Antonio Ramírez, que junto a su hermana ha estado presente cuando el jurado ha dado a conocer su veredicto, ha calificado a un grupo de periodistas de "cobarde" y "traicionero" al acusado, Iván R.A.
El padre de Laura A.G., enfermera a quien un Tribunal
Jurado de la Audiencia de Las Palmas popular ha considerado hoy probado
que fue envenenada por su marido, también enfermero, ha manifestado hoy
su satisfacción con el veredicto porque "ha salido la verdad" tras
cuatro años de espera.
Antonio Ramírez, que junto a su hermana ha estado presente cuando el jurado ha dado a conocer su veredicto, ha calificado a un grupo de periodistas de "cobarde" y "traicionero" al acusado, Iván R.A., a quien ha dicho que la Justicia "lo ha llevado donde tenía que estar".
Tanto Ramírez como su hermana, visiblemente emocionados, han expresado su satisfacción con el pronunciamiento del jurado, y la tía de la fallecida ha recalcado que su sobrina era una persona sana y que "no era normal" que tuviera problemas de salud.
Así mismo, ha dicho que su sobrina confiaba "muchísimo" en el acusado, a lo que su padre ha añadido que su hija "se ha ido engañada".
El padre de Laura A.G. también ha querido recalcar la frialdad con la que ha actuado el procesado y ha considerado oportuna la petición de que permanezca alejado de su nieto durante 35 años, aunque él entiende que debería ser de por vida.
La enfermera Laura A.G. falleció el 11 de julio de 2010 en el Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria, tras ser envenenada por su marido, quien le suministró talio, morfina, barbitúricos y medicamentos no pautados por sus médicos que acabaron envenenándola, según el jurado.
El acusado se enfrenta a una pena de 25 años de prisión, ante la petición formulada por el Ministerio Público, la acusación particular y la ejercida por el Instituto Canario de Igualdad.
Antonio Ramírez, que junto a su hermana ha estado presente cuando el jurado ha dado a conocer su veredicto, ha calificado a un grupo de periodistas de "cobarde" y "traicionero" al acusado, Iván R.A., a quien ha dicho que la Justicia "lo ha llevado donde tenía que estar".
Tanto Ramírez como su hermana, visiblemente emocionados, han expresado su satisfacción con el pronunciamiento del jurado, y la tía de la fallecida ha recalcado que su sobrina era una persona sana y que "no era normal" que tuviera problemas de salud.
Así mismo, ha dicho que su sobrina confiaba "muchísimo" en el acusado, a lo que su padre ha añadido que su hija "se ha ido engañada".
El padre de Laura A.G. también ha querido recalcar la frialdad con la que ha actuado el procesado y ha considerado oportuna la petición de que permanezca alejado de su nieto durante 35 años, aunque él entiende que debería ser de por vida.
La enfermera Laura A.G. falleció el 11 de julio de 2010 en el Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria, tras ser envenenada por su marido, quien le suministró talio, morfina, barbitúricos y medicamentos no pautados por sus médicos que acabaron envenenándola, según el jurado.
El acusado se enfrenta a una pena de 25 años de prisión, ante la petición formulada por el Ministerio Público, la acusación particular y la ejercida por el Instituto Canario de Igualdad.







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