
A sólo unos días para la celebración de las fiestas del Carnaval Internacional de Maspalomas los problemas para la ubicación de los chiringuitos entraron en seria confrontación con los planes de la Mesa de Seguridad del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, que se mantiene inflexible en sus planteamientos. Este año, la zona de seguridad restará unos 65 metros a los chiringuitos, lo que está generando verdaderos estragos con un grupo de feriantes afectados acostumbrados a montar sus negocios cada año y que, en esta ocasión ven peligrar su futuro en las fiestas sureñas. El problema lo tiene en sus manos el propio ayuntamiento, y no la empresa organizadora del Carnaval, como algunos han querido ver, de quien nos consta los intentos por alcanzar la mejor solución, con aquellos que no entienden de crisis, de negocio, de oportunidad y priman a ciegas la seguridad. Nos parece correcto anteponer la seguridad de las personas, aunque no estaría de más esforzarse un poco más en buscar alternativas.

De las 65 solicitudes presentadas para instalar chiringuitos, al menos 11 mesoneros podrían quedar fuera, los otros (hamburgueserías, bares y churingays) tendrían mejor suerte. El grupo de gobierno mantuvo una reunión para buscar una salida a la situación en el marco de un carnaval que este año ha apostado, sobre todo, por la promoción internacional.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.144