La medicalización de la injusticia
(Los textos entrecomillados proceden del artículo Ansiosos de Luz Sánchez-Mellado.http://www.elpais.com/articulo/portada/Ansiosos/elpepusoceps/20111218elpepspor_11/Tes.)
Con
el surgimiento de la Civilización actual la historia social de la
humanidad se ha caracterizado por una férrea jerarquización. Desde los
tiempos de las primeras Ciudades Estado, el poder y el control de las
sociedades se vino a gestionar de forma asimétrica y cruenta, por medio
de unas autoritarias élites que ejercían su dominio sobre el conjunto de
las comunidades. Así, siglo tras siglo, para la mayoría social lo que
estaba determinado era un destino de opresión y explotación, hasta que
hace menos de un siglo se produjo el advenimiento de los regímenes
plenamente democráticos, y las cosas empezaron a cambiar
sustancialmente.
Sin
embargo, hoy, en un mundo de miles de millones de seres humanos el 1%
de la población acapara el 99% de la riqueza ¿Cómo es posible la
pervivencia de estas élites de poder? ¿Acaso está en los genes
de la sociedad? Desde luego, no, se trata de poder. Mientras que la
explotación de los cuerpos se puede vehiculizar a través de la represión
y la disciplina físicas, la opresión de las mentes se lleva a cabo por
medios más sutiles. No todo se puede imponer por la fuerza de las armas y
de la tortura, es mucho más eficaz manipular las creencias: donde no
llega el guerrero, llegan el sacerdote y el experto. Este ámbito de la
sumisión, que se ha venido a denominar de la alienación, tiene como
finalidades primordiales la naturalización de las desigualdades sociales
y la promoción del conformismo ante las injusticias que provoca. Esta
es la otra cara del poder autoritario, la cara oculta, que aún actúa en casi completa impunidad. Inscritos en la cultura popular, múltiples lemas orientan las conciencias: siempre ha habido ricos y pobres; este mundo es un valle de lágrimas; si estás para las duras, estás para las maduras… Pero como la creencia tampoco lo puede todo, para eso está la evasión, el circo,
que no siempre es divertido. Evadirse, eludir, rehuir, evitar,
esquivar, sortear, rehusar la realidad, es siempre un camino de ida y
vuelta: mientras te evades, no te ocupas; mientras no te ocupas, te
evades.
Hay evasiones naturales,
por medio de la activación de nuestras condiciones psicofísicas (desde
ciertas prácticas deportivas, a contarnos chistes), y las hay inducidas
por ingesta de sustancias que provocan vivencias evasivas (embriaguez,
excitación o insensibilidad). Con todo, sólo cuando se promocionan
socialmente para conformarse ante las injusticias y cuando se emplean
para no afrontarlas, las prácticas evasivas son alienantes, nos extrañan
de nuestras dignidades, capacidades y necesidades auténticas.
Por eso es tan indigna la conspiración contemporánea para escamotear los agravios sociales en ansiedades particulares. “El consumo de ansiolíticos se ha duplicado en la última década” en nuestra nación, es decir, el estamento sanitario -los médicos de familia y los psiquiatras de nuestro sistema de salud- está descubriendo toda una nueva gama de síndromes mentales vinculados a la ansiedad, que cursan como una auténtica epidemia, y los trata sintomáticamente con fármacos altamente adictivos. Las causas de esta pandemia que hizo que “el 16% de los españoles ha(ya) tomado algún psicofármaco el último año” son tan ambiguas como “las amenazas, reales o magnificadas por la percepción de cada uno”.
Así que, ya sabes, si después de que los amos del dinero lleven cinco años socializando las pérdidas de su casino financiero e imponiendo recesiones económicas a troche y moche, te has quedado sin empleo o has tenido que cerrar tu empresa, si no puedes hacer frente a la estafa hipotecaria, si estás en un tris de verte en la calle, no te preocupes, que no eres una víctima del sistema, son tus imaginaciones. Tómate unos antidepresivos para animarte si estás por los suelos, o unos depresivos si te subes por las paredes. Adáptate y se paciente, que lo tuyo es una enfermedad… Y que no te pase nada.
Xavier Aparici Gisbert. Filósofo y Secretario de Redes Ciudadanas de Solidaridad.
http://bienvenidosapantopia.blogspot.com.
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