Lejanas y afiladas flechas surcan desafiantes las lindes de mi tranquilidad…
No reparo en sus mensajes, no doblegan mis decisiones…
Sobre el camino de mi vida voy sin prisa, voy trotando…
Multinacionales entidades se empeñan en doblegar gente sin caudales…
Muy señores míos mis rodillas están lejos del suelo…
No serán la señal de mi derrota…
Son modernos los negreros que levantan sus mazmorras en cada esquina…
Nuevas cruzadas empezarían, si los templarios regresaran…
Gracias por tantos cacharros y albornoces…
Gracias por arrebatarme tantas horas de mí preciada vida…
Gracias por ofrecerme el pan de hoy…
Y también muchas gracias por el hambre de mañana…






Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.166