Es el balance de los empresarios alojativos y particulares afectados durante el segundo fin de semana de agosto
El trasiego de vehículos durante toda la noche, la música sin control que emanan los locales de ocio nocturno y hasta restaurantes con actuaciones en vivo, defecaciones y vómitos en paseos y calles de jóvenes ebrios, peleas y multitud de botellas en las aceras, así como vasos y bolsas por las calles de la zona turística no es la mejor imagen que sin embargo se repite cada año.
Así se muestra una localidad turística que estrena gobierno, presume del cincuenta aniversario y ha sido designada como sede de la celebración del Día Mundial del Turismo por la Organización Mundial del Turismo, con inspección incluída guiada por responsables locales.
Indignante
“Ha sido una noche indignante”, lamentó en refencia al pasado sábado el presidente de la Comisión de Turismo y Seguridad de la Federación de Empresarios de Hostelería Y Turismo (Feht), Tom Smulders, defensor de la armonía en la zona que, cada año tropieza con los mismos incidentes sin aparente respuesta por parte de la Administración competente.
Mientras tanto, los turistas afectados permanecen esas noches atemorizados en sus apartamentos sin poder descansar y con decenas de botellas bajo sus habitaciones, tal y como confirmaron los operarios del servicio de limpieza consultados, acostumbrados a su vez a la recogida masiva de residuos del botellón durante los meses de verano.
En declaraciones a La Expresión, el representante de la patronal lamentó la “crueldad” con la que actúan determinados jóvenes afectados por el alcohol. Como ejemplo citó a un grupo que arrojó botellas de cristal contra las fachadas de un establecimiento de Playa del inglés con la intención de herir a sus huéspedes.
A pesar de los esfuerzos por lograr la presencia de una unidad de policía en ese momento, fueron infructuosos ante la impotencia de los afectados porque no habían unidades disponibles.
Smulders precisó que los empresarios alojativos no están en contra del ocio, todo lo contrario, pero debe ser "sano y seguro".
Precintos
Para el concejal de Disciplina Urbanística y Policía, Ignacio Casteleiro, esta situación es compleja pero asegura que sus departamentos mantienen el control a pesar de los escasos medios de los que dispone.
El edil se centró en el ruido, un “problema importante” para un municipio donde se combina ocio y descanso. Como prueba de la responsabilidad que tiene al respecto anunció un total de 53 precintos que se ejecutarán de manera escalonada en los próximos días.
Una vez analizadas todas las áreas que emiten ruidos, los técnicos municipales ya disponen de una hoja de ruta donde notificarán los precintos de aparatos sonoros. Además, anunció que su departamento tiene culminado el mapa de ruidos demandado para regular su emisión.
En esta cruzada no se librará local alguno, aseguró, incluso aquellos del Centro Comercial Meloneras que se han ganado la fama de conniventes con el Ayuntamiento, de los que aseguró poseen expedientes abiertos por no disponer de licencia de apertura y denuncias por emisión de ruidos que molestan a los establecimientos alojativos del entorno.
Entre las zonas de Plaza, Metro y Kasbah se precintarán más de diez aparatos sonoros por superar los niveles permitidos ante las denuncias de particulares, añadió el edil.
Por su parte, empresarios y trabajadores del sector del ocio nocturno indicaron que el propio edil junto a varios agentes de la Policía Local, se interesó personalmente por la emisión de ruidos y el cierre ajustado a los grupos de los locales de ocio nocturno, con una ronda por las principales zonas de la noche sureña durante el pasado sábado. Afortunadament, ante la tensión que existe entre el empresariado de la noche y la visita del concejal, esa jornada no registró incidentes con los cierres.








ideagenial | Viernes, 24 de Agosto de 2012 a las 01:59:15 horas
el problema fundamental está en la calle, no en los locales; es la gente que bebe en la calle la que molesta, la música de los coches aparcados, verdaderos partys de parking en Pl. Miramar, organizadisimos, llevan hasta neveras de camping con hielo, botellones multitudinarios en las escaleras a la playa. Clausurar locales solo va a provocar más gente de fiesta por la calle.
Muy de acuerdo con la idea del toque de queda para menores....ni bebiendo ni sin beber, a partir de las 24h no debería haber ni un solo menor en la calle, ni siquiera acompañado. Además es un tema que escandaliza a los extranjeros y nos da muy mala imagen, no conciben que haya niños de noche en los bares...aunque estén con sus padres. Somos la rechifla de Europa....El verdadero error es mezclar el turismo con el ocio local de las gentes catetas de los pueblos y barrios bajos que vienen a arruinarnos el negocio y a molestar
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