi.
Este año la gala de Drag Queen sirvió para hacer mofa y burla de la Guardia Civil, el himno nacional y Franco, que está muy de moda gracias a Pedro Sánchez. El Carnaval de Las Palmas no ha sido el único que ha resucitado al dictador ya que en otras fiestas similares de la península lo han paseado incluso dentro de su ataúd. Figuradamente, claro.
No me extrañaría que algún colectivo de abogados franquistas presente de nuevo una denuncia contra el drag queen burlón que ha hecho salir del armario al gallego chico y de voz aflautada que lleva más de 40 años enterrado en el mausoleo del Valle de los Caídos.
Esa posible denuncia sería rechazada con toda seguridad por el juez de turno pero daría juego al colectivo franquista que ahora está tan de moda en España a raíz del protagonismo que ha ido adquiriendo Vox en las últimas semanas, sobre todo a raíz de las elecciones en Andalucía.
Quizá veamos a Ortega Smith (hurra por ese apellido tan español, español, español) como abogado acusador en un juicio contra un drag queen, igual que ahora lo estamos viendo en el gran juicio del procés de Cataluña más como un teleñeco que como un letrado. Los ultras no suelen tener sentido del humor y por eso generalmente pierden no solo el juicio en singular sino todos los juicios en plural.
Es absurdo recordar a estas alturas que el carnaval es una fiesta transgresora y gamberra. Una de dos: o suspendemos los carnavales o hacemos lo propio con los abogados ultras. Es más probable hacer de prestidigitador con lo segundo: nada por aquí, nada por allá. Cuando se pierde el humor y el juicio, solo queda esconderte bajo las sábanas del fantasma que llegas a ser.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Juan Dávila-García | Miércoles, 06 de Marzo de 2019 a las 20:33:34 horas
Una vez más el señor Peñate vuelve a las andadas, su acida forma de escribir se convierte en una cicatería dañina y malsana. Desde un principio, incluso el nombre del trabajo así lo daba a entender. Yo creo que la valentía que solemos acreditar lo que escribimos no tiene por que ser ruin y grotesca, sino todo lo contrario, si queremos hablar de una persona en particular. en este caso fallecida hace más de cuarenta años, no tenemos por emplear una serie de términos en forma de proemio, sino ir al grano directamente, si el señor Peñate quería ridiculizar la figura del General Franco, no tenía porque haber iniciado el trabajo que antecede con tantos rodeos sino como se dice vulgarmente, coger el toros por los cuernos. La autoridad competente no debería permitir estas acciones sacrílegas que se cometen al amparo del carnaval, que queramos o no sacar a la calle aunque simuladamente un féretro con la única intención de ofender a la familia del deudo, incluyendo a Vox en todo este montaje es poco serio señor Peñate. Lo siento, pero usted cuando escribe tendría que utilizar otros modales si los tiene.
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