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Amigo conductor

Jueves, 10 de Febrero de 2011
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José Carlos Mauricio llegó caminando al juzgado cuando podía haberlo hecho conduciendo su coche. Con ese gesto suyo quizá quiso congraciarse con el poder judicial después de que la semana pasada fuera cogido in fraganti al volante de su modesto Toyota, abollado por un lateral, aunque no sabemos si se debe a la impericia del conductor o a la mala leche de algunos de sus adversarios políticos, que lo quisieron empitonar en la carretera. Mauricio no quiso provocar de nuevo al juez y reconoció a las puertas de los juzgados que había cometido un error y que era lógico que lo pagara, aunque en este caso en cómodos plazos de 16 meses a razón de 12 euros diarios. Por un lado consideró justa la sanción de 5.760 euros, pero por el otro aprovechó su protagonismo mediático para arremeter contra lo que consideró un linchamiento moral sobre su persona, además de lamentar que haya llegado a Canarias el periodismo de paparazzis. Quizá tenga razón en que algunos han querido crucificarlo, aunque curiosamente más entre los suyos. Su conducta no es justificable pero tampoco puso en peligro la vida de nadie. Porque una cosa es tener carné y otra saber conducir. De hecho hay mucha gente con carné que no tiene ni puñetera. Además, es mucho más grave conducir ebrio, como le pasó al presidente de Nuevas Generaciones del PP o a una concejal socialista de Palencia, que hacerlo sobrio sin carné. Mauricio, que es abstemio, es un político que siempre dio buenos titulares a la prensa, probablemente porque él también es periodista. Sus ruedas de prensa, sus entrevistas y sus intervenciones parlamentarias iban indefectiblemente en busca de un gran titular. Y siempre lo conseguía. Ahora no le han hecho falta palabras. De hecho nos ha dejado a todos sin ellas, perplejos. Algunos enemigos lo han esperado en la bajada cuando su coche descendía por la cuesta y sin frenos. Lo curioso es que conduciendo sin carné ha provocado más portadas que accidentes. Este hombre, cuasi septuagenario, siempre se sale con la suya.
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