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XAVIER APARICI GISBERT

El Foro de Davos: La globalización tenebrosa

XAVIER APARICI GISBERT Martes, 13 de Marzo de 2012 Tiempo de lectura:

Así, el más conocido como “Foro de Davos”, se presenta, nada menos que, como “una organización internacional independiente comprometida en mejorar el estado del mundo

El macro fenómeno de la globalización, que amalgama en el ámbito internacional múltiples niveles de la cultura, la política, la economía y la tecnología, conlleva, sobre todo en las dimensiones que tienen que ver con el poder y el enriquecimiento, múltiples iniciativas llevadas a cabo con ocultamiento y con intenciones perversas. El Foro Económico Mundial  es un ilustrador ejemplo de cómo las más aviesas intenciones de las élites antidemocráticas de poder se promocionan a nivel planetario, con las nuevas herramientas y embalajes que, en la actualidad, proporciona la mundialización de las actividades de control y supervivencia.

Desde luego, tratándose de actividades promovidas por los que cuentan con más recursos, los “envoltorios” son impecables. Así, el más conocido como “Foro de Davos”, se presenta, nada menos que, como “una organización internacional independiente comprometida en mejorar el estado del mundo incorporando a los empresarios, los políticos, los académicos y otros líderes de la sociedad para modelar las agendas globales, regionales e industriales”. Es decir, que es una organización privada, dirigida a las élites de poder con el fin de componer las políticas de intervención en los asuntos sociales, económicos e industriales de los países y de la comunidad de naciones. Todo ello, para mejorar el estado del mundo. ¡Qué bien!, ¿no?

Una primera cuestión que se suscita en torno al WEF (por sus siglas en inglés) es la de que por qué teniendo tan noble y general fin, la gran mayoría de sus reuniones de debate y de puesta en común son “a puerta cerrada” y sin la presencia de los medios de comunicación. Otro reparo es el de por qué pretende influir en las agendas generales si se define como centrado en la economía. Y, también, cómo es que se pretende mundial si solo da cabida a las concepciones e intereses capitalistas de lo económico.

Aún así, desde hace décadas, en Davos, una prohibitiva zona de ocio alpina del pequeño estado suizo -refugio internacional de la evasión de capitales- y protegidos de intromisiones y atentados por un ejército de miles de militares, se encuentran en la “Reunión Anual” los líderes a ejercer sus responsabilidades. Este difícil año, en torno al lema La gran transformación: dar forma a nuevos modelos, los tomadores de decisiones han vuelto a acordar medidas en asuntos críticos económicos, políticos y sociales, según se reflejaba en las noticias, “(…) en forma conjunta, con valentía y estratégicamente, para mejorar el estado del mundo para las generaciones futuras” retomando “(…) su propósito central de definición de lo que el futuro debe ser, la alineación de las partes interesadas en torno a esa visión e inspirando a sus instituciones para hacer realidad esa visión”.

¿Qué se ha acordado en ese supuesto espacio de mentes preclaras y valores humanitarios? De lo poco que ha traslucido se puede destacar la cerrada defensa del capitalismo existente, que , ahora, solo precisa reorientarse a exprimir “la economía verde”; una propuesta de salida de la falta mundial de empleos, basada en que, para poder trabajar, los y las desempleados -sobre todo los más jóvenes-  se tornen micro empresarios (¿cómo no se nos había ocurrido antes?); y un tremebundo informe sobre los "Riesgos globales 2012", que ante la grave recesión económica de padecemos y los mayúsculos problemas que está ocasionando, no atribuye ninguna responsabilidad, ni al sistema neoliberal, ni a sus líderes. Ante este órgano de la ofensiva mundializada de los poderes fácticos ¿para qué están la ONU y los Parlamentos nacionales legítimos y democráticos?

Lo que está claro es que con “pastores” así, no necesitamos “lobos” que se nos coman.

Xavier Aparici Gisbert. Filósofo y Secretario de Redes Ciudadanas de Solidaridad.

http://bienvenidosapantopia.blogspot.com

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

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