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JOSÉ M. BALBUENA CASTELLANO

La importancia de llamarse Paulino

JOSÉ M. BALBUENA CASTELLANO Domingo, 15 de Abril de 2012 Tiempo de lectura:

Don Paulino, al que hay que reconocerle valor al introducirse en el avispero marroquí, a lo mejor, sin darse cuenta, le está haciendo el juego al cantamañanas tinerfeño

Desde luego, lo que ocurre en Canarias es completamente atípico, y no creo que este tipo de incongruencias se produzcan en ninguna otra parte del mundo. Resulta que España se ha propuesto buscar petróleo (mejor dicho la multinacional Repsol) en una franja marítima situada entre Marruecos y Canarias, que no se sabe si tiene dueño o no, y por otra parte, el reino alauí le dice a nuestro presidente Paulino Rivero que en la parte que les corresponde no hay , por ahora, hidrocarburos.  Todo esto se presta a especulaciones, desde las más angelicales, hasta las más maquiavélicas. ¿Lo habrá dicho Mohamed VI para que España desista de hacer perforaciones en unas aguas, que, si se lo proponen, pueden ser suyas, o realmente  ha encontrado petróleo y no lo quieren decir? Además, hay que tener en cuenta que este personaje, que vive rodeado de un boato medieval, pero que, a su vez, muchos de sus súbditos quieren vivir en el siglo XXI, y con una libertad y respeto a los derechos humanos, que se les niegan hasta estos momentos,  quizás no desee perder sus privilegios espirituales y materiales, ni su statumonárquico que le permite mirar a los demás por encima del hombro.

Por otro lado, Don Paulino, al que hay que reconocerle valor al introducirse en el avispero marroquí, a lo mejor, sin darse cuenta,  le está haciendo el juego  al cantamañanas tinerfeño que cada día nos pone a todos a caldo desde su intocable tribuna, que asegura, nada menos, que prefiere que Canarias sea un Estado Libre Asociado, ligado a Marruecos y no con España, mientras se negocia la independencia total. Se habrá puesto contento con este acercamiento a la corte de Mohamed, como si se tratara de un vasallo más que va a rendirle pleitesía.

El presidente canario se ha callado muchas cosas que los canarios teníamos deseo que le dijera al monarca del Magreb en su cara. Al contrario,  ha hecho un reconocimiento tácito de que el Sahara le pertenece a Marruecos, llevando en su séquito a empresarios de esta tierra, que no invierten en Canarias, pero si lo hacen en cualquier sitio del mundo, aunque se vulneren los derechos humanos y las libertades, como es el casa del Sáhara, o de Marruecos. Los negocios y el dinero no saben nada de sentimientos, ni se preocupan de quienes sufren o han sido invadidos y humillados.

Don Paulino ni siquiera roza este asunto, a pesar de que desde su propio partido se ha manifestado, más de una vez, que los saharauis tienen derecho a la autodeterminación y a ser libres. Tampoco le mencionó que los agricultores canarios, que producen hortalizas y frutas, destinadas en su mayor parte a la exportación, vienen sufriendo desde hace años el acoso de Marruecos, que no pertenece a la Unión Europea, pero que es apoyado por Francia, por sus intereses en el país magrebí, y los del propio rey, al que consideran un “aliado”.

Tampoco le mencionó que Marruecos no tiene derecho a decidir sobre las aguas de lo que antes llamábamos “banco pesquero canario-sahariano”, ya que ningún organismo internacional le ha reconocido que sean suyas. Ni siquiera la ONU, a pesar de la pantomima que ha montado en varias ocasiones, y la presencia de una inútil Minurso, dedicada más a darse la buena vida que a defender los intereses del pueblo saharaui oprimido, ni a denunciar los abusos a los que son sometidos.

Tampoco le ha mencionado nada de la “colonización” que sufre el Sahara, al llegar a este territorio marroquíes de todas las partes del país, para así contrarrestar la presencia de saharauis que no quisieron marcharse a los campos de refugiados de Tinduf. Así podrá alegar que los marroquíes que se han establecido en la antigua colonia española y sus descendientes, además de saharauis, son también marroquíes. Esto si que es maquiavelismo puro.

Otra incongruencia. Resulta que el gobierno español, sin encomendarse a nadie (y sin permiso de los canarios, claro) le permite a la multinacional REPSOL realizar perforaciones en aguas ¿canarias?, con la anuencia del ministro de energías, etc. etc. Y después, ante las protestas airadas de don Paulino y parte de su gobierno y del Parlamento autónomo, España decide ser “generosa” y el prepara la entrevista del presidente canario para que converse con Mohamed VI y algunos de sus ministros. O sea, después de las humillaciones anteriores, parece que rectifican y casi nos dan categoría de un estado libre y casi independiente, para que hablemos de nuestros asuntos comunes y negocios con un señor al que en julio de 2002  por aquel asunto tan pintoresco de la isla de Perejil.¿Será todo esto un espejismo sahariano? ¿ Un Fata Morgana kafkiano?

Porque pelearse por un islote situado frente a las costas de Marruecos y no presionar, aunque sea diplomáticamente, para que Marruecos no nos incordie con los tomates, con las berenjenas, con la pesca,con el envío, desde su territorio de cantidades ingentes de hachis, de pateras (tanto con negros como con marroquíes) o con menores, a los que, además, tenemos que cuidar e intentar educar, y que no diga ni mu sobre esa ocupación ilegal del Sahara, me parece un auténtico dislate (¿o quizás una cobardía?)

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

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