Valle-Collantes.- En respuesta a un artículo de opinión redactado por la Asociación de Vecinos Las Lomas de Arguineguín, decirles que todo tiene una explicación en esta vida, pero si lo que se intenta explicar dimana de un Decreto Ley o de un tácito acuerdo de los gobernantes la cosa se complica bastante, ya que en la mayoría de los casos los que legislan ni ellos mismos se aclaran, y los contenidos de estos preceptos se olvidan o no se cumplen ya que la predisposición de las autoridades aunque prediquen que todo serán facilidades a la hora de la verdad como ustedes dicen todo lo invade la burocracia, y para solicitar una ayuda más que justificada hay que rellenar cien impresos y pasar ante mas de veinte ventanillas.
En el caso que nos ocupa que es satisfacer unas ayudas para que los damnificados del incendio reciban cuanto antes lo que les corresponde según las promesas hechas por los organismos oficiales, sean el gobierno central, regional, cabildos y ayuntamientos, como se dijo en un principio, se haga mediante un documento suscrito por el perjudicado (que podría ser una simple declaración jurada) donde el mismo acredite los perjuicios ocasionados por el desastre, rellenar una solicitud y la inspección correspondiente para comprobar que cuanto se dice se ajusta a la más estricta realidad.
Todo lo que rebase estos puntos expuestos, hace que el damnificado sin la preparación adecuada se intimide y tome la decisión de no reclamar nada aunque le sea necesario, esta es la forma de proceder de los gobernantes que se asustan ante la magnitud de una catástrofe y ofrecen para tranquilizar a la ciudadanía una serie de prebendas que nunca llegan otorgar, de ahí la sistematización burocrática que ralentiza todo el proceso que hace que el damnificado muy a pesar suyo se olvide y que de esos dineros que en un principio ofrecieron se entregue una parte ínfima, como así ha sucedido, y el resto lo importante se dilate en el tiempo y desaparezca de la faz de la tierra, o sea aprovechado por algún indeseable que lo añada a su ya dilatado patrimonio.
Hay que llevarle a los perjudicados, si se obra con buena fe, los medios necesarios para que ellos sin tener que desplazarse fuera de su residencia puedan solicitar las ayudas necesarias para reparar el mal que les acucia. Son cuatro los municipios afectados, pues bien habiendo tanto funcionario ocioso, envíenlos a los lugares siniestrados habilitando cuantas oficinas sean precisas para que esta pobre gente sin mayores complicaciones expongan sus problemas, no les hagamos la vida imposible exigiéndoles una serie de datos difíciles de acreditar, que estos infelices por la desgracia que sufrieron no sean marginados y tratados como delincuentes, que se les reconozca sus derechos ya que son los verdaderos protagonistas de tan terrible desgracia.
Es lógico y natural que estas personas sufran, frustración, angustia, desesperación, confusión y hasta decepción al verse abandonadas de esta manera tan absurda por los que de verdad tienen que dar la cara, las autoridades, que como bien ustedes dicen fueron los culpables de que el fuego adquiriera la gran magnitud que alcanzo, les falto diligencia en la aplicación de las medidas correctoras para que la catástrofe no desbordara como así fue el foco inicial convirtiéndose en una verdadera pira de incalculables dimensiones, no supieron o no quisieron estar a la altura de las circunstancias.
Estas victimas claman por unas indemnizaciones justas, que al menos les permitan volver ostentar sus finquitas, que tanto sudor les costo sacar adelante, de sus animales y de todo ese pecio que el incendio arrasó sin contemplación alguna. Todos están en su derecho de exigirles a las autoridades que se impliquen para reparar tanto daño y no consientan que las mismas se inhiban de una responsabilidad que solo a ellos les compete.
Los tecnicismos no tienen cabida cuando se les habla a los hombres del campo, hay que emplear términos simples, la rudeza de estos seres honrados a carta cabal no entienden la mística que la administración les quiere imponer donde imperan los técnicos, los burócratas y los planificadores de no se que. No es tan complicado entender a estas personas que solo reclaman lo que le prometieron y que ahora con tantas pegas basadas en la confección de un papeleo absurdo, hacen que después de una jornada dramática personándose en no se cuentas ventanillas regresan a sus casas con las manos vacías e impotentes ante tanta desidia.
España siempre tuvo fama de ser el país de la burocracia y así seguimos anclados en el pasado. Los pocos talones que se han entregado (creo que de 2.500 euros cada uno) se hicieron a través de un acto celebrado a bombo y platillos, donde no falto la prensa, la radio y la televisión, que es a fin de cuenta lo que le gusta a nuestros gobernantes, a los cuales les sobra eufemismo pero no honradez política que sería lo natural. Sin ánimos de quitarles a esta pobre gente las esperanzas de que algún día puedan cobrar las subvenciones decirles que en Tenerife todavía están esperando las que le prometieron cuando los incidentes de la tormenta tropical Delta.
Con ese ir y venir para cumplimentar los diferentes impresos que de una manera arbitraria se han sacado de la manga las autoridades, sin haber hecho referencia a los mismos cuando debieron, pretenden aburrir irremisiblemente a estas víctimas del holocausto padecido, obligándoles poco menos a que olviden cuanto ocurrió, así con ese menosprecio propio de los incumplidores, las subvenciones aprobadas incluso en Consejo de Ministros y en otros plenos que tienen rango de Decretos Ley, serán obviadas y las perdidas sufridas tendrán que ser sufragadas por los propios interesados mediante prestamos bancarios u otro tipo de operaciones financieras, las administraciones tienen por sistema olvidar o dilatar en el tiempo este tipo de cosas, con el fin de que pasen a mejor vida.
Decirles a estos amigos de la Asociación de Vecinos "Las Lomas de Arguineguín", que me tienen a su disposición a través de maspalomasahora.com para que si así lo estiman me hagan cuantas consultas estimen pertinentes sobre este tema, a las cuales humildemente intentare darle las respuestas más acertadas con arreglo a mis conocimientos.
No siendo un damnificado directo del percance sufrido, hacerles llegar a toda esta pobre gente que lo sufrió en sus carnes mi afecto y mi cariño y que estaré en todo momento junto a ellos. Consecuentemente lo inexplicable en todo este affaire, es la involuntariedad de los gobernantes de cumplir cuanto prometieron, cosa esta que no nos coge de sorpresa ya que es su forma de arbitrar le legalidad y la justicia en España.








Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4