De entrada, la OTAN no
¿Quién se ha perjudicado? Pues nada menos que el turismo
Es lo que suele suceder cuando una base aérea se encuentra junto a un aeropuerto civil e internacional. Me refiero a las demoras en retrasos y salidas que han sufrido aviones de pasajeros en Gando (aeropuerto de Gran Canaria) al realizar la OTAN maniobras con sus aviones y demás elementos bélicos.
¿Quién se ha perjudicado? Pues nada menos que el turismo, que tantos beneficios aportan a estas islas, y es algo que tendría que defenderse, aunque dependamos, una vez más, de factores exteriores en su desarrollo. Y también se daña la imagen de nuestro aeropuerto porque no es nada agradable esperar en estos recintos mucho tiempo (que lo sé por experiencia propia). Todo este tinglado otánico perjudica la operatividad del aeropuerto.
Deberían decir algo aquellos que suelen salir en los medios informativos como paladines de este importante recurso económico, que aunque también está un poco tocado por la crisis, mantiene todavía numerosos puestos de trabajo y ciertas expectativas de mejora.
Habría que recordar que en su tiempo, Canarias se opuso a la entrada de España en la OTAN, y especialmente que se utilice su territorio (que algunos dicen que es de paz) como plataforma y lugar de entrenamiento de esta organización. A pesar de la jugada de Felipe González que utilizó el eslogan: “La OTAN de entrada, no”.Uno de los muchos engaños a los que nos tienen acostumbrados determinados políticos...
Nuestras islas cuentan con el handicap de ciertas instalaciones militares que se encuentran en la capital grancanaria, como es la Base Naval, que no hace falta recordarles como fue ocupada por el general, de cuyo nombre no quiero acordarme, que se alzó contra la república en 1936. Es un espacio que reclama desde hace tiempo, tanto empresarios como la misma autoridad portuaria porque se podría utilizar como lugar de expansión del Puerto de la Luz (algunos lo prefieren como muelle de cruceros, pero no sé si será factible. Y, por otra parte ahí, están pegados a una zona urbana, los cuarteles de La Isleta.
No existen indicios de que esta situación vaya a cambiar, y menos aún con un partido tan belicista, otánico y pro-yanqui como es el PP. Lo que le hacía falta a Canarias, además de la amenaza del petróleo, es que se convierta también en “un paraíso militarista”, y que anden por nuestras aguas, bases e islas como Pedro por su casa. No olviden las terribles imágenes de hace unos día,s donde aparecían unos niños masacrados por un bombardeo de la OTAN en Afganistán. Después nos sueltan las simple justificación de siempre: “Son daños colaterales”...
Con respecto al aeropuerto de Gando y su uso militar, que es incompatible con el civil, y que, además, lo convierte en un blanco perfecto en un supuesto ataque a las islas, no veo que nadie repruebe que esas instalaciones estén ubicadas en el lugar que se encuentran hoy, ni exprese que también impide la ampliación por la parte oriental, sin tener que sacrificar otros terrenos o urbanizaciones que bordean el aeropuerto.
Se ha hablado hasta la saciedad de la necesidad de una tercera pista. Se argumentó en principio que era necesaria por el aumento de tráfico aéreo. Y eso no es verdad.. Tampoco nos conviene que no se controle la capacidad de aguante de nuestra isla. Deberá haber un tope porque estamos en una isla frágil, sobrecargada en población y en ocupación de espacios. La ampliación obedece más a intereses particulares y militares que a necesidades reales, según controladores a los que he consultado, y manifestaciones de anteriores directores del aeropuerto..
Pero como nunca se sabe qué puede suceder en un isla que ha tenido en los últimos años un descontrol absoluto en la ordenación del territorio. Prácticamente no ha habido ninguno, y entonces han surgido esos pueblos sin orden ni planificación; esas ocupaciones de terrenos de dominio público, o el que se haya permitido urbanizaciones exactamente en el límite de nuestro aeropuerto, que no solo han impedido su ampliación, sino un cúmulo. Nuestras autoridades son tan culpables, que ahora buscan la “amnistía” de esos núcleos ILEGALES. Están de moda, junto a los indultos. ¡Maravilla de país!
