Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Espacios en blanco

MASPALOMAS AHORA
Miércoles, 21 de Enero de 2015
Tiempo de lectura:

Muchas de las cosas que nos rodean se mueven en vacíos legales o son abiertamente ilegales pero tan comunes que no sabríamos decir si estamos haciendo algo “realmente” delictivo

Muchas de las cosas que nos rodean se mueven en vacíos legales o son abiertamente ilegales pero tan comunes que no sabríamos decir si estamos haciendo algo “realmente” delictivo. Comprar un objeto de marca bastante más barato de lo que sería de esperar.  O cultivar semillas de marihuana feminizadas. O comprar una lata de cerveza en una ciudad como Madrid y consumirla en la calle (algo prohibido tras la implantación de la conocida como “ley antibotellón” y que puede acarrear cuantiosas multas). Así que sería normal pensar que, ya que se legalizaron los clubs de cannabis en Cataluña, habría un marco normativo que regulara su actividad.

Lo cierto es que no existía ningún reglamento hasta el que ha elaborado la Agencia de la Salud Pública de Cataluña (ASPCAT) encaminado a regular las asociaciones cannabicas. Aún así, este reglamento no tiene valor legal, sólo es un documento orientativo de “buenas prácticas”. Según este documento, las asociaciones limitarán la entrada a mayores de 18 años (en el borrador se hablaba de 21 años) y sólo podrán dispensar marihuana a sus socios. De hecho se pretende acabar con el turismo cannabico con la obligatoriedad de que los nuevos miembros sean avalados por  otro socio veterano y además tendrán un periodo de carencia de quince días. Así se evitará que consigan cualquier sustancia antes de este espacio de tiempo.

También se prohíbe el consumo de alcohol y otras drogas en estos centros y se limita su horario de apertura a ocho horas diarias.

Una parte que el escrito no ha matizado es la del transporte y el cultivo. En el borrador previo se marcaba que la producción de cannabis debía ser bajo demanda de los socios y que el transporte correría a cargo de una persona en plantilla, no de cualquier socio o persona sin identificar, pero en esta versión no se mencionan ninguna de las dos condiciones.

Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.144

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.