Los vecinos de Sardina y Vecindario llevan dos semanas sin transporte urbano, ni visos de que el servicio vaya a ser reanudado
Los vecinos de Sardina y Vecindario llevan dos semanas sin transporte urbano, ni visos de que el servicio vaya a ser reanudado después de que la empresa adjudicataria, Transportes Urbanos Santana Domínguez, más conocida como las “Guaguas rojas de Sardina”, entregara la concesión.La entidad no renovó los servicios al cumplirse seis años de su vencimiento, ya que no salió a concurso, informan fuentes de la empresa.
Los usuarios afectados, cientos de personas a diario, se quejan porque, aunque en un principio se les informó de que el servicio estaba garantizado, han transcurrido 17 días en los que se han visto obligados a utilizar el taxis para cualquier traslado.
Se da la circunstancia de que los padres de los niños que deben trasladarlos al barrio de Balos, tras el cierre de la guardería de Sardina, tampoco tienen transporte para ello, ni para acudir al Centro de Salud de Doctoral.
La empresa concesionaria inició el servicio hace 56 años, pero la concesión venció en 2006, y desde entonces se renovó el contrato cada año a la espera de que saliera a concurso.
Sin embargo, la insostenibilidad de la situación, con las guaguas cada vez más deterioradas sin posibilidad de renovación dada la interinidad y la falta de las ayudas de las que gozan el resto de las empresas de transportes de las islas, hizo que se viera abocada a entregar el servicio.
De este modo, con nueve meses de antelación notificó verbalmente a los responsables del Ayuntamiento de que, sin apoyo el servicio era insostenible y sería entregado el pasado día 15 de septiembre.
Puesto que no hubo respuesta, ni tan siquiera tras el accidente en el que un turismo colisionó contra una guagua y la dejó inservible, la empresa hizo oficial la comunicación de entrega tres meses antes a través de un escrito entregado en el registro municipal.
Quince días antes, la empresa avisó a los usuarios, a los trabajadores y al Ayuntamiento a través de un burofax, con el fin de cumplir así los pasos preceptivos para una correcta entrega.
Responsabilidad
Por este motivo, el concejal de Transportes, Miguel Ángel Sánchez, ante las interpelaciones de la oposición, reconoció en el último pleno su responsabilidad por la situación generada y agradeció a la empresa el esfuerzo realizado por mantener el servicio hasta el último momento.
El Ayuntamiento de Santa Lucía informó de que trabajaba en la agilización de los trámites para reanudar el servicio cuanto antes, aunque depende de la convocatoria de un pleno extraordinario de la Autoridad Única del Transporte que, dadas las circunstancias, debe hacerse cargo de la situación.
Además, debe estudiar si es posible que “Guaguas La Pardilla”, que se anunció como la empresa invitada a cubrir el servicio mientras sale el concurso, puede efectivamente realizarlo sin contravenir la normativa vigente.
Los trabajadores, por su parte, permanecen a la espera de un pronunciamiento judicial que determine si pertenecen al Consistorio, pues de momento la respuesta que han recibido es que no se responsabiliza de ellos porque no se trata de una concesión, sino de una autorización administrativa.
Por contra, los documentos que obran en poder de los empleados respaldan la tesis de que pertenecen al Ayuntamiento y deben pasar a ser personal de la próxima empresa concesionaria, aseguraron.








Platero y los que copie | Martes, 02 de Octubre de 2012 a las 15:01:05 horas
a los de nc mientra las cosas funcionen por si misma va bien y se apunta meritos ahora desde que no marche sola ya la liamos ya no solo no "sabemos" como vino si no que ahora como lo resolvemos si no sabemos a llorar al alcalde que este lo unico que sabe decir de puertas para adentro lo mio es mi oficina y lo de los huertos hace ya muchos pero muchos meses que estan hechos incluso hay que volover a reparar las paredes de caña
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