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Redes económicas en Canarias: La Sociedad Miller y Compañía, y la exportación de Tabaco de Argentina

Sábado, 14 de Agosto de 2010
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La revolución industrial británica necesitaba de todo un entramado de relaciones o redes económicas que favoreciera las ventas de los productos manufacturados, de ahí la importancia de la revolución de los transportes, que abarataban los fletes por su mayor carga y acortaban las distancias con el desarrollo de la navegación a vapor, clave en el proceso de globalización. De igual forma que en la actualidad la comunidad china en el extranjero cumple la función de introducir y expandir el consumo de la producción industrial de su país, con una estrategia de redes comerciales bien diseñadas y apoyadas desde el gobierno asiático; los comerciantes británicos fueron los encargados de crear las redes económicas necesarias para la expansión industrial, siendo un instrumento del imperialismo británico. La Casa Miller, creada en la década de los años 50 del siglo XIX por don Tomás Miller y Swanston, que llegá a Las Palmas de Gran Canaria de la mano de su primo Diego Swanston, en el año de 1888 estaba regentada, tras la muerte del fundador, por sus hijos don Diego Miller y Vasconcellos y don Tomás Miller y Wilson, en la sociedad Miller y Compañía. La Miller y Compañía, con una actividad económica diversificada, centrada en la venta de productos manufacturados británicos y exportación de producciones canarias destinadas a la industria (barrilla, cochinilla) y, con posterioridad, con el ciclo del tomate y plátano, a la cesta de compras de sus compatriotas; actividad de importación-exportación que aprovechaba el transito de los barcos de vapor ingleses en sus rutas coloniales. Con la crisis de la cochinilla, en la década de los setenta y ochenta del siglo XIX, se plantearon diversas alternativas agrícolas, estando presente los intereses británicos, de su colonia de comerciantes, en el desarrollo de las misma. Es el caso de la producción y elaboración de puros y tabaco en hojas para la exportación, alternativa que se vio frenada por las falsa ayuda del gobierno español, garantizando la compra de la producción y no cumpliendo con su palabra entre los años de 1878-1880. La pequeña industria de elaboración de los hermanos Miller creará una serie de relaciones económicas para la venta de su producción en tierras americanas, generando contratos de exclusividad en diversos países, apoyándose para ello de la emigración canaria, es el caso del natural de San Mateo (Gran Canaria), don Pedro Déniz y Toron, con vinculaciones con la República Argentina. El 9 de noviembre de 1888, ante el notario don Vicente Martínez de Las Palmas de Gran Canaria, legajo 3550 (AHPLP), la casa Miller y Compañía, representada por don Diego Miller y Vasconcellos, pactan un acuerdo comercial con don Pedro Déniz y Toron, siendo la madre del último, doña María de los Dolores Toron y Melián, tambien natural de San Mateo, la fiadora de su hijo, hipotecando diversas propiedades en su municipio como garantía de la operación. Varias condiciones fueron impuestas en la operación, entre ellas destaca la imposición de no permitirle al Señor Déniz vender tabaco en el mercado uruguayo, creando la Casa Miller todo una serie de representantes en el mercado sudamericano, desarrollando una red comercial aprovechando la consignataria de la empresa y el transito de barcos de vapor hacia el continente americano, ligado a ello, la mencionada emigración canaria a esos países, bien asentada en Argentina y Uruguay. Durante siete años la Miller y Compañía iba a suministrar a don pedro Déniz y Toron, 100.000 tabacos (tipos puros) el primer años, aumentando cincuenta mil cada año, hasta una totalidad de 400.000 en el séptimo año. Los precios de las distintas modalidades de puros que señalamos aumentaban un dos por ciento el primer año, hasta un siete por ciento el último año, de no existir continuidad en la operación. El pago debería ser antes de tres meses después de facturados, con un interés anual del seis por ciento. Los tabacos comecializados por la casa Miller y Compañía eran: vitola Canarios a 300 pesetas el millar vitola Rotchiler a 275 el millar vitola Imperiales a 200 pesetas el millar. vitola Excepcionales a 200 pesetas el millar. vitola Regalia Británica a 150 ptas. el millar. vitola Regalía de la Emperatriza a 150 ptas. el millar vitola Perfectos a 150 ptas. el millar. vitola Reina Victoria a 125 ptas el millar vitola Regalía Londres a 125 ptas. el millar vitola Regalía de la Reina 125 ptas. el millar. vitola Bouquet 125 ptas. el millar. vitola Esparteros a 115 ptas. el millar. vitola Petit Bouquet 100 ptas. el millar. vitola Reinas 80 ptas. el millar. vitola Conchas 75 ptas. el millar. vitola Princesas 75 ptas. el millar. vitola Loretas a 60 ptas. el millar Por último, señalar que el tabaco en hoja o en rama su precio era de 120 ptas. el quintal de la clase octava, 90 ptas. de la clase novena, 70 ptas. de la clase décima y 60 ptas. de la clase la undécima.
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