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Criminales

Viernes, 09 de Enero de 2009
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En 1997 el entonces secretario general de la ONU Kofi Anan afirmaba, durante una intervención pública pronunciada en La Haya, que “La inmunidad no puede ser tolerada, y no lo será. En un mundo interconectado, el Estado de derecho debe prevalecer". Apenas un año y medio después un fiscal del Tribunal Penal Internacional, pedía el arresto del todavía en ese momento Presidente de Serbia Slobodan Milosevic, bajo el cargo de crímenes contra la humanidad por ordenar a las tropas de su ejercito el asesinato de cientos de personas en la península balcánica. Bill Clinton, el saliente presidente demócrata de los Estados Unidos respaldaba contundentemente la decisión de detener a su homólogo serbio y el entrante George Bush con cortar toda ayuda a dicho país, si el dirigente de la antigua Yugoslavia no era puesto a disposición de la corte internacional. Por ordenar la muerte de 148 chiitas en la aldea de Duyail en 1982, Sadam Jussein fue juzgado y ejecutado en la horca tras un conflicto bélico que ha generado decenas de miles de muertos civiles y la manipulación más grotesca de la comunidad internacional nunca antes vista. Hoy tras días de criminal bombardeo a la ciudad palestina de Gaza, tras meses de bloqueo de todo lo necesario para vivir, tras años de brutal quebranto de los derechos fundamentales de muchos de sus ciudadanos, tras décadas de derramamiento de sangre inocente y de explosión de la barbarie que acompaña a cualquier tipo de fanatismo, el mundo asiste a un espectáculo dantesco, a un acto que sólo admite como calificativo el de crimen contra la humanidad. Según lo establecido por el Estatuto de Roma de la corte Penal internacional, se denomina como tal o también como de lesa humanidad, a aquellas conductas tipificadas como asesinato, exterminio, desplazamiento forzoso, persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, etc, que causen graves sufrimientos o atenten contra una población civil mediante un ataque sistemático y generalizado.  Lo ocurrido estos días en Gaza quebranta del Derecho internacional humanitario, supone una grave vulneración de los derechos humanos y por tanto es tan o más grave que otros casos que han sido llevados a la corte internacional. No debe quedar impune. Es hora de que el actual secretario general de la ONU haga valer las palabras de su antecesor sobre no dar cabida a la impunidad. Es hora de que el saliente presidente republicano de los Estados Unidos ratifique lo dicho para semejantes circunstancias hace unos años y que el entrante mandatario demócrata haga lo propio, solicite el arresto del primer ministro israelí y además ordene la suspensión de toda ayuda al Estado de Israel. Y eso sólo para ser coherentes con sus palabras, porque aún así nada servirá ya para restituir al pueblo palestino cura a tanto espanto y dolor. Tan terroristas eran los que estrellaron aviones en las Torres gemelas como los que lanzan bombas hoy sobre mujeres y niños en Gaza. Tan terroristas son los que sembraron de amargura a todo un continente un 11-M, como los que han llenado de lágrimas estos días a Palestina o condenan al hambre a gran parte de la humanidad para sostener este modelo económico injusto. No habrá llamamientos a la paz ni frenos a la impunidad suficientemente creíbles en el futuro y disuasorios para cualquier nación del globo, si ahora no se coloca a los dirigentes israelíes ante la corte penal internacional. Perdería mucho de su crédito el nuevo presidente norteamericano, si no responde ahora como nunca antes lo ha hecho una administración de ese país y acaba con este sufrimiento que parece perpetuo. Se le acaba el tiempo a Europa para que siente un precedente de dimensiones históricas y denuncie a Israel donde se merece. Se le acaba el tiempo al Gobierno español para que afirme una posición más valiente, coherente y consistente con los derechos humanos que la hecha pública o simplemente se pierda en el más vergonzoso de los silencios, en la complicidad que se adquieren por omisión. Aureliano Francisco Santiago Castellano, presidente de Nueva Canarias-Nueva Gran Canaria en Telde
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