Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Reflexiones sobre los modelos autonómicos

Lunes, 02 de Agosto de 2010
Tiempo de lectura:
Notas esquemáticas para el discurso pronunciado en Dakhla, (la puerta o la entrada en árabe y la antigua Villa Cisneros en la época española), el pasado día 24 de julio con motivo de unas jornadas de reflexión sobre las distintas propuestas de autonomía para el Sahara, invitado a participar por la Asociación Mundo Global. Cualquier discrepancia entre mis notas manuscritas aquí transcritas y lo dicho allí sólo obedece a fallos en la memoria. Lo que sí se conserva es el espíritu y la intención de lo que en total y absoluta libertad pretendía expresar. Salam Aleikum Dignísimas autoridades. Sras. y Sres. de la Asociación Mundo Global, Association Leglatt y todas cuantas personas han colaborado en la organización de este encuentro internacional en Dakhla. Sras. y Sres, amigos todos. En primer lugar quisiera dar un saludo muy especial para las juventudes saharauis, representadas hoy aquí por el numeroso y simpático grupo de Boy Scouts que nos han saludado a la entrada de este recinto y que han compartido con todos nosotros las interesantes alocuciones de los oradores que me han precedido. Para ellos mi afecto y mi reconocimiento. Son el futuro. (En este momento hice el tradicional saludo Scout). Nos separa algo el idioma, hablo en español y he de ser traducido para los visitantes que no lo entienden, aunque gran parte de ustedes lo conservan de otros tiempos pasados. Pero nos une la amistad y buena vecindad, sobre todo en mi caso que vengo de las Islas Canarias. Mi agradecimiento, por lo tanto, a los esfuerzos del traductor que me acompaña. En primer lugar, a mi entender y como premisa inicial, creo que el objetivo político de un sistema autonómico no es otro que el lograr el mayor nivel de desarrollo económico y social posible para la población que vive, convive y trabaja en un territorio. Pero este proceso tiene, entre otros, dos grandes condicionantes que lo delimitan. De un lado está el mundo globalizado: Cada vez más todos pretendemos ser más iguales, con las mismas oportunidades. Y eso es lógico, además creo que eso es bueno. Pero por otro lado queremos, y debemos, conservar lo mejor de nuestras tradiciones, del legado histórico de nuestros antepasados. Como dice un proverbio de las gentes del Sahara: “las personas pasan, el desierto queda”, en clara alusión a la pervivencia de la cultura propia al margen de modas pasajeras. Históricamente, sobre todo durante los siglos XIX y XX, los modelos nacionales imperantes han sido, básicamente de dos tipos. Una nación o un estado único, con un gobierno y un parlamento ─una Yemáa se diría en el caso saharaui─ también único y centralizado para todo el territorio. Es el caso de los estados europeos decimonónicos. Otro modelo distinto ha sido la formación de una gran nación constituida por la agregación voluntaria o federación de otros estados, que siguen conservando una gran parte de sus prerrogativas. Es el caso, por ejemplo de los EEUU, que potencia la idea de que la unión fortalece a las partes. En la actualidad, en las naciones europeas modernizadas, la tendencia es a descentralizar al máximo razonable la toma de decisiones que afectan a los problemas específicos de las diversas regiones de un estado. Esto realmente no es muy original, las regiones suelen coincidir con el concepto político de provincias en el viejo esquema implantado por la Roma Imperial de los césares. El gobierno central conserva, no obstante, la competencia para fijar las políticas básicas que se consideran comunes y que afectan al derecho de todos los ciudadanos de ese estado a ser tratados con equidad y disponer de igualdad de oportunidades, lo que no implica matemáticamente, igualdad de resultados, al margen de la zona concreta en la que vivan. Ejemplo de políticas generales son las relacionadas con la educación, la sanidad, la defensa y la justicia. Durante el coloquio se podrá precisar y perfilar esta idea aún más. Algunos de ustedes me han preguntado por el modelo autonómico español. Con la aprobación de la Constitución de 1978, se acaba en España la primera fase de la transición política de la autocracia a la democracia. Pero la transición social continúa, y continuará, hasta que la sociedad civil asuma su de papel protagonista y titular cierto de la soberanía, alcanzando comportamientos y participación democrática plena, sin limitarse a delegar en los políticos la evolución del sistema. El sistema autonómico implantado en España no está exento de graves peligros. En lo político y social, poniendo siempre el acento en lo que nos diferencia a unas regiones de otras, olvidando o relegando a un plano insignificante lo que nos une. En lo económico, produciendo una destructiva fragmentación de los mercados, que en la práctica disminuye las posibilidades de desarrollo económico y social, aunque venga bien a algunos políticos profesionales sin escrúpulos. La razonable descentralización y la auténtica autonomía, según mi criterio, se debe basar en el Principio de