El pasado jueves 27 de mayo tuvo lugar en el Congreso de los Diputados, una de las votaciones más importantes en la historia de nuestra democracia.
Aunque se trataba simplemente de convalidar el Real Decreto Ley sobre las duras medidas económicas, aprobado una semana antes por el Consejo de Ministros, la expectación que levantó el debate, y sobre todo, la posterior votación, fue notable, no solo en España sino en toda la Unión Europea. Prueba de ello es que la primera ministra alemana, Ángela Merkel, llamó a Zapatero para felicitarle por el resultado de la votación.
No hace falta explicar la lista de medidas que se incluían en el Decreto, porque es raro el ciudadano que no sabe, cuanto menos, que en él se rebajan los sueldos de los empleados públicos desde julio próximo y se congelan las pensiones de los jubilados en 2011.
Lo que si requiere una explicación es el porqué algunos partidos políticos, por responsabilidad, se abstuvieron – para que se aprobara la convalidación con el voto exclusivo de los socialistas – y no votaron en contra, que es lo que a todos nos pedía el cuerpo.
Es cierto que el Gobierno socialista no es el culpable de la crisis económica que tiene a España y los españoles fastidiados desde hace unos años, y no sabemos durante cuantos más. Pero no es menos cierto que el Presidente Zapatero, primero con su negativa a reconocer – en 2008 – la crisis mundial, y posteriormente por no tomar las medidas que, por sentido común, casi todas las fuerzas políticas le pedían, ha contribuido a que el país siga hundido en la crisis cuando ya nuestros vecinos europeos comienzan a ver el final del túnel.
Consecuencia del desastre de la política económica, que es una asignatura que Zapatero no estudió, ahora hay que darle a la sociedad – el Real Decreto Ley y su convalidación – una tanda de palos, que no nos merecemos.
Pero ¿Qué habría pasado si la votación la hubiera perdido Zapatero? No es difícil calcular las consecuencias de la pérdida. Primeramente, la bolsa española – que ese día subió más de un 3% - habría bajado. ¿Cuánto? Pues si vemos el pasado reciente, cuando el tema de Grecia, podría haber bajado no menos de un 5%. Al día siguiente hubiera vuelto a bajar – no se cuanto – y probablemente hubiera arrastrado a todas los bolsas europeas.
Aunque usted no juegue en bolsa, la bajada – a lo bestia – de la bolsa española nos afecta a todos, porque afecta a las empresas españolas, que valen menos, y eso también puede afectar a sus resultados y a sus puestos de trabajo.
Otra consecuencia directa – e inmediata – de la pérdida de la votación, habría sido el incremento del tipo de interés de la deuda pública española. Si ahora ya estamos pagando un tipo de interés de más de un 4 % ¿Cuanto podría haber subido? ¿Un tres por ciento más? Traducido a euros, negociar deuda por 100.000 millones de euros a 2 ó 3 años, significaría pagar de más 3.000 millones de euros cada año (6.000 millones de euros solamente entre 2010 y 2011).
Si las medidas que se convalidaron en la votación significaban ahorrar 15.000 millones de euros en dos años (5.000 en 2010 y 10.000 en 2011), en el caso que no se hubieran aprobado, cuando el Gobierno – el que fuera, socialista o popular - tuviera que llevar a cabo la reducción del gasto, ya no habría sido por los 15.000 euros, sino por 21.000. A los 15.000 millones habría que sumarle lo que España pagaría por el incremento del interés de la deuda (6.000 millones solamente en 2010 y 2011).
Siendo las consecuencias, arriba enunciadas, las más directas e inmediatas de la pérdida de la votación, no serían las únicas. Zapatero habría tenido que convocar elecciones anticipadas y una situación de “no gobierno” durante dos meses (hasta la celebración de las elecciones), podría tener repercusiones nefastas en la situación económica-financiera del país. Probablemente la Unión Europea habría tenido que intervenir directamente nuestra economía – como ha pasado en Grecia y para salvar el euro – y las medidas que tendría que implantar el nuevo gobierno que saliera de las urnas, serían mucho más duras que las actuales.
¿Entiende usted porque la abstención fue responsable? Coalición Canaria se abstuvo por responsabilidad y los canarios debemos estar orgullosos ¡Lo fácil hubiera sido votar en contra!








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