El envejecimiento activo
Los expertos coinciden en que el envejecimiento activo es un concepto biopsicosocial y, por tanto, no se reduce al mantenimiento de una buena salud libre de discapacidad, sino que también implica el mantenimiento óptimo de aspectos psicológicos y sociales
2012 es el Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad intergeneracional. Una ocasión para todos de reflexionar sobre el hecho de que los europeos viven ahora más y con más salud que nunca y de asumir las oportunidades que eso representa.
Las distintas formas de envejecer no están determinadas ni prefijadas; y, aunque hay que admitir que existen variables genéticas que juegan un papel importante en el envejecimiento, también hay que tener en cuenta que cada persona es responsable, con sus acciones y comportamientos a lo largo de su vida, de que su envejecimiento sea más o menos satisfactorio y libre de dependencia.
Concepto de envejecimiento activo
El
concepto ha ido evolucionando, desde la definición de la OMS de 1990
del envejecimiento saludable, que estaba centrado en la salud, hacia un
modelo mucho más integrador, como el de envejecimiento activo que se
define como el proceso de optimizar las oportunidades de salud,
participación y seguridad en orden a mejorar la calidad de vida de las
personas que envejecen.
El envejecimiento activo se sitúa en la base del reconocimiento de los derechos humanos de las personas mayores de independencia, participación, dignidad, atención y auto desarrollo y tiene como objetivo extender la calidad, la productividad y esperanza de vida a edades avanzadas. Además de seguir siendo activo físicamente, es importante permanecer activo social y mentalmente, participando en actividades recreativas, de voluntariado o remuneradas, culturales, sociales, y educativas.
La opinión de los expertos
Los expertos coinciden en que el envejecimiento activo es un concepto biopsicosocial y, por tanto, no se reduce al mantenimiento de una buena salud libre de discapacidad, sino que también implica el mantenimiento óptimo de aspectos psicológicos y sociales.
En base a datos empíricos obtenidos en distintas investigaciones, cuatro son las áreas que deben promocionarse para lograr envejecer activamente: hábitos saludables o salud comportamental, funcionamiento cognitivo, funcionamiento emocional, control y estilos de afrontamiento positivos y, finalmente, participación social.
El reto para los políticos y los que se ocupan de estas cuestiones será mejorar las oportunidades de envejecer activamente en general y de vivir independientemente, actuando en ámbitos tan distintos como el empleo, la sanidad, los servicios sociales, la formación de adultos, el voluntariado, la vivienda, los servicios informáticos o el transporte.
Un ejemplo de envejecimiento activo
El voluntariado que colabora con el Banco de Alimentos de Las Palmas puede constituir un buen ejemplo de lo que supone envejecer activa y solidariamente. La mayoría de ellos aprovechan su experiencia profesional y su alto grado de implicación social para llevar a cabo toda la serie de tareas que en esta organización sin ánimo de lucro, declarada de utilidad pública, se necesitan para hacer frente al reto diario de proporcionar alimentos a las personas que lo necesitan, contribuyendo así a que este proyecto social avance y afronte cada año nuevos retos, con lo que se consigue lograr una de las acciones propuestas por la OMS para el envejecimiento activo que es la de promover la participación psicosocial. Es también una manera de ir más allá del debate y empezar a producir resultados tangibles.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.








Mª Carmen Herrera | Sábado, 28 de Enero de 2012 a las 10:46:12 horas
Mi más sincera enhorabuena por este artículo Sr. Uriarte, artículo que debería ser publicado en otros medios de comunicación y ser leído por quienes estamos implicados con los mayores.
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