El Sur lleva dos años con el presupuesto prorrogado, tres semanas con las oficinas municipales cerradas y sus ediles se dedican a la riña.
Un reportaje del periódico La Provincia redactado por Manuel Reyes informa que mañana viernes se cumplen tres semanas del cierre de las oficinas municipales de Maspalomas y los vecinos siguen sin poder tramitar la mayoría de sus asuntos.
La única gestión realizada a diario con cierta eficacia de cara al público es la concesión de los certificados de empadronamiento, que ahora se conceden de manera gratuita porque está suspendida la actividad recaudatoria hasta para cobrar los tres euros de ese documento.
Y son centenares las personas que acuden todos los días a solicitar el milagroso papelito, que luego obtienen con la satisfacción de haberse ahorrado esos eurillos a costa de las arcas municipales. La cosa cambia cuando se pregunta por el estado de una licencia, se pide la consulta de un expediente o se intenta pagar cualquier impuesto. Entonces la alegría de unos se vuelve indignación en los otros, y la respuesta de los funcionarios es la misma que la del primer día de este gran caos administrativo: vuelva usted en 15 días.
También hay vecinos que pierden la calma y arremeten contra los policías locales que custodian el Ayuntamiento, desesperados porque necesitan una certificación que acredite a terceros su situación económica con la institución local. Pero los agentes y empleados sólo pueden ceñirse al guión predeterminado por los concejales tras el desalojo del edificio por peligro de derrumbe, que se traduce en carpas informativas para atender al ciudadano y servicios mínimos para registrar documentación, el alta de vehículos de primera matriculación y poco más.
Y es que las gestiones de los ediles para reubicar la estructura administrativa todavía no ha dado frutos. Ya se ha decidido que el área económica se traslade al antiguo Registro de la Propiedad en San Fernando; que Fomento y Disciplina Urbanística compartan espacio con Urbanismo en el centro comercial Yumbo; que el archivo ocupe una nave industrial en El Tablero, y que el resto de los negociados fuera de servicio se instalen en la última planta de la Delegación de Hacienda en el Campo Internacional. Todo eso es prácticamente oficial, pero las obras para acondicionar los nuevos espacios no han terminado y los expedientes siguen embalados en cajas a la espera de la mudanza.
El grupo de gobierno da por cerrada la enésima crisis y trata ahora de consensuar un presupuesto que lleva ya dos años prorrogado. Y es que algunos departamentos hasta carecen de partidas específicas. Mientras, la última pataleta ha precisado la intervención de las cúpulas insulares de Nueva Canarias y PSOE, que han resuelto la eterna crisis sin despeinarse en una segunda reunión celebrada el martes. La vuelta a la normalidad pasa ahora por devolver a Disciplina Urbanística a los tres policías apartados, la principal exigencia del PSOE.
La mayoría de los concejales parecían ayer satisfechos con el nuevo parche, pues la cita de trabajo sobre los presupuestos se desarrolló como la seda, aunque estamos en abril y la intención de los ediles era aprobar las cuentas en febrero. La negociación se centra en la plantilla, concluye el reportaje.







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