ICONOCLASTIA
Pequeñas diferencias
Mourinho y Rajoy se parecen más de lo que creen
Cuando la cosa está caldeada y no les interesa salir a la palestra, envían a sus subordinados a que den la cara por ellos. El entrenador del Real Madrid ordena a Karanka a que asista a las ruedas de prensa mientras que el presidente del Gobierno pide a Sáenz de Santamaría o Cospedal que le sustituyan en las comparecencia públicas.
Lo que diferencia fundamentalmente a Rajoy de Mourinho es la claridad. Mientras el portugués es contundente y directo en sus manifestaciones, el gallego es ambiguo y confuso. Mientras la gente espera las comparecencia del primero para aclararse, abomina de las del segundo porque su especialidad es desconcertar más al personal.
Cuando hace una gira latinoamericana, confunde Cuba con Perú ante la hilaridad de los comparecientes. En España apenas da la cara y cuando lo hace no permite preguntas a los periodistas. Es un busto parlante instalado en la pantalla del televisor.
Cuando está fuera no le queda más remedio que comparecer junto a los estadistas de otros países. Esta semana, después de esconderse entre los suyos para no contestar a las incómodas preguntas sobre el caso Bárcenas, ha tenido que salir del caparazón en Alemania, junto a Merkel, para reiterar lo que ya dijo, camuflado entre sus correligionarios, unos días antes en Madrid.
Rajoy asegura que la financiación de su partido es transparente, algo que nadie se cree porque hasta la de los partidos más pequeños es opaca. Negó también que en el PP se repartan sobres con dinero negro para premiar a sus dirigentes.
En Alemania ha repetido que todo es falso, excepto lo que no lo es, en una intervención que estuvo a mitad de camino entre Piedra Pómez, Faemino y Cansado y Martes y Trece.
Si Sócrates levantara la cabeza podría unirse a Rajoy y formar un dúo cómico. “Todo es falso, excepto lo que es verdad”, habría sentenciado el gallego. “Yo solo sé que no sé nada”, habría respondido el griego. La diferencia es que Sócrates habría permitido toda clase de preguntas esclarecedoras para buscar la verdad mientras que Rajoy se habría escondido bajo el refajo de Merkel sin admitir el turno de palabra.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Berta | Lunes, 11 de Febrero de 2013 a las 23:05:25 horas
Siento vergüenza de que Rajoy sea mi presidente. Tengo ganas de exiliarme a Kajajistan, allí habrá más demoraia que aquí.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder