Lo peor no ha pasado
Se acercan las elecciones europeas y desde el gobierno y su aparato de propaganda se han lanzado a vendernos la gran mentira –envuelta en un optimismo irresponsable- de que ya hemos salido de la crisis.
María Dolores de
Cospedal, la secretaria general de un partido que nos ha mentido una y otra vez
incumpliendo su programa electoral, anunciando en numerosas ocasiones
propuestas distintas a las que después aprobaba en el Consejo de Ministros o
pretendiendo alejarse de Bárcenas…acaba de afirmar, en una reciente visita a
Cataluña, que “las verdades a medias son
la peor mentira, en política”. Y lo dice con el mayor desparpajo y sin ponerse
colorada; como la mejor actriz de reparto, que sabe que está interpretando una
ficción. Lo dice la responsable de un partido que cada vez que le conviene pone
en marcha una campaña para vendernos farsas interesadas que terminan sabiendo
“como la mordedura de algo corrupto” como lo expresa Joseph Conrad en “El
corazón de las tinieblas”.
Se acercan las elecciones europeas y
desde el gobierno y su aparato de propaganda se han lanzado a vendernos la gran
mentira –envuelta en un optimismo irresponsable- de que ya hemos salido de
Todo va sobre ruedas. Los voceros
del Gobierno no se arrugan cuando se atreven a decirnos que no pueden ser
ciertos los datos sobre el paro y
Y van más allá. El Presidente
español se va a ver al “jefe del mundo libre”, para ser ungido por él. Y el
emperador acabó alabando “el gran liderazgo” de un presidente al que se le
desmorona el partido con fuga de votos y de militantes cualificados, al que
envuelve la corrupción, los silencios, los engaños y los fracasos… y nos lo
venden como un gran éxito. Nos presentaron como un gran triunfo una visita que
solo sirvió para hacer ver que en España
todo está en venta y muy barato y para prometer al gran vigía de
Occidente que se modificaría
Los datos macroeconómicos de estos días, que
fluctúan en función de los intereses de los “mercados” y las campañas
propagandísticas, chocan de bruces con los contumaces informes que nos han
mostrado estos días la EPA y organizaciones como Intermón y Save the Children.
Según la Encuesta de Población Activa, España sigue sufriendo una aparatosa
hemorragia de pérdidas de puestos de trabajo. Entre octubre y diciembre casi
doscientas mil personas han perdido su empleo. En los dos últimos años se han
ido al traste más de un millón de puestos de trabajo y el número de parados ha
aumentado en 622.700. El paro vuelve a superar el 26% y la población activa
retrocede hasta el nivel de 2008.
Según un informe de Intermón Oxfam,
(Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica)
España es el segundo país de la UE con un mayor índice de desigualdad, solo
superado por Letonia. Los 20 españoles más ricos poseen una fortuna equivalente
a los nueve millones de personas más pobres.
El coeficiente Gini nos dice que cada vez ganan más los que más tienen
en detrimento de los que tienen menos, lo que se traduce en un aumento radical
de
Desgraciadamente, los datos son aún
más dramáticos y contundentes. La deuda pública española es la tercera de
Europa que más crece (10.000 millones al mes) mientras hemos hipotecado el 25%
del PIB (casi 250.000 millones de euros) en recuperar el sector bancario. Que
cientos de pymes y autónomos siguen cerrando cada día. Que los sueldos y las
pensiones continúan cayendo. Que se han reducido las prestaciones a los
dependientes y que los presupuestos de los servicios sociales, la educación y
la sanidad han disminuido en más de 20.000 millones. Que casi dos millones de
hogares tienen a todos sus miembros en el paro. Que casi 700.000 familias no
ingresan ninguna cantidad de dinero. Que más de trece millones de personas se
encuentran en la exclusión social y tres millones padecen pobreza severa. Que
la tasa de riesgo de pobreza supera el 21%. Que, tras Chipre, España es el país
europeo que más ha bajado los salarios en 2013. Que la renta per cápita ha retrocedido
14 años. Que soportamos un 26% de inflación. Que cuatro millones de ciudadanos
padecen pobreza energética. Que el Foro Económico Mundial nos dice que solo
Egipto, Ghana y Venezuela tiene más desequilibrios en sus cuentas públicas que
España. Que el índice del bienestar familiar se aleja cada año más del promedio
europeo… Y mientras esto sucede, más de 90.000 millones se evaden cada
año, el 99% de las empresas del Ibex
tienen fondos en paraísos fiscales y la corrupción se encuentra enraizada en las
entrañas del poder…
Nos mienten diciéndonos que lo peor
ha pasado, pero no nos explican cuántos años tardaremos en volver a andar lo
desandado. Cuánto tiempo seguirán sufriendo millones de personas. Qué
alternativas de desarrollo está planteando el gobierno. Qué modelo económico se
pretende. Cuándo empezaran los bancos a conceder créditos. Qué opciones se
plantean a las exportaciones que eran el no va más y ahora caen en picado. Cómo
se va a remediar el fiasco de la reforma energética.
Por lo pronto los que imponen el
modelo y gobiernan desde fuera (la Comisión, el BCE y el FMI) acaban de señalar
que España deberá seguir manteniendo su “determinación” en materia de ajustes y
de reformas y que se deberán ajustar aún 37.000 millones más. Y piden a los jueces
que sean más flexibles con los despidos para cumplir con los objetivos. Y
demandan que se bajen los salarios. También la OCDE cree
que la situación ha mejorado, pero plantea y exige nuevas reformas y ya se
habla de las pensiones, el salario mínimo, las privatizaciones que quedan y la
reducción de los servicios públicos.
Sin duda, nos queda aún mucho y malo
por llegar. Rajoy solo ha empezado a decir algo
acuciado por el periodo preelectoral. Hasta ahora únicamente han habido
displicencias y engaños (“no habrá copago sanitario”, “no se abaratará el
despido”, “no vamos a reducir las prestaciones de desempleo”, “se garantizará
siempre el poder adquisitivo de las pensiones”, “no se empleará dinero público
para sanear a los bancos”, “no se subirán los impuestos”…). Pero el discurso de
la inevitabilidad de las medidas ha servido también para imponernos un modelo
ideológico retrogrado y neoconservador con la Ley de Seguridad Ciudadana, la
Ley del Aborto en ciernes, la Ley de Racionalización de
El déficit democrático se agranda
cada día. Los ciudadanos no se sienten representados. La percepción de que se
gobierna para unos pocos es cada vez mayor. Un amplio sector de la sociedad se
siente abandonado. Se está destruyendo un considerable tejido social
imprescindible para la existencia de
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









José Demetrio Valle Conde | Martes, 04 de Febrero de 2014 a las 08:56:45 horas
Es evidente que nuestros "políticos" están sometidos al poder económico, son marionetas de las oligarquías capitalistas, no tienen autonomía, la sacrifican por sus intereses particulares en detrimento de una población sumisa y consentida que lo permite TODO y más.
Comparto sus ideas señor Morales. Pero, ¿Por qué los ciudadanos consienten todas las injusticias cometidas por un grupo de indecentes "políticos?.
¿Será verdad, que la corrupción política es proporcional al consentimiento de la población?.
Dicho de otra manera: ¿Cómo eliminar la corrupción política cuando hay un pueblo en descomposición que también sólo busca su solución?
Imposible cambiar una sociedad, sino somos capaces de cambiar nuestra forma de pensa y actuar.
Gracias por sus comentarios. Así debemos empezar.
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