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JUAN ANTONIO ALONSO VELARDE

Desimputación de sobra conocida

JUAN ANTONIO ALONSO VELARDE Sábado, 11 de Mayo de 2013 Tiempo de lectura:

Lo sabía todo el mundo

Lo sabía todo el mundo, lo sabía hasta aquel que jamás hubiese pisado la
faz de la Tierra. Han desimputado a la Infanta Cristina porque se ha
considerado que los argumentos para tener que declarar ante el juez Castro
por los tejemanejes de su marido no eran sólidos, que carecían de base
necesaria y, por tanto, había que revocar el mandato judicial. Eso sí, la
Justicia, según Don Juan Carlos I, es igual para todos (menos para su
familia, claro).

Como suele decirse, era demasiado bonito para ser verdad que viéramos a la
Infanta compareciendo ante un magistrado y que tuviera que hablar sobre los
cáncamos económicos del duque del ’Noos lo hemos llevado crudo’. ¿Diría la
verdad o tendría que montarse una película creíble, de producciones Roca
Junyent, para evitar que de la imputación pasara a otra categoría mucho más
vergonzante para su real presencia?

Ahora dicen desde la Casa Real que hay que respetar lo que diga la
Justicia. ¿Seguro? Pues cuando hace unas semanas imputaron a la Infanta
Cristina lo que salió desde el entorno de La Zarzuela es que había sido
toda una sorpresa. Querían luego ponerle una capa de barniz de neutralidad,
pero en realidad ya era una presión en toda regla para forzar un movimiento
mediático pro Infanta. Por supuesto, por si acaso las ’recomendaciones’
regias no surtían efecto, rápidamente se encomendó la misión al abogado
Roca para que moviese los hilos necesarios. Y ¡voila! Desimputación al
canto.

Luego nos quejaremos de que nos vean desde el extranjero como un país sin
fuste, donde la realeza sigue creyendo que esto es la España feudal, una
suerte de reino medieval en el que el Rey hace y deshace a su antojo. Está
claro que no ha habido llamada directa a la Audiencia de Palma de Mallorca,
pero sí que se han activado los mecanismos necesarios para que, con mucha
sutileza, acabase por producirse lo que todos sabíamos desde el minuto uno.

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

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