Subsidiariedad, es decir, que las cosas las ejecuten las administraciones más próximas al ciudadano. El gobierno de Rabat o Madrid pueden establecer la necesidad y la financiación para potenciar, por ejemplo, la educación o el turismo en el caso del Sahara, o construir un puerto o aeropuerto, pero nadie mejor que los que viven en la zona, sea cual sea su origen étnico, para saber dónde y cómo realizar esos proyectos. No obstante es necesario, a mi entender, estar atentos a una serie de peligros que acechan durante la puesta en marcha estos procesos autonómicos, y que luego son difíciles de desmontar. Entre otros quisiera reseñar los siguientes: a) El peligro de crear repeticiones y redundancias de departamentos administrativos, de forma que hace crecer de forma desproporcionada el número de funcionarios sin que mejore sustancialmente la eficacia cara al ciudadano. Sólo se crean más escalones y cargas intermedias. b) La creación de una casta política autonómica carísima e insostenible económicamente. En España hay más de 65.000 políticos electos que cobran de nuestros impuestos. c) Al haber 17 parlamentos con la necesidad de justificar su coste legislando sobre todo lo que se les ocurra, hay un grave peligro, real en el caso de España, de incongruencias entre las múltiples normas autonómicas y la legislación estatal. Como ejemplo ilustrativo, he leído recientemente un informe en el que se dice, cito de memoria, que el BOE pública unas 10.000 páginas anuales mientras que las autonomías producen 700.000 páginas. A este respecto me comentaba un eurodiputado inglés que mientras los Diez Mandamientos de Moisés tienen menos de 500 palabras, tan sólo la directiva europea sobre la comercialización de los huevos de pato que acababan de aprobar, ¡pasaba de las 20.000! Quisiera hacer una reflexión especial sobre las autonomías con lengua propia distinta del español en el caso de España, sobre todo por los gravísimos problemas políticos que este asunto está generando ahora en España. Estoy totalmente convencido de que el idioma propio de una región, distinto al común de todo el estado, no debe ser el elemento básico sobre el que construir una identidad, sino un elemento importante, un bien cultural a conservar y promover, pero no a imponer en la vida social, comercial, la administración autonómica y en la educación. El idioma local es un valor cultural, pero no es un bien económico ni necesariamente de cohesión social. Soy consciente de que esta puntualización personal no es compartida por muchos políticos en ciertas autonomías con lengua propia, yo diría que por razones obvias de oportunismo político ajenos al interés real y objetivo de los ciudadanos. Por la brevedad necesaria en esta intervención no me extenderé más sobre este importante aspecto, pero vuelvo a quedar a la disposición de ustedes durante el coloquio posterior o en los días que esté de visita por estas tierras. Por cierto, al hilo de un comentario que alguien ha hecho sobre quién es o no es saharaui, y por lo tanto si tiene derecho o no a opinar sobre el asunto de una futura autonomía, quisiera que me permitieran expresar otra reflexión, fundamental para mí. Entiendo que lo importante no es dónde se ha nacido, eso no lo elegimos nosotros. Lo realmente importante es dónde se echan raíces, dónde se quiere vivir o morir si llega el caso, o tener sus hijos, eso si es elección propia. No se es más de la tierra por nacer en ella sino por querer ser parte de ella. Para terminar, a modo de resumen, quisiera sintetizar los puntos básicos de esta intervención: a) La Autonomía es un camino, no es un fin en sí misma. Lograrla es importante, pero el auténtico trabajo en favor y provecho de los ciudadanos empieza al día siguiente. Por eso es fundamental potenciar la creación de una clase dirigente democrática autóctona, no necesariamente políticos de partidos, lo mejor preparada posible que lidere el proceso de implantación social, cultural, económica y también política. b) Si el proceso se hace bien, se incrementarán las oportunidades y posibilidades de desarrollo económico y social para la población local. c) Si se hace mal, se potenciará la corrupción y la creación de mafias locales. Será peor el remedio que la enfermedad. d) La Autonomía es un sistema de gestión política, eficaz y democrática, pero no tiene por qué ser un camino hacia la independencia de las regiones. e) Lo realmente importante son las personas, que puedan desarrollar su potencialidad en paz. El resto es la envoltura de celofán del regalo. No debemos olvidarlo. Todo eso espero y deseo para el pueblo saharaui, el de aquí y el de allá. Muchas gracias al amigo traductor por sus esfuerzos y a todos ustedes por la paciencia de escuchar estas simples reflexiones personales. Y gracias sobre todo a la Asociación Mundo Global por permitirme oír en primera persona otros puntos de vista y testimonios esclarecedores diferentes de los habituales fuera de aquí y que nos llegan por fuentes argelinas. Paz para todos.
Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.13

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.