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FELIPE ENRIQUE MARTÍN SANTIAGO

La tienda de Pepe Julio: el último “mohicano” de Firgas

FELIPE ENRIQUE MARTÍN SANTIAGO Jueves, 24 de Marzo de 2016 Tiempo de lectura:

La Villa de Firgas, en las medianías de la vertiente de Barlovento de Gran Canaria, llegó a tener más de diez tiendas de “aceite y vinagre”

La Villa de Firgas, en las medianías de la vertiente de Barlovento de Gran Canaria, llegó a tener más de diez tiendas de “aceite y vinagre”, aunque realmente suministraban de todo a la comarca, “desde un alfiler a un elefante”.

[Img #33667]Hasta once tiendas trabajaban sin problema alguno en la Villa de Firgas, también eran otros tiempos. La jubilación, las inquietudes de las nuevas generaciones, ajenas al sostenimiento de la empresa familiar, la competencia de las grandes superficies y supermercados. Solamente quedaban dos en el casco, la de Pepe Julio y la de las Cuatro Esquinas, hasta que Pepito Toledo cerró  la última.

En la Villa, de abajo para arriba, por el paseo de Las Islas Canarias, estaba la de Pepe Jiménez,  en la antigua calle de José Santo.  La de Juan Perdono,  en la actual Tasca Canaria, donde uno se puede tomar una buena tapa y una copia de vino. La de Bartolito, en la Casa de Pueblo del PSOE. 

La de Panchito, que hoy regenta su sobrino, Pepe Julio, en el paseo de Las Islas Canarias, esquina calle del Calvario. La de Pepito Toledo, la tienda de las Cuatro Esquinas. La de Antoñito  Rodríguez, en la calle León y Castillo 12, actual apartamento turístico Mar de Nubes, de excelente acogida y dinamizador del turismo alojativo. La de Juan Pérez, enfrente de la anterior. 

En la Plaza de San Luis habían dos, en el actual inmueble de la tienda del chino Min,  donde pueden adquirir de todo.  La de Pepe el Palillo y la de Eduardita. 

Cerca del restaurante el Rincón de Marco, con un excelente menú, con las 3B, bueno, bonito y barato, en la carretera hacia las Madres, habían otras dos, la de Luis y la de Paquita,  tía de Pepe Julio, el “último mohicano” de la Villa de Firgas.

En la calle Islas Canarias, esquina calle del Calvario, en un edificio de dos plantas, con tejado a cuatro aguas y techo de madera, con un lindo frontis, que debería estar protegido y ser declarado BIC, bien de interés cultural; no solamente por el inmueble, también, sin duda alguna, por ser la última tienda de “aceite y vinagre” de la Villa de Firgas,  la de Pepe Julio. Es la antigua tienda de Panchito, que en 1975 regentó su hermana, Lolita  Arencibia,  y en 1982 el hijo de ésta, el afamado  Pepe Julio.

[Img #33666]Pepe Julio es toda una institución en la Villa. Por mucho que lo aprecien o no; lo que queda claro es que no deja a nadie indiferente. Antiguo legionario, no existe barrera que le impida
manifestarse libremente, siendo sus carteles una de sus señas de identidad. Desde la corrupción política,  hasta las malas acciones humanas, con su bolígrafo y papel, no deja a  títere con cabeza.
Todas las mañanas, mientras la Villa duerme, en MercaLasPalmas elige la mejor verdura para el potaje del día,  la mejor fruta que adorna toda la entrada de la tienda. Con sus personalizados carteles, cumple con la ley y marca todos precios, en base a la compra que esa madrugada realizó. Haciendo país,  adquiere lo mejor de nuestra tierra. Con su linterna, que lleva siempre colgada a la altura de su pecho, examina pieza a h, nada se le escapa. Con él no se cumple la idea de dividir las tareas del trabajo, todo lo hace, desde la compra, la preparación de la mercancía y la venta. 

Resulta chocante observar todos los proyectos que se han realizado en distintos municipios, recreando las tiendas de aceite y vinagre, mal gestionadas, con presupuestos de dinero público para recrear una actividad que, en el caso de Firmas,  tenemos la suerte de vivir en primera mano, gracias a la labor de Pepe Julio, sin coste alguno; todo lo contrario, religiosamente tiene que pagar el IBI, sin contar con el reconocimiento del pleno municipal, con su inclusión en el BIC, bien de interés cultural, con la simple compensación de ser consagrado el inmueble como casa emblemática, con las ayudas fiscales, bien merecidas.

Pepe Julio, gracias.

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

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