Al ministro de Industria
no lo quieren en León. Tras el accidente que acabó con la vida de seis mineros,
se fue a visitar a los heridos al hospital pero no se dignó a acercarse a la
mina donde se produjeron las muertes. Las familias de los fallecidos están
echando pestes de Soria, el mismo que este fin de semana estuvo en San Mateo
visitando las zonas afectadas por el incendio que azotó la cumbre grancanaria.
Afortunadamente sin muertos.
Es más fácil acercarse al
lugar de los hechos cuando no hay víctimas mortales que cuando existen. También
es más agradable visitar tu tierra que la tierra de otros. Al fin y al cabo a
Soria lo eligen los paisanos de su circunscripción, no los leoneses ni los
murcianos. Es mejor quedar bien con los tuyos antes que con los compatriotas de
otras latitudes que ni siquiera pueden votarte.
Sin embargo, el ministro
lo es de España y no de Canarias. Y eso es lo que le echan en cara las familias
de los mineros leoneses muertos. Entre el ministro canario y los mineros no hay
química. Los trabajadores lo han reprobado en más de una ocasión por la poca
sensibilidad del titular de Industria con su faena.
Visitar la mina es
peligroso para Soria y por eso no lo hace. El ministro es tan pusilánime como
sus correligionarias Dolores de Cospedal y Ana Botella, a las que también se
les va la fuerza por la boca. La primera criticó a los partidos políticos que
este domingo no acompañaron a las víctimas del terrorismo en la manifestación
de Madrid, pero ella prefirió irse de boda a Lisboa. Lo mismo hizo la esposa de
Aznar hace un año, cuando se fue con su marido a un spa portugués un día
después de la tragedia del Madrid Arena.
Es muy fácil predicar pero
es difícil dar trigo. A algunos se les escapa el tiro por la culata cuando se
les llena la boca de patriotismo barato. Las víctimas de la mina, del
terrorismo o de una avalancha en una fiesta de Halloween no quieren escuchar
palabras vacuas de unos cantamañanas. Lo que quieren es que prediquen con el
ejemplo. Y eso, en este caso, es como pedir peras al castañero gordo.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.
Feli | Sábado, 09 de Noviembre de 2013 a las 20:26:30 horas
Los políticos gobernantes no escuchan al pueblo, solo se oyen a sí mismos y así nos va.
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