Los partidos posdemocráticos
Finalizada la 2ª Guerra Mundial, a mediados del siglo XX, en Europa la reconstrucción de las naciones occidentales vino de la mano –a excepción de las dictaduras española y portuguesa- de la consolidación de las democracias plurales y de los estados asistencialistas.
(A partir de lo expuesto en el libro de Colin Crouch, “Posdemocracia”. Taurus. 2004)
Finalizada la 2ª Guerra Mundial, a mediados del siglo XX, en Europa la reconstrucción de las naciones occidentales vino de la mano –a excepción de las dictaduras española y portuguesa- de la consolidación de las democracias plurales y de los estados asistencialistas. Con la extensión del sufragio universal, el reconocimiento de partidos políticos de todo el espectro ideológico y el desarrollo de las políticas del bienestar, estos sistemas democráticos alcanzaban nuevas cotas históricas de libertad y de igualdad sociales.
En
ese periodo, el modelo de partido que arraigó fue el de círculos
concéntricos: los líderes y sus asesores, en el centro de la
organización; los miembros con representación institucional, a
continuación; los militantes y los empleados, después; los afiliados,
los siguientes; en el penúltimo nivel, los simpatizantes y votantes; y
en el último y más amplio círculo, el electorado al que se dirigía, en
conjunto, el colectivo. Por su eficacia organizativa y electoral,
múltiples organizaciones partidarias, en la izquierda y en la derecha,
se conformaron según ese patrón. Tanto los colectivos surgidos de
movimientos sociales extraparlamentarios, como los que venían de
“Asociaciones de notables” se reconfiguraron, con sus respectivos
matices, a este modo de estructuración en su aspiración a obtener mayor
representación en las administraciones.
Según este modelo, los integrantes de cada nivel concéntrico se conformaban con miembros del anterior en amplitud: de los simpatizantes surgían los afiliados; de éstos, los militantes; y de los activistas más comprometidos, los conductores del partido. Y así, al menos en teoría, también llegaban hasta el núcleo de toma de decisiones las preocupaciones y anhelos del sector sociopolítico al que se pedía el apoyo electoral. Porque de eso se trata en la democracia de partidos, de que éstos representen a la ciudadanía en el gobierno de las instituciones públicas.
Pero, no obstante esta organización concéntrica “horizontal”, la estructura de poder continuó estando concebida a imagen y semejanza de las instituciones a las que se aspiraba controlar, es decir, de forma jerárquica, por lo que la llamada “Ley de hierro de la oligarquía” podía prevalecer. Las élites de poder tendían a imponer sus intereses al conjunto. Y éste iba a ser campo abonado a los drásticos cambios que se han originado con la extensión del modelo político económico neoliberal desde los años 80.
Tras décadas de deslocalización de las grandes empresas, de liberación global del capital financiero y de imposición de una competitividad internacional ajena a la equidad social y al respeto medioambiental, las demandas ciudadanas y obreristas han perdido influencia y relevancia en los asuntos públicos. Hasta en los partidos anteriormente “de masas” con la inclusión en las cúpulas de los representantes de las corporaciones y los servicios de los asesores y expertos en encuestas y estudios de opinión, los líderes han ido dejando de lado su responsabilidad e interacción con los militantes y simpatizantes. Y la financiación de muchas organizaciones partidarias se ha venido a desplazar de las cuotas de los miembros, a las grandes aportaciones que muchos empresarios realizan a cambio de favores. Dinero y poder a cambio de corrupción. “De esta manera la política es cada vez menos la proyección de las necesidades de los ciudadanos y se está convirtiendo, en cambio, en un espectáculo mediático controlado por unas élites que representan exclusivamente los intereses de las grandes empresas”.
En esto consiste, hoy en día, ser un partido posdemocrático. Una vuelta hacia las dictaduras. Y son legión.
Xavier Aparici Gisbert. Filósofo y Secretario de Redes Ciudadanas de Solidaridad.
http://bienvenidosapantopia.blogspot.com.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.1