Inmersión lingüística demagógica
JOSÉ F. FERNÁNDEZ BELDA
Lunes, 01 de Julio de 2013 Tiempo de lectura:
El consejero de lo que va quedando del área de educación en el Gobierno de Canarias, José Miguel Pérez, ha vuelto a sorprender a propios y extraños
El consejero de lo que va quedando del área de educación en el Gobierno de Canarias, José Miguel Pérez, ha vuelto a sorprender a propios y extraños con otro anuncio relacionado con la enseñanza o el aprendizaje de inglés, según de qué lado se vea el asunto, para unos 1.600 estudiantes de centros públicos no universitarios de Canarias.
Siguiendo con el loable intento de que cuantos más jóvenes canarios conozcan idiomas, mucho mejor les irá para su horizonte laboral futuro, en el corto y medio plazo en Canarias lo tienen más crudo, ha anunciado la programación de unos campamentos de verano de inmersión lingüística donde los alumnos “hablarán, pensarán y respirarán en inglés”. Como el Consejero es historiador, aunque catedrático de Historia Contemporánea en la ULPGC también conoce muy bien el mundo clásico griego, toma ejemplo de Aristóteles que, como dice la tradición, cuando fundó en Atenas la Escuela Peripatética, enseñaba paseando al aire libre por los soportales del Liceo o bajo arboladas calles. Es de suponer que a estas alturas ya tendrá apalabradas las plazas escolares en esos campamentos talleres.
Desde hace ya muchos años, ha habido en Canarias iniciativas de este género durante los meses de verano, con inmersión lingüística en serio. Por ejemplo, en Gran Canaria la montaba un profesor tinerfeño, Michel Salazar, en el Hotel Los Berrazales de Agaete. Durante todo un mes y algo más, los chicos vivían en un ambiente británico. Todas las actividades eran desarrolladas en inglés, incluso la participación en las fiestas de Agaete con un pequeño musical y una representación teatral en ese idioma. Era una forma mucho más económica y fiable para los padres de aquellos niños de entre los 10, incluso menos en algunos casos, y los 14 años que enviarlos a Inglaterra o Irlanda sin el control parental.
Este nuevo anuncio, aunque distinto, es tan demagógico como el anterior cuando pretendía “inmersionar” a 12.000 alumnos durante el verano, pero que en realidad era tan sólo un ligero remojón como excusa para darles de comer en los colegios. Hace un par de semanas la prensa local sorprendía con la noticia, muestra evidente de que la iniciativa era tan sólo otra ocurrencia más, de que el Servicio Canario de Empleo trataba de buscar a 340 parados con alto nivel de inglés para dar las clases. Como ya suponían que esto era un vano intento, las prioridades serían buscar en primer lugar entre maestros de cualquier especialidad, después titulados universitarios o personas que sin haber trabajado nunca, hubieran solicitado un trabajo de monitor o animador sociocultural. Si aun así, cual Diógenes no hubieran encontrado un hombre, bajarían el nivel a bachiller. Y si tampoco, cualquiera que chapurreara el idioma aunque no tuviera titulación alguna. Pero ahora, para esta nueva ocurrencia, dice que los campamentos-talleres serán impartidos por profesionales nativos, o locales con muy alto nivel en la competencia lingüística, ya que se desarrollarán exclusivamente en inglés. Se supone que habrá previsto “importarlos”.
Al margen de la más que discutible condición impuesta para poder asistir a estos campamentos fuera la de ser estudiante o estar matriculado en un centro público, cualidades que no siempre coinciden, la selección de los 1.600 estudiantes se supone que se realizará en base a la nota obtenida en inglés, muy superior al mero cinco raspado que predican cuando se oponen a la propuesta para beneficiarse de una beca en la nueva Ley Wert. Como acertadamente comentaba un lector, los chicos también soñarán en inglés, pues según parece creer el Consejero, se transformarán en bilingües en tan solo 5 días. Y ya puestos, con otra semanita veraniega más, trilingües con el alemán y después también con el chino, que estos dos últimos idiomas tienen futuro, el alemán para emigrar y el chino para entender a los que les darán trabajo en sus tiendas. Otra muestra del optimismo antropológico socialista en educación, que sin duda dejará muy contentos a los padres responsables.
