El concejal de San Bartolomé de Tirajana, Benito Pérez, ha sido denunciado por estacionar su vehículo particular en zona reservada para vehículos autorizados junto al Mercado Municipal. La denuncia de tráfico, que ha sido abonada, es la segunda que le impone el mismo agente en menos de dos meses.
El edil denunciado al percatarse de que su vehículo iba a ser retirado por la grúa, se dirigió hacia el agente de policía para increparle con "fuertes gritos" de que no se le ocurriera llevarse el coche, que lo bajara de la grúa, según fuentes policiales.
Todo comenzó cuando los agentes actuantes localizaron varios vehículos estacionados en una zona reservada de los referidos aparcamientos, situados frente al mercado Municipal, algunos de ellos con la preceptiva autorización.
Al primero de los vehículos, propiedad del ex concejal Ramón Araña (NC) se le denunció y fue transportado por la grúa hasta el depósito municipal, que posteriormente, retiró tras abonar la correspondiente sanción.
El segundo, propiedad de Benito Pérez, fue denunciado a pesar de que tuvo un margen de 30 minutos para que lo retirara, ya que los agentes creyeron que era propiedad de algún cliente del mercadillo.
Una vez transcurrido el plazo y la grúa se disponía a retirarlo fue cuando apareció Pérez para identificarse como propietario y pedir que no lo retiraran, que el mismo lo haría.
Cinco minutos después, el edil no regresó al lugar por lo que fue avisado por un funcionario de Vías y Obras; cuando volvió colocó una tarjeta de visita en el salpicadero y de nuevo se marchó.
El agente de policía se percató de que seguía sin la preceptiva autorización e indicó al operario de la grúa que lo retirara, momento en el que de nuevo irrumpió en la escena, esta vez al volante de un vehículo municipal que paró en doble fila, y se dirigió al agente con fuertes gritos.
Según los testigos presenciales, el concejal de manera "coactiva" y con un elevado tono de voz en la vía pública, donde le observaban los numerosos turistas que ese día cruzaban por el paso de peatones hacia el mercado municipal, dijo que "no le daba la gana retirar el vehículo" y que esta acción respondía a una persecución, ya que se supone que la policía local debe conocer su coche.
El agente optó por ordenar al operario de la grúa que terminara de subir el vehículo del concejal, momento en el Benito sacó del sillón trasero una autorización para estacionar en zonas reservadas que situó en el salpicadero, a pesar de que minutos antes había manifestado que no disponía de autorización.
Finalmente, el vehículo se quedó en el lugar para evitar más problemas pese a que la referida autorización estaba caducada desde el pasado 31 de enero de 2010.
Las diligencias de estos hechos han sido propuestas a la Jefatura de la Comisaría de la Policía Local para que se presenten en el Juzgado de Guardia, por si pudieran ser constitutivas de una falta de respeto y coacciones a un agente de la autoridad.
Todo comenzó cuando los agentes actuantes localizaron varios vehículos estacionados en una zona reservada de los referidos aparcamientos, situados frente al mercado Municipal, algunos de ellos con la preceptiva autorización.
Al primero de los vehículos, propiedad del ex concejal Ramón Araña (NC) se le denunció y fue transportado por la grúa hasta el depósito municipal, que posteriormente, retiró tras abonar la correspondiente sanción.
El segundo, propiedad de Benito Pérez, fue denunciado a pesar de que tuvo un margen de 30 minutos para que lo retirara, ya que los agentes creyeron que era propiedad de algún cliente del mercadillo.
Una vez transcurrido el plazo y la grúa se disponía a retirarlo fue cuando apareció Pérez para identificarse como propietario y pedir que no lo retiraran, que el mismo lo haría.
Cinco minutos después, el edil no regresó al lugar por lo que fue avisado por un funcionario de Vías y Obras; cuando volvió colocó una tarjeta de visita en el salpicadero y de nuevo se marchó.
El agente de policía se percató de que seguía sin la preceptiva autorización e indicó al operario de la grúa que lo retirara, momento en el que de nuevo irrumpió en la escena, esta vez al volante de un vehículo municipal que paró en doble fila, y se dirigió al agente con fuertes gritos.
Según los testigos presenciales, el concejal de manera "coactiva" y con un elevado tono de voz en la vía pública, donde le observaban los numerosos turistas que ese día cruzaban por el paso de peatones hacia el mercado municipal, dijo que "no le daba la gana retirar el vehículo" y que esta acción respondía a una persecución, ya que se supone que la policía local debe conocer su coche.
El agente optó por ordenar al operario de la grúa que terminara de subir el vehículo del concejal, momento en el Benito sacó del sillón trasero una autorización para estacionar en zonas reservadas que situó en el salpicadero, a pesar de que minutos antes había manifestado que no disponía de autorización.
Finalmente, el vehículo se quedó en el lugar para evitar más problemas pese a que la referida autorización estaba caducada desde el pasado 31 de enero de 2010.
Las diligencias de estos hechos han sido propuestas a la Jefatura de la Comisaría de la Policía Local para que se presenten en el Juzgado de Guardia, por si pudieran ser constitutivas de una falta de respeto y coacciones a un agente de la autoridad.







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