Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Con ETA no se negocia

Miércoles, 12 de Enero de 2011
Tiempo de lectura:
El nuevo comunicado de ETA, con una escenificación que les asemeja al Ku-Klux-Klan, pero con boina y no con capucha, parece que no convencido mucho al gobierno de la nación, ni a buena parte de sus paisanos, y mucho menos a las víctimas de esta banda Ahora vienen a decirnos, poco menos, que le van a perdonar la vida a los españoles, y a los vascos que no piensen como ellos, y que los gobiernos de España y Francia dejen ya de atosigarlos o de realizar redadas de etarras en esos países. Toda una estrategia para poder introducirse en las instituciones democráticas vasco-navarras y percibir sueldos, subvenciones y cierto poder para continuar con lo mismo: una guerra que tienen perdida pero que desean continuar porque, en realidad, no se trata de una fuerza política, independentista y democrática, sino que, a lo largo de todos estos años, bajo el escudo de un socialismo marxista-leninista, que no sabe lo que es la democracia, se han convertido en un grupo mafioso y criminal que ha recurrido al asesinato de inocentes, al secuestro y a la extorsión de empresarios para asegurarse sus finanzas. O sea que viven de lo que obtienen como delincuentes. De paso también intentarán que se decrete una amnistía para poner en la calle, o al menos, al lado de su casa, a los presos etarras. Eso es así y lo saben muy bien aquellos familiares de las víctimas mortales de la banda, o los que han sido heridos o han quedado disminuidos a consecuencia de los atentados de ETA, entre ellos el periodista Gorka Landaburu. Saben que ETA necesita tiempo para reactivarse y armarse. Todavía existe en Euskadi gente que tiene que llevar escolta para protegerse de los pistoleros de ETA. Otros vascos han tenido que marcharse de su tierra para evitar la extorsión, o para salvar su vida. Pero no entiendo esa manifestación masiva que hubo hace unos días, pidiendo clemencia para los que han sido condenados por sus delitos, como si no existiera la justicia o el derecho a castigarlos. El gobierno español, no convencido de las buenas intenciones de esta gente, ha solicitado la disolución de ETA, la entrega de sus armas, sin condiciones, y, además, que pidan perdón por el daño que han causado. No se les puede tratar como políticos que aspiraban a obtener la independencia de las regiones vascas de España y de Francia, porque no han utilizado el diálogo ni las fórmulas democráticas que ofrece un estado de derecho, para defender sus posturas que nadie duda que no sean justas o justificables. No se puede disponer de la vida de los demás, ejecutarlas bajo el pretexto de defender una ideología o alguna creencia religiosa o por fanatismo. Eso es abominable y, por desgracia, se produce con frecuencia en muchos países del mundo. En todos los años en los que ha aterrorizado a muchos españoles, la cuenta va ya por cerca de un millar de víctimas inocentes, a las que han ejecutado vilmente. Han destrozado a muchas familias; han sembrado el dolor y probablemente mucho odio. En un país como España donde existe el estado de derecho, o al menos lo intenta, no procede ningún tipo de negociación ni concesión, sino simplemente aplicar la ley y que se imparta justicia. Aunque es verdad que en Canarias no hemos sufrido el terrorismo etarra que se ha detectado en diferentes partes del país, si sabemos que numerosos empresarios y profesionales vascos se han instalado en nuestras islas para estar lo más lejos posible de quienes no tienen respeto por las vidas de los demás. No obstante, si sabemos las consecuencias de actos terroristas en nuestra tierra, aunque no hayan sido concebidos por ETA. Me refiero concretamente a la bomba colocada en el aeropuerto de Gando, que se atribuye al MPIAC, que dirigía Antonio Cubillo desde Argel. Si bien no hubo que lamentar ninguna muerte, aunque sí daños materiales, fue el detonante de que se produjera en Tenerife el mayor desastre aéreo de la historia con la muerte de 600 personas. A consecuencia de este atentado, varios aviones fueron desviados al aeropuerto de Los Rodeos. Un Jumbo norteamericano, creo que de la PAN-AM, chocó con otro de la KLM cuando se efectuaba la maniobra de despegue de uno y el aterrizaje de otro. Hubo una descoordinación o un malentendido, al comunicarse con ellos desde la torre de control y se produjo la colisión. Pudieron salvarse bastantes pasajeros, pero la mayoría pereció en ese accidente. Ya ven ustedes, una sola bomba causó, indirectamente, casi tantos muertos como los que lleva ETA, asesinando y colocando artefactos en España durante los últimos cuarenta años. Este accidente, al mismo tiempo, causó muy mala imagen de las islas en el mundo, pero especialmente en Estados Unidos, que fue el motivo de que el incipiente y prometedor turismo norteamericano dejase de venir a Canarias.
Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.