El incendio provocado en la puerta de la iglesia de San Fernando durante este fin de semana no es un misterio. Nada de diferencias religiosas como se ha insinuado (luego vienen los problemas). Es momento de recordar la alta indigencia que vive en ese parque, la agresividad con la que abordan a turistas y residentes. Toxicómanos y alcohólicos que necesitan tratamiento y un centro, así como agentes de la autoridad que controlen su presencia moribunda por estos espacios públicos y mayor implicación con las llamadas de los vecinos. Precisamente unos de estos conocidos en la zona por su agresividad y consumo de alcohol “le prendió fuego”, nos cuentan fuentes cercanas a la iglesia, que agradecen que no fuera a más gracias a la rápida intervención de los bomberos, el párroco Don Francisco y agentes de policía.








Mohamed | Lunes, 15 de Octubre de 2018 a las 16:31:40 horas
Me puede decir como el de radio ..... ha calentado el Facebook con sus mier... de comentarios, nada ha tenido que ver con la religión
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