Siguiendo con el loable intento de que cuantos más jóvenes canarios conozcan idiomas, mucho mejor les irá para su horizonte laboral futuro, en el corto y medio plazo en Canarias lo tienen más crudo, ha anunciado la programación de unos campamentos de verano de inmersión lingüística donde los alumnos “hablarán, pensarán y respirarán en inglés”. Como el Consejero es historiador, aunque catedrático de Historia Contemporánea en la ULPGC también conoce muy bien el mundo clásico griego, toma ejemplo de Aristóteles que, como dice la tradición, cuando fundó en Atenas la Escuela Peripatética, enseñaba paseando al aire libre por los soportales del Liceo o bajo arboladas calles. Es de suponer que a estas alturas ya tendrá apalabradas las plazas escolares en esos campamentos talleres.
Desde hace ya muchos años, ha habido en Canarias iniciativas de este género durante los meses de verano, con inmersión lingüística en serio. Por ejemplo, en Gran Canaria la montaba un profesor tinerfeño, Michel Salazar, en el Hotel Los Berrazales de Agaete. Durante todo un mes y algo más, los chicos vivían en un ambiente británico. Todas las actividades eran desarrolladas en inglés, incluso la participación en las fiestas de Agaete con un pequeño musical y una representación teatral en ese idioma. Era una forma mucho más económica y fiable para los padres de aquellos niños de entre los 10, incluso menos en algunos casos, y los 14 años que enviarlos a Inglaterra o Irlanda sin el control parental.
Este nuevo anuncio, aunque distinto, es tan demagógico como el anterior cuando pretendía “inmersionar” a 12.000 alumnos durante el verano, pero que en realidad era tan sólo un ligero remojón como excusa para darles de comer en los colegios. Hace un par de semanas la prensa local sorprendía con la noticia, muestra evidente de que la iniciativa era tan sólo otra ocurrencia más, de que el Servicio Canario de Empleo trataba de buscar a 340 parados con alto nivel de inglés para dar las clases. Como ya suponían que esto era un vano intento, las prioridades serían buscar en primer lugar entre maestros de cualquier especialidad, después titulados universitarios o personas que sin haber trabajado nunca, hubieran solicitado un trabajo de monitor o animador sociocultural. Si aun así, cual Diógenes no hubieran encontrado un hombre, bajarían el nivel a bachiller. Y si tampoco, cualquiera que chapurreara el idioma aunque no tuviera titulación alguna. Pero ahora, para esta nueva ocurrencia, dice que los campamentos-talleres serán impartidos por profesionales nativos, o locales con muy alto nivel en la competencia lingüística, ya que se desarrollarán exclusivamente en inglés. Se supone que habrá previsto “importarlos”.
Al margen de la más que discutible condición impuesta para poder asistir a estos campamentos fuera la de ser estudiante o estar matriculado en un centro público, cualidades que no siempre coinciden, la selección de los 1.600 estudiantes se supone que se realizará en base a la nota obtenida en inglés, muy superior al mero cinco raspado que predican cuando se oponen a la propuesta para beneficiarse de una beca en la nueva Ley Wert. Como acertadamente comentaba un lector, los chicos también soñarán en inglés, pues según parece creer el Consejero, se transformarán en bilingües en tan solo 5 días. Y ya puestos, con otra semanita veraniega más, trilingües con el alemán y después también con el chino, que estos dos últimos idiomas tienen futuro, el alemán para emigrar y el chino para entender a los que les darán trabajo en sus tiendas. Otra muestra del optimismo antropológico socialista en educación, que sin duda dejará muy contentos a los padres responsables.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.








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