El colectivo ecologista destaca que es preciso recuperar el ciclo del agua en el barranco de Tirajana, que desemboca en las Dunas de Maspalomas, porque "está encauzado y eso impide que los aportes fluviales entren"
Garantizar la vida de la reserva natural de las Dunas de Maspalomas, cuyas 2,5 hectáreas reciben cada año, en el sur de Gran Canaria, a más de 3 millones de turistas, no debe ser solo una posición ambientalista, sino "pura y dura estrategia economicista", a juicio del colectivo ecologista Turcón.Así lo ha manifestado este sábado a Efe Eugenio Reyes, miembro de Turcón-Ecologistas en Acción, organización que ha organizado una visita guiada para explicar los valores ambientales de la zona y concienciar de la necesidad de preservarlos, para lo que el colectivo propone una serie de acciones "correctoras".
Reyes ha destacado que es preciso recuperar el ciclo del agua en el barranco de Tirajana, que desemboca en las Dunas de Maspalomas, porque "está encauzado y eso impide que los aportes fluviales entren" en ellas y "regeneren los tarajales y los palmerales" del lugar.
Por eso, Turcón-Ecologistas en Acción plantean recuperar los antiguos humedales, que consideran básicos para que el sistema de las Dunas de Maspalomas "se fije, esté estable, la vegetación se recupere, y la fauna y la flora pueda funcionar de alguna forma".
En el entorno del mismo barranco, los ecologistas plantean también "retrotraer la intervención urbana hasta liberar su cauce" eliminando para ello las vías de acceso que lo atraviesan "y que no van a ninguna parte, que no tienen ningún sentido".
La tercera acción, "y la más estratégica", que propone Turcón-Ecologistas en Acción, para salvar "la auténtica mina de oro" de Gran Canaria, sus playas, está relacionada con la dinámica del "ecotono del litoral".
Eugenio Reyes ha explicado que existen problemas erosivos en la primera línea de costa, por lo que, en su opinión, hacen falta "políticas que permitan la dinámina eólica" que precisa el sistema dunar de Maspalomas.
"Éste es un sistema dunar abierto, en el que entra arena por Playa del Inglés, pero se pierde por la cola, el Faro de Maspalomas, porque la dinámica de vientos está alterada por la edificabilidad, de ahí la necesidad de un plan que garantice la dinámica eólica alterando algunas edificaciones, compensando con otros suelos si hace falta, pero hay que garantizar la vida de las dunas", ha referido.
El responsable del colectivo ecologista ha subrayado que "si una playa se muere, el turismo deja de ir", al tiempo que ha recalcado que "el gran banco de la economía canaria no son los euros que tiene la gente, sino los granos de oro que son sus playas".
Por ello, Eugenio Reyes ha considerado que si Canarias no cuida "el saldo de su cuenta corriente natural, no tendrá vectores económicos que funcionen detrás".
De ahí que, a su juicio, "garantizar que las Dunas de Maspalomas no mueran no sea solo una posición ambientalista, sino una pura y dura estrategia economicista".








Interesante | Martes, 27 de Agosto de 2013 a las 09:36:01 horas
Importantísima aportación. La pena es que caerá en saco agujereado. Ni puñetero caso le harán a esta reflexión, los que piensan sólo en el hoy, los que sólo piensan echar p'á la buchaca y los demagogos que recurren a las inversiones relámpago que, según dicen darán de comer a tanta gente.
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