Hasta hace unos días pensaba que la divergencia de opiniones ni siquiera era prueba de la existencia de errores por alguna de las partes. En esta línea, Ortega y Gasset planteaba que opiniones dispares podían ser todas verdad ¿Por qué no pueden ser verdad dos opiniones antitéticas?
La solución a mi desorden la despejé la semana pasada, después de haber desenmascarado la baja tramitación de becas por parte de la ULPGC. En mi denuncia planteaba que a fecha de 7 de abril todavía permanecía un 18 % por tramitar, una cifra que afecta a unos 700 estudiantes, a lo que la Universidad me respondió de la misma manera que "resuelve" las becas, tarde y mal. No dudaron en utilizar la conocida táctica del calamar, soltar un chorro de tinta intentando desviar la atención con tal de no ver un problema que si ven los 700 chicos y chicas que aun no han recibido el dinero de sus becas.
Manuel Ramírez -cabecilla del movimiento propagandístico dentro de la ULPGC- no titubeó en desmentir mis afirmaciones, atacándome en lo personal, engañando en cuanto a mi situación laboral y sin dejar de señalar mi afinidad política, eso por supuesto. Ante esta situación, algunos nos preguntamos si resulta serio para una institución como nuestra Universidad que sus dirigentes utilicen este tipo de artimañas con el único objetivo de tapar una realidad que evidencia su ineficiente gestión.
Una verdadera caza de brujas. Medio siglo después de la gran cruzada anticomunista llevada a cabo por Estados Unidos, en la ULPGC tenemos nuestro propio Joseph McCarthy, artífice de aquella lamentable aberración contra la libertad de pensamiento y expresión, pero no voy dar marcha atrás. No me amedrentan las intimidaciones y los disfraces, no voy a ceder ante tácticas agresivas de determinados comediantes mustios y pasados de moda.
Parece que algunos en la ULPGC intentan rivalizar con las mañas de "propaganda moderna de Goebbels", utilizando los medios institucionales a su alcance con el único fin de dar una apariencia de legitimidad a sus chorreras mentales, perpetrando juicios de valor sin garantía de defensa alguna contra aquellos que pensamos de forma diferente, que no apadrinamos sus falsedades y que no bebemos del manantial de su quimera.
A tal efecto, no deja de ser significativo que el "Gabinete Propagandístico" ofreciera datos manipulados en su cocina, que funciona a medio gas, con el único fin de ofertar platos condimentados con una pimienta engañosa y falsa. Buena prueba de ello la encontramos en la web institucional, donde conjuntamente a la respuesta a mi denuncia por la ineficiencia en la gestión de becas se indica que soy coordinador de Coalición Canaria en el Cabildo de Gran Canaria. La perversión y la impunidad con la que se está procediendo no puede resultar más evidente.
Para determinados personajes mustios, ambiciosos y sedientos de reconocimiento la vida es como una especie de "hoguera de vanidades" en la que quien quiere prosperar no tiene más remedio que adular a sus superiores, y poco importa si a lo largo de este proceso se ven obligados a ocultar, minimizar o distorsionar información importante o a anular moralmente a cualquier discrepante. Es esa permanente práctica de cinismo y totalitarismo lo que pone de manifiesto el peligro que entraña el narcisismo patológico dentro de las organizaciones.
No podemos soslayar que las universidades que carecen de una visión clara y completa de la realidad pierden la capacidad de responder ágilmente a las demandas que se les presentan. En esta línea el profesor Goleman -experto en neuropsiquiatría y ciencias de la conducta- señala que pueden aparecer verdaderos problemas cuando el orgullo no se asienta en logros reales, sino en una necesidad desesperada de alabanza, y advierte del peligro que suponen aquellos que sólo están dispuestos a aceptar mensajes que confirmen su propia sensación de grandeza, ya que cuando las cosas empiezan a ir mal, tienden a ocultar deliberadamente los datos que no concuerdan con la imagen de grandiosidad que se han creado de sí mismos.
Por mucho que quieran ocultarlo, la tramitación de becas en la ULPGC es muy mala y 700 estudiantes universitarios continúan descontentos. ¿Es normal que a tres meses de finalización del curso académico 700 jóvenes de escasos recursos estén esperando el dinero de sus becas, existiendo una financiación suficiente?
Quiero recordar que las becas son una herramienta que permite y garantiza la igualdad de oportunidades a las familias que no tienen recursos para enviar a sus hijos a realizar una carrera universitaria. Es el caso de 2.990 familias que solicitan ayudas económicas al Gobierno de Canarias y cuyo trámite corresponde a la ULPGC. Las becas son una manera de mejorar la justicia social, una forma de dotar de recursos a las personas con rentas más bajas, un medio para tener una universidad más justa.
Jörg Miguel Schreber, es consejero electo del Consejo Social, Consejo de Gobierno y Claustro de la ULPGC, por el estamento estudiantil.








Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147