Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

CRISTOBAL D. PEÑATE

ICONOCLASTIA

Banderita, tú eres gualda

CRISTOBAL D. PEÑATE Ver comentarios 1 Jueves, 22 de Septiembre de 2011 Tiempo de lectura:

La famosa y controvertida bandera gigante no ha aguantado en el mástil ni dos semanas

La famosa y controvertida bandera gigante no ha aguantado en el mástil ni dos semanas. No es que la hayan arriado por la derrota de la Unión Deportiva Las Palmas ante el Córdoba en el estadio de Gran Canaria. Simplemente la han quitado, no está en el mástil ni en la cúspide ni en la base. Ni siquiera está en la mitad del palo en señal de luto por la ausencia de Soria, ocupado en Estados Unidos con una beca que le pagamos todos.

Ni el propio presidente del Cabildo de Gran Canaria supo explicar la razón de la desaparición del paño gualdazul. Hubo quien pensó que alguien lo había robado para revenderlo en El Baúl aprovechando la época de crisis en las que muchos compran oro.

La macrobandera estuvo guardada cinco años como oro en paño, fundamentalmente por su inutilidad, su inseguridad y su indiscutible poder para enfrentar a la isla en dos bandos.

Pero cuando el PP regresó al gobierno del cabildo volvió a instaurar la bandera de la polémica sin ninguna necesidad. Bravo de Laguna quiso contentar a Soria y le hizo un regalito con la excusa de que el gasto ya se había hecho. Justificar el gasto porque está hecho es como utilizar una guillotina con la población porque alguien de la Administración ya compró antes el artilugio. No parece una buena razón, y más si se añade que el coste de mantenimiento es de al menos 30.000 euros anuales, tirando por lo bajo. La bandera sigue teniendo un coste.

El mismo consejero de Obras Públicas, Carlos Sánchez, declaró que no entendía el revuelo por la desaparición de una bandera por razones de seguridad. Ahí está justamente el revuelo: que tengan que quitar una bandera tan costosa cada dos por tres porque el viento supere los 30 kilómetros por hora.

Es la primera bandera que conozco que huye del viento. Precisamente es el viento el que hace que una bandera ondee de forma majestuosa. Si no hubiese viento se quedaría quieta y fláccida abrazada al triste y enhiesto mástil. Si cada vez que sopla un poco de viento van a tener que quitarla para evitar males mayores, como ya ocurriera cuando cayó a la avenida marítima al paso de los coches, mejor la vuelven a depositar definitivamente en los sótanos del cabildo. Aunque también se le podría dar uso para tapar la cara dura de algunos de nuestros gobernantes.

Para este viaje no se necesitaban alforjas y menos aún una bandera tan grande que solo sirve para ocultar las vergüenzas a algunos políticos de postín.

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

(1)
Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.91

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.