Petróleo, Turismo y Despropósitos
Es verdad que turismo lo ha sido casi todo hasta ahora, y por eso habrá que pensar también que tenemos que hacer todo lo posible para no empañarlo, para mantenerlo, para que no pierda fuelle y que siga produciendo beneficios.
Desde Madrid se obvia a veces el sentimiento de los canarios, se soslaya a las instituciones y no se contempla lo que estas pueden pensar, o rechazar, ni tampoco se tiene en cuenta la opinión de los habitantes isleños.
Tenemos ahora mismo unas declaraciones o unos proyectos que no redundarán en beneficio de los canarios o de su turismo,sino tofo lo contrario. Me refiero a las prospecciones petrolíferas en una espacio bastante conflictivo y a veces indefinido, porque se encuentra esa pretendida bolsa en unas aguas cercanas a la costa de Marruecos, pero también limítrofes con Lanzarote y Fuerteventura, cuyo desarrollo turístico en los últimos años es evidente, y que corren el riesgo de que se produzcan vertido, o cualquier conflicto con el vecino que la mayoría de las veces busca el enfrentamiento con España, en vez de perseguir un entendimiento.
Vemos que desde Madrid se tiene en cuenta la protesta de los dirigentes políticos de Valencia o Baleares, (que están gobernadas por el PP) que no desean que se realicen prospecciones petrolíferas cerca de sus costas. Sin embargo, no se presta atención a las protestas de las autoridades insulares y empresarios turísticos en Lanzarote y Fuerteventura, que no desean correr el riesgo de que, por un vertido de crudo, por alguna de esas catástrofes naturales, como pueden ser erupciones volcánicas,” tsunamis”, o terremotos, que son factibles, teniendo en cuenta que estamos en unas islas volcánicas y en formación, puedan ahuyentar el turismo de Canarias para siempre. A lo que se podría añadir que se crerara una zona de conflictividad con el vecino país.
Luego viene los falsos e interesados profetas con sus argumentos de que se crearían puestos de rabajo y de que Canarias se beneficiaría económicamente. Todos sabemos que eso no es verdad. Ahí se necesitan unos trabajadores muy especializados y no serán de Canarias, precisamente. Y en cuanto a los beneficios, quien los tendrá no van a ser nuestras islas sino las empresas explotadoras, llámense Repsol, o cualquier otra. El gobierno de Canarias no tiene facultad ni siquiera para exigir que las empresas explotadoras paguen a esta autonomía un canon (tal vez un 20 o un 30 por ciento de sus ganancias) para compensar los riesgos que comportaría tal extracción. Eso tendría que exigirlo el gobierno de la nación y no creo que estén por esa labor, por lo que estamos acostumbrado a ver..
Por otra parte, si queremos contribuir a que haya un” turismo sostenible”, tendríamos que plantearnos seriamente en utilizar las energías alternativas, limpias, no contaminantes, (es decir: la eólica, la solar, la geotérmica, la de las mareas) que, por lo visto, no se apoyan decididamente en Canarias porque, como muchos suponen, existen los intereses espurios de las compañías petroleras y de gas natural. Tienen tanto poder que son capaces de comprar conciencias, y hasta gobierno enteros. Están arrasando bosques y terrenos en el Amazonas y en otros puntos de la América Latina.
Hemos visto también como aumentan las divergencias entre el presidente de la autonomía Canarias, y el ministro de Energía y Turismo. Rivero recurre al victimismo y señala que el gobierno central margina a esta autonomía, y el ministro sostiene además un pulso con las medidas que benefician a determinadas compañías aéreas y su escaso apoyo al desarrollo de las energías alternativas.
Llamó la atención la supresión de Hecansa, dedicada a la formación hotelera, en una región donde el turismo es su principal fuente de ingresos. Existen empresas públicas que tienen su razón de ser, y esta es una de ellas. Otras, en cambio, tienen que desaparecer, bien porque no tienen utilidad, o porque se convierten en refugio de enchufados.
Pero al margen de los que estamos planteando, hay otro factor que no se está teniendo muy en cuenta. Me refiero a la formación profesional de quienes están al frente de la clientela, que no siempre es la más adecuada. En los últimos tiempos no se valora a quienes poseen títulos académicos y formativos y se coge al lazo a camareros, cocineros, gobernantas de piso, etc. lo que va en detrimento de la calidad del servicio. Los empresarios tendrían que ser más cautos a la hora de elegir a sus empleados y, por supuesto, las consejerías de turismo y de trabajo deberían tener las ideas claras al respecto y hacer cumplir las normas.
Por si todo esto fuera poco, el gobierno central continua siendo condescendiente con los verdaderos culpables de la crisis, es decir los grupos financieros y banqueros, y no se lanza a buscar y penar a quienes defraudan a hacienda, utilizando paraísos fiscales o no pagando seguros e impuestos. Pese a todo lo que está pasando, aun continúan los derroches: prebendas, sueldos elevadísimos de políticos y dirigentes empresariales, y en Canarias, una policía autonómica que no sabemos para qué sirve ni la falta que hace, una televisión autonómica sobrecargada de gastos y de enchufados. En fin: un mundo de locos y de despropósitos.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Acoran | Viernes, 10 de Febrero de 2012 a las 12:52:44 horas
Señor Balbuena,usted siempre tan hcertado en sus articulos, pero esto en canarias son las conssecuencias de la situacion colonial que sufrimos en este archipielago.
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