La mala memoria de determinados españoles en materia de emigraciones, me producen una desagradable sensación y me induce a pensar que existe en nuestro país bastante gente egoísta e insolidaria.
En Canarias también se olvidan a veces de aquellos miles de isleños, que después de la guerra civil emigraban a Europa, a América, a donde podían para evitar el hambre o las persecuciones políticas. Pero Canarias siempre ha sido tierra de emigrantes y la mayoría de su población es producto de la inmigración, de numerosas procedencias.
Nuestra presencia se constata, especialmente en América. El éxodo se inició poco después de la conquista de las islas estimulando a muchos isleños a hacerlo con el fin de poblar las nuevas tierras americanas. Se dirigieron a Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, México, (y parte de los que hoy e Estados Unidos) Uruguay, Venezuela, Argentina, donde llegaron a fundar incluso pueblos y ciudades. La huella canaria está presente en Luisiana, en Texas, en Uruguay, en Cabaiguan, y en tantos otros lugares de las islas caribeñas y del continente americano.
Todos tenemos en la memoria la salida de esas frágiles embarcaciones que se dirigieron a Venezuela colmadas de canarios que se aventuraban a llegar a las costas americanas, o a perecer en el intento. Era un país que se estaba desarrollando, que podía recibir miles de emigrantes, que daba oportunidades para emprender negocios o para tener un puesto de trabajo bien remunerado (aunque no siempre fue así).
Esto nos recuerda hoy el intento desesperado de miles de personas que salen del vecino continente africano, que vienen voluntariamente para buscar una salvación, un mejor futuro en esa Europa del estado de bienestar y del consumismo.
Los esfuerzos del llamado Frontex, las ayudas a los gobiernos constituidos en países de Africa occidental, la mayoría metidos en la corrupción y en la desorganización . las patrulleras regaladas u ofrecidas para vigilar las costas y las salidas no han servido para nada. La gente se sigue arriesgando, las mafias dedicadas al vergonzoso tráfico de seres humanos, los policías y funcionarios corruptos de esos países, siguen también actuando y a nuestras costas, o a las del mediterráneo español, continúan arribando pateras y cayucos.
Todo ello a pesar de los satélites artificiales que circundan la tierra son capaces de detectar el más mínimo movimiento en el océano, y por tanto, pueden ver esas débiles embarcaciones que salen de las costas de Senegal, de Mauritania, de Marruecos, con su carga humana.
Podría pensarse que esos seres humanos salen de su país empujador por el hambre. Pero no siempre es así. Existen otras causas como las persecuciones políticas, las dictaduras, la vulneración de derechos humanos, las luchas tribales, las masacres, los genocidios, las guerras prolongadas y absurdas, la falta de trabajo, el deseo de encontrar una vida mejor...
Se han propuesto múltiples acciones para impedir que esta sangría continúe produciéndose. Pero ha de ser una acción conjunta y ordenada, en la que participen las grandes potencias económicas del mundo bajo la supervisión de las Naciones Unidas, así como las Organizaciones no Gubernamentales. Inducir a esos países a organizarse, involucrar a sus dirigentes en el desarrollo de sus naciones, al respeto de los derechos humanos, a utilizar los recursos de los países ricos para el bienestar del pueblo en general y no de unos cuantos, privilegiados, a luchar contra la corrupción, y evitar que otras naciones exploten y esquilmen sus riquezas, a buscar acuerdos con los gobiernos de naciones africanas para regular los flujos migratorios, que descontrolados pueden causar también serios problemas a los países receptores. Y en los lugares más pobres de Africa y sin recursos, ayudarles a desenvolverse solos enseñándoles técnicas modernas agrícolas y ganaderas, a construir pozos, canalizaciones, escuelas, centros sanitarios, viviendas y las infraestructuras que necesiten. La solución está allí. Con parte del dinero que muchas naciones potentes gastan en ejércitos, en armamentos, en exploraciones espaciales, en ayudar a los bancos que ahora dicen que están en crisis, y que constituyen unos auténticos vampiros de la sociedad, y con otras partidas destinadas a ocio, derroches y ostentación, podrían ayudar a desarrollarse a todos esos estados donde hoy predomina el hambre, las enfermedades y las injusticias.
Es lamentable que empresarios europeos o de otros continentes lleguen a Africa con el propósito, no de ayudar, sino de continuar con una depredador neocolonialismo, expoliando sus riquezas, buscando sólo un mayor beneficio, unos bajos costes y la explotación de los trabajadores, a los que pagan sueldos miserables, y que no tienen detrás el respaldo de sindicatos o de sus propios gobiernos. Hemos visto que desde Canarias se promueve este tipo de acciones que no buscan el bienestar y desarrollo de esos países. Una auténtica vergüenza y un insulto para esos países y su gente.








Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.37