Los trabajos que nos imponen las circunstancias
Una noche no tenía nada que hacer y me dediqué a leer algunos de los anuncios que venían en las páginas de un periódico canario
Una noche no tenía nada que hacer y me dediqué a leer algunos de los anuncios que venían en las páginas de un periódico canario. Ahí, a la vista de mayores y pequeñitos. No es que me sorpendiera porque a estas alturas, uno está curado de espanto. Pero se pone uno a reflexionar sobre lo que hay que hacer para ganarse la vida. En ocasiones vamos bien, correctamente,estamos a gusto trabajando en aquello para lo que tenemos vocación, o, al menos, estamos preparados. Pero hoy en día con esta crisis, o al menos recurriendo a ella como excusa, se deja en el paro a muchísima gente y luego esos parados tienen que deambular casi de puerta en puerta, como si fueran mendigos para conseguir un empleo. De lo que sea, de lo que salga. Van y te admiten, pero se aprovechan y te bajan el sueldo y si te descuidas, ni siquiera te dan de alta en la Seguridad Social. Y si no quieres el trabajito, mira para atrás y verás una fila de personas intentado desplazarte y deseando que te vayas. No les extrañe pues, que veamos por nuestros pueblos y ciudades a personas con una profesión especializada o con una carrera universitaria, ejerciendo de taxista, de camarero, de repartidor de biblias, de recogeaceitunas o de peón albañil... porque eso, gracias a Dios, es lo que han encontrado.
Pero entre los oficios que he visto en los anuncios clasificados de un periódico isleño, y no digo cual porque su puede encontrar en cualquiera de ellos, figura uno de un señor que se ofrece “como vidente serio, especialista competente, reconocido mundialmente por su excelente trabajo”. Hay otro anuncio en la que se ofrece uno se ofrece como Cupido. “Ayudo a resolver problemas de amor por difíciles que sean, así como asuntos relacionados con la envidia (muy típica de este país), salud, y hasta impotencia sexual” , sin necesidad de tomar viagra.
También figuran curanderos o curanderas que resuelven problemas de amor, pareja, negocios, quitarles una brujería, o secuelas del vudú, reecuperación de pareja, impotencia, mal de ojo, etc. garantizando buenos resultados entre los tres y siete primeros días. Tengan cuidado porque la fe en estas personas que tratan de embaucarles les puede costar bastante dinerito y más de un disgusto. A mi los más o las más que me preocupan son las que son capaces de resolver problemas a través del tarot, de unas simples cartas de la baraja. Es una forma de desprestigiar este divertido vehículo de ocio, al que son tan aficionados muchos jubilados de esta ciudad. Si no, dense una vuelta por el parque de Santa Catalina para que vean allí partidas de tute, de, subastado o de lo que salga. Ellos se lo pasan bomba y no ven más allá de las cartas que les reparten y son tan felices...
Los anuncios que más me entristecen son los que tienen que poner algunas señoritas e incluso señoritos bien dotados, para vender su cuerpo. Lo peor es que es posible que detrás de todo este comercio carnal, figuren algunas mafias nacionales o internacionales muy bien organizadas, o chulitos domésticos dispuestos a exprimir a estas personas sin ningún riesgo para ellos. De vez en cuando cae alguna de estas bandas explotadoras, pero son sustituídas inmediatamente, o vuelven otra vez los mismos a las andadas cuando han cumplido su pena carcelaria, si es que se la imponen. Entre estas profesionales del sexo y de hedonismo, de gustos refinados multirraciales figuran algunas expertas en hacer el “francés”, el “griego” o “el beso negro”. En estos anuncios se especifica claramente si la persona que lo publica es heterosexual, traansexual u homosexual, para que nadie se lleve a engaño. Cada cual que elija de acuerdo con sus gustos y apetencias. Sin embargo, no vi ninguna alusión al sadomasoquismo que también se practica en una parte de nuestra sociedad..
Otro apartado conscupiscente es el de los masajes eróticos y relajantes para todos los gustos. Por ejemplo, una experta masajista, madurita ella, ofrece un trato exquisito, sin prisas que termina eróticamente. Bueno, también existen anuncios donde solamente se busca novio o novia o una simple amistad. Así, una tranquila señora que pasa de los sesenta años, desea conocer a personas agradables, serias, responsables, “para trabar amistad... o lo que surja”. Ah, no admite a los que solo desean “relaciones esporádicas”, o sea a los ligones y mariposones.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









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