¿Quién se ha perjudicado? Pues nada menos que el turismo, que tantos beneficios aportan a estas islas, y es algo que tendría que defenderse, aunque dependamos, una vez más, de factores exteriores en su desarrollo. Y también se daña la imagen de nuestro aeropuerto porque no es nada agradable esperar en estos recintos mucho tiempo (que lo sé por experiencia propia). Todo este tinglado otánico perjudica la operatividad del aeropuerto.
Deberían decir algo aquellos que suelen salir en los medios informativos como paladines de este importante recurso económico, que aunque también está un poco tocado por la crisis, mantiene todavía numerosos puestos de trabajo y ciertas expectativas de mejora.
Habría que recordar que en su tiempo, Canarias se opuso a la entrada de España en la OTAN, y especialmente que se utilice su territorio (que algunos dicen que es de paz) como plataforma y lugar de entrenamiento de esta organización. A pesar de la jugada de Felipe González que utilizó el eslogan: “La OTAN de entrada, no”.Uno de los muchos engaños a los que nos tienen acostumbrados determinados políticos...
Nuestras islas cuentan con el handicap de ciertas instalaciones militares que se encuentran en la capital grancanaria, como es la Base Naval, que no hace falta recordarles como fue ocupada por el general, de cuyo nombre no quiero acordarme, que se alzó contra la república en 1936. Es un espacio que reclama desde hace tiempo, tanto empresarios como la misma autoridad portuaria porque se podría utilizar como lugar de expansión del Puerto de la Luz (algunos lo prefieren como muelle de cruceros, pero no sé si será factible. Y, por otra parte ahí, están pegados a una zona urbana, los cuarteles de La Isleta.
No existen indicios de que esta situación vaya a cambiar, y menos aún con un partido tan belicista, otánico y pro-yanqui como es el PP. Lo que le hacía falta a Canarias, además de la amenaza del petróleo, es que se convierta también en “un paraíso militarista”, y que anden por nuestras aguas, bases e islas como Pedro por su casa. No olviden las terribles imágenes de hace unos día,s donde aparecían unos niños masacrados por un bombardeo de la OTAN en Afganistán. Después nos sueltan las simple justificación de siempre: “Son daños colaterales”...
Con respecto al aeropuerto de Gando y su uso militar, que es incompatible con el civil, y que, además, lo convierte en un blanco perfecto en un supuesto ataque a las islas, no veo que nadie repruebe que esas instalaciones estén ubicadas en el lugar que se encuentran hoy, ni exprese que también impide la ampliación por la parte oriental, sin tener que sacrificar otros terrenos o urbanizaciones que bordean el aeropuerto.
Se ha hablado hasta la saciedad de la necesidad de una tercera pista. Se argumentó en principio que era necesaria por el aumento de tráfico aéreo. Y eso no es verdad.. Tampoco nos conviene que no se controle la capacidad de aguante de nuestra isla. Deberá haber un tope porque estamos en una isla frágil, sobrecargada en población y en ocupación de espacios. La ampliación obedece más a intereses particulares y militares que a necesidades reales, según controladores a los que he consultado, y manifestaciones de anteriores directores del aeropuerto..
Pero como nunca se sabe qué puede suceder en un isla que ha tenido en los últimos años un descontrol absoluto en la ordenación del territorio. Prácticamente no ha habido ninguno, y entonces han surgido esos pueblos sin orden ni planificación; esas ocupaciones de terrenos de dominio público, o el que se haya permitido urbanizaciones exactamente en el límite de nuestro aeropuerto, que no solo han impedido su ampliación, sino un cúmulo. Nuestras autoridades son tan culpables, que ahora buscan la “amnistía” de esos núcleos ILEGALES. Están de moda, junto a los indultos. ¡Maravilla de país!
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









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