Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

El horror de la violencia de género

Jueves, 28 de Febrero de 2008
Tiempo de lectura:
Resulta cuando menos horroroso, que con tanta frecuencia;  se sucedan casos de tan indecente barbarie. Las historias, las tristes historias solapadas de muchas mujeres indefensas, parecen estar hechas para figurar en titulares o para ocupar un espacio ya reservado en el noticiero del día. Además de programadas en las agendas de mas de un demente, con impulsos criminales, preso de la ira, de la sinrazón, el inconformismo, el fervor, o la cultura obsoleta del macho. Cuando se da cita un caso de violencia de tal índole, los resultados son tan nefastos como indeseables, las escenas de dolor, la inexplicable ausencia de un ser humano, el vacío oscuro y frío que se aloja en la mente de los familiares y amigos y el eco que en la sociedad queda de injusticia, pavor, impotencia y desaliento. Me preocupa que con tanta frivolidad tratemos algo tan delicado, y supongo que para muchas mujeres mas que una pesadilla aislada, tanto desamparo se convierta en una obsesión, una desvelo gratuito que se le asigna a un elevado porcentaje de personas  por la mera condición de haber nacido bajo un signo determinado. Mientras y con cierto escepticismo, un asunto de tal calado, espero se incluya con suerte, en alguno de los debates o mejor dicho en los programas electorales, ya que aquellos, mas que argumentar, incentivar, o alentar, con verdaderas propuestas de mejora de tantos asuntos que nos preocupan; se convierten en un concurso de improperios, y en un grotesco diálogo que solo consigue crispar. El poder y  los intereses particulares al amparo de una pésima gestión, se anteponen con descaro y con  formas cada vez menos ortodoxas, a una realidad latente. Espero que antes que vuelvan a sonar las campanas, estos clamores indefensos tengan su eco, y re reconozcan como un problema que no tiene visos de desaparecer. Pectus est quod disertes facit ( El corazón es el que hace elocuentes a los hombres). Miguel Escudero
Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.134

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.