Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Desprotegidos

Miércoles, 05 de Mayo de 2010
Tiempo de lectura:
Lo que está ocurriendo en el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en materia de seguridad es bastante grave. Ha sido el sindicato UGT, que todos sabemos que es primo hermano del PSOE, el que se ha atrevido a convocar una concentración en la Plaza de Santa Ana, debido a la pésima organización y funcionamiento de elementos tan vitales para una ciudad como es la Policía Local, los Bomberos y Protección Civil. Los Bomberos se quejan de la falta de material, de que no se renueva el que tienen obsoleto y de que no se puede garantizar su propia seguridad porque faltan aparatos detectores. En el último incendio en el que actuaron, donde falleció una persona, cuatro bomberos estuvieron a punto de perecer. En la misma Policía Local existen deficiencias, ya que debería haber 300 agentes más y no se celebran oposiciones, a pesar de que están convocadas desde hace tres años. El actual gobierno municipal prometió que entrarían 50 policías más al año y no se ha cumplido. Mientras tanto, numerosos jóvenes se están preparando en la Academia de Policía en espera de que este ayuntamiento realice las pruebas. La UGT denuncia que en estos momentos cada policía municipal realiza el trabajo de tres, por lo que muchos agentes terminan estresados. Lógico Por otro lado, asegura este sindicato que las denuncias presentadas por la policía en materia urbanística, tráfico, etc. no se llegan a tramitar, se acumulan y terminan archivándose, todo ello por falta de personal. ¿Para qué molestarse, pues, en presentar denuncias? No me extraña entonces que esta ciudad sea la reina del caos en materias tales como normas sobre perros en las calles, malos olores por doquier, gente que se afana en ensuciar calles, plazas, jardines, playas; niños que deambulan por ahí en horario escolar, conductores que paran sus vehículos donde les da la gana, incluso en las paradas de las guaguas; ruidos y follones en determinados lugares de la capital, especialmente de noche, y todo lo que quieran añadir ustedes de su propia experiencia en sus barrios y distritos. Pero en este caos en el que anda sumida la ciudad, que pretende nada menos que ser Capital Cultural, extraña a muchos ciudadanos el trato, o mejor dicho, el mal trato que se da a un servicio municipal tan importante como es el de Protección Civil, que como saben, está compuesto por voluntarios que no cobran un duro, y que además de su labor en beneficio de los habitantes de Las Palmas, tienen sus propias ocupaciones en diferentes profesiones.. Después de que les colocaran un jefe, que es agente de policía municipal, han producido amenazas, expulsiones, registros irregulares en taquillas y otros han optado por marcharse. Además, en ocasiones, tienen que realizar funciones que son propias de la policía municipal. Por lo que cuenta uno de los integrantes de Protección Civil, el discrepar con el citado jefe, o quejarse, son ya motivos suficientes para apartar a alguien del servicio. Han entrado nuevos voluntarios de Protección Civil, pero es gente sin preparación ni experiencia por lo que en una situación de emergencia poca protección pueden ofrecer. Las quejas al concejal responsable de estos servicios , e incluso al coordinador Sebastián Franquis, no han tenido éxito. Es lamentable y paradójico que durante trece años Protección Civil haya desarrollado sus actividades sin problemas, y que ahora, que se supone que están ante un gobierno “progresista”, se encuentre tan desamparada. Estamos viendo que servir de forma altruista a la comunidad tiene también sus riesgos y trabas. Las personas que se han separado o han sido separadas del cuerpo de Protección Civil han tenido que formar incluso una plataforma para hacer frente a tanto desmadre. En ese gobierno municipal no se atiende a los trabajadores, no existe diálogo, ni ánimo de que haya entendimiento, sólo imposiciones. Hacen falta, al frente de estos servicios indispensables, personas que tengan la cabeza bien amueblada. Por el camino que se está siguiendo le están poniendo en bandeja la alcaldía al PP, o a cualquier otro partido que se proponga gobernar en el ayuntamiento en los próximos comicios. .Ahí tiene ustedes, por ejemplo, a Nardy Barrio, que no pertenece al PSOE, que se encuentra siempre al pie del cañón, allí donde se la necesita. Que es como debe ser. EL PSOE, pese a su mayoría, ha dilapidado su ventaja que llevaba y se dedicó a mostrar desde un principio sus divisiones, su falta de cohesión y, por supuesto, una cierta ineptitud, por parte de alguno de sus concejales, para gestionar una ciudad como esta, en una situación tan complicada como la que padecemos.. En los ayuntamientos no debe imperar el sectarismo ni la política, sino una buena gestión. Y coherencia para solucionar los problemas prioritarios. Aquí nos hemos dedicado a darle al público “pan y circo” como en tiempos de los romanos,, y si sobra dinero, a intentar resolver otros problemas perentorios. En una época de grave crisis colocan en Las Canteras un nuevo alumbrado, que no sólo tiene muchos defectos y parece inapropiado, sino que encima no gusta a mucha gente. ¿No podía dedicarse esa inversión a otros temas mas acuciantes? Es la pregunta que nos hacemos muchos ciudadanos de Las Palmas.. Mientras esto ocurre, el señor Saavedra continúa con “su pompa y circunstancias”, metido en su burbuja de falsa culturalidad, en una ciudad donde lo menos que destaca es la cultura, con mayúsculas. Cultura política, cultura social, cultura de los modales y mejores modos, cultura del respeto y amor a la población donde se vive, la cultura de hacer cumplir las leyes y normas encaminadas a la buena convivencia ciudadana. No es que yo no desee que Las Palmas sea una futura Capital Cultural, pero pienso que en las actuales circunstancias esa ciudad no está preparada para semejante evento, por razones que ya he expuesto varias veces. Tenemos que ofrecer a los futuros visitantes la mejor impresión posible y no defraudarles. Es decir: hechos positivos, no palabras. Si conseguimos que la gente se interese por superarse, por adquirir conocimientos y preparación, por la lectura, entonces estaremos en camino de acceder a esa otra cultura que tiene que ver con el patrimonio artístico, con nuestros valores, con nuestras señas de identidad, con la actividad artística, con la creatividad. Con la educación, a la que parece que el gobierno regional no presta mucha atención, se obtiene una gran rentabilidad en un futuro inmediato.
Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.166

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.