Un compromiso social
Esa aportación voluntaria puede tener distintos matices y aplicarse en múltiples actividades como lo demuestran cada día las personas que en todo el mundo trabajan como voluntarias.
Se suele
decir que el compromiso social es la respuesta
que otorga un ciudadano ante la realidad que vive. Es decir, tomar decisiones y
acciones para hacer que lo que se tenga que vivir en comunidad, sea digno,
respetuoso y sobre todo se establezcan políticas de apoyo a los más débiles.
Podemos considerarlo como la aportación voluntaria que hace un ciudadano ante
las exigencias éticas de un mundo justo.
Esa aportación voluntaria puede tener
distintos matices y aplicarse en múltiples actividades como lo demuestran cada
día las personas que en todo el mundo trabajan como voluntarias. Entre ellas,
se encuentra todo el voluntariado que colabora cada día con el Banco de
Alimentos de Las Palmas constituyendo su columna vertebral.
Su trabajo en el Banco de Alimentos no
lo hacen como una oportunidad para pasar el tiempo de la jubilación, lo hacen como
un compromiso donde volcar la imaginación, la ilusión, el esfuerzo y el
coraje de los que entienden la
jubilación como una oportunidad de demostrar a la sociedad que la experiencia
es un valor importante en una sociedad que necesita del esfuerzo, la
solidaridad y la generosidad de todos sus miembros.
Ese es el compromiso que interesa de
cara a ir afrontando los continuos retos que plantea la sociedad, teniendo en
cuenta, además, que esa sociedad es cambiante y adolece, en general, de los
valores fundamentales que le permita salir adelante por su propio pie.
Este voluntariado tiene muy claro que un
Banco de Alimentos concebido como una oportunidad para pasar el tiempo, no irá
más allá de aquello que pueda alcanzar con los medios humanos y materiales que
tenga en un momento determinado. Su horizonte apenas traspasa sus propias
puertas.
Un Banco de Alimentos concebido como un
compromiso de ser un importante recurso social, tiene su horizonte puesto donde
llegue la imaginación de quienes colaboran con él y tratará de buscar los
medios humanos y materiales necesarios para alcanzar unos objetivos abiertos a
las necesidades que vaya generando su propia dinámica.
En un Banco de
Alimentos concebido para pasar el tiempo, poco hay que hacer. Si se concibe como un compromiso social, hay que
hacer mucho porque un Banco de Alimentos con esa concepción es una
organización viva y dinámica que siempre está interactuando con sus públicos,
generando una determinada imagen en ese proceso. Aunque no se sea consciente
del mensaje que se emite, siempre se está comunicando.
El Banco de Alimentos de Las Palmas está apostando rotundamente por el compromiso social; lo que conlleva una especial responsabilidad de cara a gestionar con rigor y eficacia los alimentos que se les dona y que obliga a extremar el cuidado de repartir esos alimentos de manera equitativa cuidando muy mucho que lleguen a las personas que verdaderamente los necesitan.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.








marelo | Martes, 04 de Marzo de 2014 a las 21:53:59 horas
No hay que ser muy estudioso para entender el buen mensaje, el voluntario debe saber que tiene un compromiso cuando quiere ayudar a sus semejantes con valor y dignidad. Y pensar que todo su trabajo solo le sirve a èl para su satisfacciòn moral y espiritual y ahi se queda para siempre.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder